Untitled - Ceam - Universidade de Brasília

Maria Auxiliadora César
Edición: Vitalina Alfonso Torres
Diseño y composición: Mónica Núñez Infante
Fotomecánica e impresión: Mercie Group-ENPSES
CUJAE, La Habana, Cuba
© Maria Auxiliadora César, 2005
© Sobre la presente edición:
Mercie Ediciones S. A., 2005
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ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro-óptico, o
mediante fotocopia, sin permiso previo de la editorial, otorgado por escrito.
A mi padre Pedro da Silva César, in memoriam, a mi
madre Mirtes de Lara César y a la madrina Elisa que
siempre atribuyeron importante valor a los estudios.
A los que fueron mis padres en Cuba, Hélio Dutra y
Ela Álvarez Delgado, in memoriam, por la solidaridad
en todos los momentos de elaboración de este trabajo.
A mis hijos Álvaro, Luciana y Eliana, por su amor
incondicional.
A la oportunidad que me brindó la vida al permitir, en
mi camino al andar, vivir parte de la experiencia
socialista cubana.
Prefacio
El libro que presentamos es el resultado de un estudio bien fundamentado y de alto rigor científico escrito por una académica brasileña, gran
amiga de Cuba y militante revolucionaria. La autora, utilizando la perspectiva sociológica como hilo conductor, analiza las políticas sociales
desarrolladas en Cuba, referidas a ese segmento de gran interés en la
sociedad cubana que son las mujeres.
La autora trae a la academia cubana un tema poco tratado y de escasa
literatura, realizada por cubanos y cubanas, que resulta de extraordinaria sensibilidad humana pues sitúa a los sujetos sociales, en este caso a
las mujeres, como contribuyentes y beneficiarias de un sistema de bienestar de esencia socialista, que pone en práctica un amplio espectro de
políticas sociales. Éstas se caracterizan por su integralidad, su apego a
la solución de necesidades humanas sobre la base de la igualdad, el
criterio social que gobierna su implementación, la gratuidad y la universalidad manifiesta, todo con el pleno respaldo del Estado.
Con un criterio marxista se realiza un contrapunto con el bienestar
capitalista, destacando las diferencias esenciales en ambos esquemas
de bienestar (capitalista-socialista). Para ello se destaca el valor analítico de la categoría contradicción dentro del enfoque marxista y se
sistematiza de manera crítica una actualizada literatura acerca del tema,
donde se encuentran autores marxistas y no marxistas que han realizado contribuciones significativas en este campo.
Combina el enfoque histórico y teórico para construir un aparato
analítico que, desde el estudio crítico del sistema de bienestar capitalista, permite realizar un acercamiento científico al bienestar socialista, problemática no trabajada desde esta perspectiva por los teóricos
de los países exsocialistas y socialistas.
En el texto se establece la verdadera naturaleza de ambos sistemas
de bienestar, al señalarse las funciones de las políticas sociales como
elementos mediadores entre el Estado y la población; se establece y
desmistifica la relación entre la política social y la política pública y se
descubren tres aspectos esenciales a partir de los cuales es posible
establecer el contrapunto: los principios en los que se sustentan di-
7
chos estados de bienestar (reglas fundamentales o fundamentos de la
conducta de los grupos, que requieren un acuerdo o consenso); el criterio (norma que dirige al hombre en sus elecciones) y las formas de
realización (proceso de concreción).
Siguiendo los criterios de Potyara A.P. Pereira (1994:1), la autora
enfoca teóricamente la categoría política social, no considerándola como
una mera abstracción, sino como un concepto representativo de las
respuestas del Estado y de la sociedad a las situaciones sociales que
exigen alguna forma de regulación.
Otro aspecto de importante valor científico que tiene el presente
texto es la evaluación integral a que se someten las políticas sociales
en el proyecto socialista cubano, a partir de los fundamentos, la constitución, las formas de realización y los impactos de esas políticas de
bienestar sobre la población, aunque circunscriba su estudio a un segmento particular: la mujer. Insisto en la integralidad del análisis, pues
a través del estudio de cada una de las décadas por las que ha transitado la Revolución Cubana, la autora caracteriza la dinámica de estas
políticas.
A lo anterior, el estudio incorpora la noción de género y expone un
grupo de interesantes ideas acerca del carácter relacional del enfoque
de género y sus ventajas para poder comprender la problemática de la
mujer. En este sentido, antes de mirar a profundidad el binomio política social–mujer, en las condiciones de Cuba, adelanta todo un análisis
de este binomio en los países del llamado Estado de Bienestar, que
viene a complementar de manera muy adecuada el conocimiento del
lector sobre esta interesante problemática.
Sustentándose en la tesis de que el género es una construcción social
que históricamente ha afectado de manera diferenciada a hombres y
mujeres, quienes insertos en una estructura de relaciones sociales se
representan, aprehenden y transmiten normas, valores y conductas
diferenciadas, la autora descubre la transversalidad de la categoría
género para el estudio de las políticas sociales referidas a la mujer.
Se analizan aquellos sectores considerados piedras angulares de la
política social y que en el proyecto socialista cubano se constituyen en
las áreas donde mayores logros y más altos beneficios han tenido la
población, la educación, la salud, el empleo y sus interrelaciones con
los programas y servicios sociales vinculados con la cultura, la vivienda, la seguridad social, la legislación, etc. La selección de los tres sectores mencionados obedece a los impactos que la aplicación de las
8
políticas han tenido en la construcción de una sociedad más justa y
equitativa, y en la transformación de los sujetos sociales, quienes al
desarrollar sus potencialidades pueden tener acceso a los bienes y servicios ofertados, y se encuentran en condiciones de participar de manera consciente.
Si todo lo anterior no justificase la factibilidad de la lectura de este
texto, permítanme añadir que una de sus riquezas fundamentales, y
que en el criterio de la autora de estas líneas hace a este libro muy
interesante, no sólo para especialistas sino para el resto del público
lector, es: la valiosa información que la investigación logra levantar
sobre el vínculo real entre política social y mujer en Cuba. Para ello, la
autora combina, en el orden metodológico, el método comparativo y
otras técnicas sociológicas, lo cual permite caracterizar la situación de
la mujer cubana, sobre todo en la década del 1990, la que es resultado
de esa radical y profunda revolución que, como el mismo Fidel Castro
expresara, se produce dentro de la propia Revolución Cubana.
El análisis lo realiza la autora sin posiciones triunfalistas pero con
una gran honestidad científica y compromiso revolucionario, como
corresponde a una intelectual de estos tiempos, de ahí lo valioso de
los resultados que pone en nuestras manos. Junto a las indiscutibles
fortalezas, descubre las debilidades del proceso y sobre todo, como
resultado de interesantes y bien logradas entrevistas, pone a hablar a
las protagonistas: las mujeres cubanas.
Este libro, a nosotras las mujeres, seguramente nos resultará cercano y en él podrán encontrar testimonios, vivencias, preocupaciones y
sueños que en el intenso bregar por la vida, no siempre tenemos el
tiempo ni los medios para detenernos a conscientizar, y mucho menos
a escribirlos, pero que emanan del desenvolvimiento de la vida cotidiana de muchas de nosotras. Por otra parte, a nuestros compañeros
en la vida, en el trabajo, en la familia, los puede ayudar a conocernos
mejor.
TERESA MUÑOZ GUTIÉRREZ
La Habana, agosto del 2004
9
Introducción
El objetivo de este estudio es aprehender el significado y el alcance de
las políticas sociales dirigidas a la mujer en Cuba, en el marco de una
sociedad en tránsito al socialismo.
Con vista a la aprehensión más amplia y diversificada de las controversias teóricas acerca de la temática de este estudio, se dará particular
relieve al análisis comparativo de dos tendencias teóricas de pensamiento,
de dos sistemas de bienestar; de principio1, criterio2 y formas de realización3 de dos tipos de conformación de políticas sociales, a través del
caso concreto de la mujer cubana. Por supuesto, al negarse un tipo de
análisis lineal y endógeno de la realidad, la perspectiva comparada constituye una categoría metodológica que atraviesa todo el estudio.
Se trata, por tanto, de enfocar teóricamente la categoría Política Social4 con un respaldo en la historia y en la dinámica de la realidad en la
cual ella está referida. Así, esa categoría no figurará en este estudio
1
Principio se entiende como regla fundamental o fundamento de una conducta. Cuando en la vida social se habla de principios referidos a valores o directivas de acción,
significa el elemento constitutivo del acuerdo o consenso de un determinado grupo de
personas o de autoridades que dirigen alguna instancia de la sociedad (Cf. Nicola
Abbagnano: Diccionario de Filosofía, México/DF, 1996 y Henry Pratt Fairchild: Diccionario de Sociología, México/DF, 1994.)
2
Criterio se entiende como pauta, medida para valorar algo, norma que dirige al hombre en sus elecciones y que tiene importancia decisiva para la vida de los individuos y
grupos de una cierta sociedad y se siguen según principio o principios definidos (Diccionario de Filosofía y Diccionario de Sociología, eds. cit).
3
Las formas de realización están referidas al proceso de llevarse a término un proyecto desarrollado por cierta sociedad (basado en: Diccionario de Filosofía, ed. cit. y Diccionario de Sociología, ed. cit.)
4
La política social, a pesar de tener una relación con varios contenidos políticos tiene
una identidad propia. “…Refiérese a programas de acción que, a través del esfuerzo
organizado, se dirige a atender necesidades sociales cuya solución traspasa a la iniciativa privada, individual y espontánea y requiere decisión colectiva reglamentada y amparada por leyes impersonales y objetivas, que garantizan derecho” (Pereira, 1994:1).
10
como una construcción abstracta sino como un concepto representativo de las respuestas del Estado y de la sociedad a las situaciones sociales que exigen alguna forma de regulación.
Sin embargo, como las políticas sociales socialistas siempre fueron
un objetivo a alcanzar, a partir de las contradicciones de las sociedades
divididas en clase, especialmente la capitalista, se torna necesario
explicitar el carácter de las políticas de bienestar en el capitalismo para
identificar mejor la superación de ese patrón en la propuesta socialista.
Aunque es objeto de diferentes vertientes teóricas e ideológicas, la
categoría “política social” aquí adoptada será tematizada a la luz de
la crítica marxista. Con este objetivo se toma como hilo directriz la
concepción de bienestar de Marx –en oposición a la de igualdad liberalburguesa de los siglos XVIII y XIX apoyada en el enfoque funcional– así
como las contribuciones marxistas contemporáneas sobre el mismo
tema, desarrolladas desde el principio del siglo XX hasta los años 70 en
torno al llamado Estado de Bienestar,5 de carácter capitalista regulado
y, en los últimos veinte años del siglo XX, ante el retorno de la hegemonía del ideario liberal que reintroduce la importancia de la desreglamentación de la economía y de la protección social, bajo la égida
del mercado.
También contrarios a la intervención del Estado de Bienestar tanto
en la esfera económica como en la social, los liberales del siglo XIX
La política social, como también la política económica, agraria, ambiental, regional, es
un tipo de política pública y todas ellas “...requieren participación activa del Estado en
el planeamiento y ejecución de procedimientos y metas dirigidas a la satisfacción de
necesidades colectivas” (Pereira, 1994:2). El término público, que remite a la política
social, no se refiere exclusivamente al Estado, sino a la cosa pública, es decir, de todos,
que, aunque regulada y frecuentemente proporcionada por el Estado, expresa elecciones y decisiones privadas y apoyo de una comunidad de intereses que se convierten en
acciones públicas, que afectan a todos. Según Pereira (1994:2) “...se trata de una relación de antagonismo y reciprocidad entre Estado y sociedad”. La política social va más
allá de la precisión, el control y la ejecución de las ya tomadas decisiones, trayendo
consigo elecciones y toma de decisiones para diferentes alternativas que abarcan conflictos de intereses.
5
El Estado de Bienestar (llamado también Estado Social, Welfare State o Estado Providencia) se caracteriza por la intervención del Estado en la economía y en la sociedad en
el sentido de asegurar la mejoría del nivel de vida de la población, mediante la provisión
gratuita o subsidiada de renta, vivienda, salud, alimentación, educación, etc., aspectos
asegurados como un derecho de ciudadanía.
11
afirman que la política económica del laissez-faire en el ámbito doméstico y del libre comercio entre las naciones es la más adecuada a la
estabilidad social, al progreso, a la solución de los problemas de la pobreza y de la paz universal. No obstante se conoce que, en el período
laissezfairiano, el Estado interfería en la economía.6
Los liberales propugnaban que, como los problemas eran consecuencia mucho más de desajustes e incapacidades individuales que de desviaciones del sistema de producción capitalista, la solución de ellos
debía ser responsabilidad de organizaciones o grupos particulares, laicos o religiosos, y no por la vía de la intervención estatal.
En tanto, el comprometimiento del Estado tuvo que explicitarse a
través de medidas objetivas, dadas las crecientes desigualdades sociales resultantes de las transformaciones económicas, sociales y políticas ocasionadas por la revolución industrial y la imposibilidad de dejar los problemas sociales bajo el control informal del mercado y otras
instituciones tradicionales (se imponía reintegrar a las personas al proceso productivo). Tal actuación no se dio sin dificultades: por un lado
el Estado reconocía las desigualdades como resultado de contradicciones estructurales del sistema capitalista y, por otro, los liberales temían al término del proceso de acumulación con el disloque de recursos de sectores productivos para sectores improductivos.
Tal como sucedió con los teóricos no marxistas también hubo poco
interés de los marxistas sobre la acción del Estado en el campo del bienestar7 desde el punto de vista teórico, aunque por razones distintas.
6
En ese sentido dice C. Pierson (1991: 103, citado por Pereira, 1998): “…Ni el Estado
mínimo del siglo XIX se libró de intervenir en la economía y en la provisión del bienestar.
La Inglaterra victoriana, muchas veces pintada como la esencia del laissez-faire capitalista liberal y del Estado ‘guarda nocturno’, vieron la implementación de una amplia
gama de medidas sobre el control de fábricas, la calidad de la vivienda, la seguridad de
la salud pública, la provisión de la educación pública, la municipalización de los servicios básicos y la compensación obligatoria a los trabajadores debido a los accidentes
industriales”.
7
El concepto de bienestar es complejo, pues no es un rótulo creado y basado en un
deseo, sino la expresión de una realidad vivenciada en contextos socio culturales particulares. El “social welfare” es el efectivo bienestar usufructuado por la sociedad mediante
las políticas sociales. Los resultados del bienestar se conciben en términos de niveles de
satisfacción de las necesidades humanas, como un conjunto de primeras condiciones
para una existencia humana, de una vida autónoma en el interior de sociedades que
tienen objetivos generales de creación de modos de vida libres y emancipadores.
12
En tanto, algunos autores contemporáneos marxistas, en el siglo XX,
principalmente después de la Segunda Guerra Mundial, realizaron fértiles análisis sobre este fenómeno, con diferencias en sus enfoques.
Dentro de los autores marxistas contemporáneos nos hemos apoyado
para este trabajo principalmente en los análisis de Ian Gough, Ramesh
Mishra, Esping Andersen y Claus Offe. 8
Parafraseando a Mishra (1981), se puede decir que hay dos razones
que justifican la utilización de la teoría marxista como fundamento para
el análisis de la cuestión del bienestar, y como base teórico analítica
para caracterizar las políticas sociales o políticas de protección capitalistas relativas a la mujer, unidad de análisis de este estudio. La primera,
por ser una concepción totalizadora de la sociedad, en tanto la analiza
como un conjunto de múltiples determinaciones, que ofrece elementos
sobre la naturaleza y el desenvolvimiento de la cuestión de la igualdad,
en sus dimensiones económica, política y filosófica. Y la segunda, por
ser una teoría normativa preocupada con la superación del capitalismo,
que ofrece una visión particular de los problemas relacionados con la
desigualdad social, en ese modo de producción y comprometida con
la construcción de una sociedad efectivamente igualitaria.
Al realizar un balance de los estudios relacionados con la cuestión del
bienestar, Mishra (1981) advierte consecuencias que dificultan la comprensión y la solución de esta problemática en la sociedad, como son:
1–La ampliación de los servicios sociales no cambia a la sociedad capitalista. El Estado, al tener un fondo común, puede proveer recursos
para seguridad y mejoría de vida sin alterar la estructura desigual
entre las clases.
2–Sugiere la necesidad de una constante lucha de la clase trabajadora
para mantener el Estado de Bienestar. El salario social tanto como el
salario de mercado son una parte del conflicto de intereses de clases y valores.
8
Mishra, Gough, Offe y Esping-Andersen son considerados neomarxistas pues, aunque los mismos introduzcan en sus estudios nuevas categorías de análisis, tienen sus
ideas básicas enraizadas en el pensamiento de Marx. No se trata, por lo tanto, de un
grupo homogéneo, pero tiene como denominador común la crítica del sistema de bienestar burgués. De Offe se utilizan los primeros análisis. En reciente entrevista publicada
en la revista brasileña Veja, abril de 1998, Offe habla sobre la reforma del Estado y
enfatiza la importancia de las entidades comunitarias como las ONG y las iglesias, al
lado del Estado y del mercado, en la formación de un nuevo orden social.
13
3–Las reformas sociales sólo asumen su importancia en el esquema de
valores marxistas cuando éstas provocan cambios significativos en
las realidades de las clases y en la estructura económica. Para los
marxistas el Welfare State retarda más que ayuda a la causa de la
revolución, al incorporar a los trabajadores tornando el capitalismo
más estable.
Se juzga necesario caracterizar el Welfare State9 para tomarlo como
referencia analítica inversa del esquema de bienestar socialista.10 De
esa manera se puede delimitar el contrapunto necesario para el desenvolvimiento de la reflexión sobre el bienestar socialista y también para
el entendimiento y caracterización de una práctica socialista de bienestar más específica, dirigida para un segmento social: la mujer cubana.
Las dudas sobre el futuro del Estado de Bienestar dan lugar, a partir
de finales de los años 70, a la aparición de posibles caminos en el
sentido de su reestructuración.11
La crisis global de la sociedad contemporánea, particularmente en
las últimas tres décadas, se expresa no de manera exclusiva en la crisis
del Welfare State y en el colapso del llamado socialismo real. Cada cual
procuró solución para sus antagonismos y sus consecuencias propias
en el orden del capital y no pueden ser igualadas, una vez que poseen
lógicas diferentes y significaciones distintas. Estas dos crisis confluyen en una expresión paradigmática: el neoliberalismo.12
9
Para mayores detalles sobre el Welfare State (su constitución, sus causas, sus consecuencias, su apogeo y su propagada crisis e impactos) y también sobre la principal propuesta alternativa de salida, el pluralismo de bienestar, presentada por el ideario
neoliberal actual, ver Pierson (1991); Offe (s.f.); Navarro (1993); Mishra (1984); Johnson
(1990); Gough (1982); Esping-Andersen (1991 y 1995) y Abrahamson (1992).
10
El bienestar socialista no es analizado en sí mismo, pero sí a partir de su antítesis, el
bienestar burgués, una vez que aquél siempre fue una utopía pensada y elaborada desde las contradicciones del sistema capitalista. Y también el socialismo no propone el
bienestar como un problema teórico, ya que el mismo era pensado como una problemática práctica que se resolvería, casi de manera automática, con el desarrollo de las fuerzas productivas.
11
Estudiosos de la Política Social apuntan no a la desaparición del Welfare State, pero sí
a cambios en su estructuración y valores básicos.
12
El liberalismo clásico, un sistema de concepciones económico-políticas, tuvo sus bases socio-históricas desmoronadas cuando al final del siglo XIX se inicia la era del capitalismo monopolista, con un Estado necesariamente intervencionista, redefiniendo la
relación pública-privada, así como la relación política-economía. Las concepciones
14
Cuando el Welfare State comienza a desestructurarse y ocurre la caída
del llamado socialismo real,13 la programática neoliberal se torna atractiva y la defensa del mercado libre gana resonancia, pues son colocados en
jaque no sólo el hecho de que una economía planificada no se sustente,
sino también el que funciones estatales puedan promover el crecimiento
económico y el bienestar.
Es en el final de la década de los 70 e inicio de los años 80 cuando surge
la oportunidad para que el programa liberal se realice, al ser electos gobiernos empeñados en ponerlos en práctica en países como Inglaterra
(Thatcher), los Estados Unidos (Reagan), Alemania (Khol) y Dinamarca
(Schluter). Los gobiernos de estos países toman medidas y variantes distintas, según sus particularidades históricas: legislación antisindical, gastos sociales, prioridad a la competencia militar, carrera armamentista y
reformas fiscales. Es decir, ocurre una reorientación en el campo de la
política neoliberal, en el inicio por gobiernos con orientación política de
derecha y después por aquellos que se autoproclamaban de izquierda.
Y el Estado de Bienestar, a pesar de todas las medidas para contener los
gastos sociales, no disminuyó mucho su peso. La proporción absoluta del
producto nacional bruto aumentó, decreciendo la proporción consumida
en gastos sociales, lo que se explica por el aumento de gastos relativos al
desempleo y pago de pensiones, así como del número de jubilados.
liberales salen de escenas, pues no se adaptan con la dinámica propia a la nueva
orden del capital. El neoliberalismo es un fenómeno distinto del liberalismo clásico del
siglo pasado. Surgió en la región de Europa y de la América del Norte como una reacción
teórica y política vehemente contra el Estado intervencionista y de bienestar. Su texto
de origen, “El camino de la servidumbre”, de Friedrich Hayek, de 1944, constituye un
ataque contra cualquier tipo de limitaciones de los mecanismos de mercado por parte
del Estado, denunciado como terrible amenaza no sólo a la libertad económica sino
también a la política. (Para detalles, consultar Netto, 1995, Sader, 1996 y Anderson,
1995.)
13
El desmonte del campo socialista, en la Europa Oriental y en la Unión Soviética, del
89 al 91, abastece con nuevos elementos el ideario neoliberal, una vez que éste siempre
incluyó, como componente central, el anticomunismo. Los liderazgos de esos países
promueven la desigualdad, realizan privatizaciones, aceptan caídas de producción, más
que las aceptadas en el Occidente, en fin, atacan al keynesianismo y al Estado de Bienestar. Sin embargo, ese extremismo ha revelado dos caras: al lado de la influencia que
ejerce en los países post-comunistas, ocurre una reacción popular (Polonia, Hungría,
Lituania), donde ex-comunistas gobiernan sus países, con la salvedad de que en la práctica sus políticas en el gobierno no difieren mucho de aquéllas de sus adversarios neoliberales (Para detalles ver: Netto, 1995).
15
Paradójicamente, ante esta situación, en 1991, cuando tenemos un cuadro de recesión, deuda pública de los países en ascenso, y ha crecido el
endeudamiento privado de las familias y de las empresas, no hay una
fuerte reacción contra el neoliberalismo. En importantes países de Europa ocurrieron derrotas de socialistas y social demócratas por candidaturas que representaban la derecha.
En América Latina el neoliberalismo comienza –ya en el inicio de los
años 70, en el Chile del gobierno dictatorial de Pinochet–, con programas
de desempleo masivo, represión sindical, redistribución de rentas a favor
de los ricos, privatización de bienes públicos, aun antes de la misma Inglaterra. Como Chile, Bolivia también, en términos de América Latina, era experiencia aislada hasta final de los años 80. En ese período toman la dirección neoliberal México, Argentina, Venezuela, y Perú, en 1990.
Según Pereira (1996:129), “En el caso particular de América Latina, [...]la
prioridad de la ofensiva neoliberal era la de ejecución de programas de
ajuste estructural que tenían como objetivos mantener equilibrios
macroeconómicos a expensas de la satisfacción de las necesidades básicas de la población”.
Así, los cambios que vienen ocurriendo desde los tiempos de la llamada crisis del Estado de Bienestar provocan la búsqueda de alternativa al
Welfare State, la cual incide en la reciente amplia defensa, tanto por intelectuales como por políticos de diferentes tendencias, de aquello que llaman “pluralismo de bienestar”.
Abrahamson (1992) define papeles y competencias de tres socios en
el contexto del pluralismo de bienestar: el Estado, que detiene el poder; el mercado, que detiene el capital y la sociedad civil, en cuyo ámbito se desenvuelven las relaciones de solidaridad. Además, inmerso
en la discusión del Welfare Pluralism aparece el discurso del Welfare
Society, donde está colocada la cuestión de la solidaridad, indispensable para el alcance de la igualdad, equidad y eficiencia (Johnson, 1990).
Equidad se refiere a una imparcialidad en la distribución o justicia;
igualdad significa dar a las personas la misma oportunidad y el mismo
acceso a recursos y servicios. Esta noción de sociedad de bienestar es
la antítesis de la noción marxista de igual sociedad,14 ya que, si la po14
Para Marx las maneras por la cual riqueza y pobreza son generadas en el modo capitalista de producción constituyen la antítesis de la sociedad de bienestar porque en el
sistema capitalista la riqueza y la mejoría de vida, al ser regulados por el mecanismo impersonal del mercado, no toman en cuenta las necesidades humanas y la solidaridad.
16
sición de la cual parten las personas es desigual, ellas reciben recursos
desiguales. Así, la igualdad no es equitativa, pues requiere recompensas desiguales para un esfuerzo y calificaciones desiguales. La eficiencia también se cumple cuando se adoptan criterios de necesidades –el
tipo de necesidad es una dificultad conceptual encontrada. La necesidad en Marx es una necesidad social, que tiene un principio de distribución como orientador. La política y la planificación económica en
una sociedad socialista deben estar subordinadas a la planificación
social, a la inversa del sistema de planificación de una sociedad capitalista.
Por otro lado las respuestas capitalistas encontradas hoy, bajo la
forma de políticas sociales, han sido relativas a la flexibilización de las
relaciones de trabajo, a la selectividad y focalización de la provisión
social y a la falta de compromiso con el establecimiento de mínimos sociales como derecho de todos. Eso se expresa en la ideología neoliberal
que muestra las políticas económicas y sociales en la actualidad con
énfasis en la disminución del papel del Estado ante los problemas
–desigualdad, pauperismo– presentes en la vida social.
Así, las modalidades de intervención en el cuadro del neoliberalismo
son definidas considerando el desempleo como resultado “natural” de
la economía de mercado, con un desmonte de políticas nacionales básicas cuyas principales implicaciones son: cortes en los programas sociales, disminución de los beneficios de la seguridad social, valorización de viejas formulas de ayuda social. En ese sentido el pluralismo
de bienestar o bienestar mixto15 gana fuerza y es la vieja fórmula de
protección presentada como nueva para liberar al Estado de la obligación de enfrentar a los también nuevos problemas. Se trata en verdad,
más que de una combinación de la iniciativa pública y privada, como
sugiere el nombre, de la dispensa de la participación decisiva del Estado en la regulación y provisión de las políticas sociales y el compro-
En esta consideración él postula un concepto global de bienestar –la sociedad de
bienestar– que es la sociedad post-revolucionaria donde sería alcanzado el verdadero
igualitarismo.
15
En el pluralismo de bienestar o bienestar mixto –propuesta readaptada del Estado de
Bienestar– hay una conjugación de las funciones, complementarias y frecuentemente
combinadas, del Estado, del mercado y de la sociedad civil, para provisión del bienestar
(Ver Johnson, 1990 y Abrahamson, 1992).
17
metimiento de instituciones claves de la sociedad –el Estado nacional,
la ley y el derecho– con el bienestar del ciudadano. Como principal
intención del pluralismo de bienestar está el alcance de los derechos
conquistados por los ciudadanos, utilizando el argumento de la descentralización,16 la colaboración y la asociación en la división de responsabilidades anteriormente asumidos por el Estado o a través de
sus órganos.
Así, en el caso del bienestar capitalista,17 la necesidad de recuperación de la rentabilidad económica, como objetivo principal, desemboca en una crisis del Estado de Bienestar cuando se presenta un período
de recesión. Estos procesos apuntan para un nuevo cuadro institucional
y otros tipos de relación entre Estado y sociedad. Se trata de una tendencia mundial de ajuste como respuestas a los cambios ocurridos en
la organización del trabajo, en la estructura familiar y en las relaciones
sociales que llevan a la consideración de la primacía del ser humano
sobre la clase social, con políticas centradas en las personas, resurgimiento de movilizaciones menos institucionalizadas y más espontáneas frente a los nuevos desafíos de la vida cotidiana.
El objetivo proclamado del pluralismo de bienestar es conferir poder al pueblo, promover la participación local, reducir costos y aumentar la eficiencia para expandir la prestación de servicios a la población
–discurso que viene obteniendo el apoyo de las izquierdas. Así, este modelo de bienestar posee una capacidad de convocatoria muy grande,
16
Al criticar la descentralización, dice Pereira (1994:11/12): “…un aspecto es descentralizar servicios sin restringir o destituir derechos del ciudadano y deberes del Estado
y, otro, es devolver encargos a la sociedad, restringiendo o destituyendo derechos y
desobligando al Estado de sus deberes. De la misma manera, un aspecto es que la sociedad funcione como espacio de las clases sociales, ejerciendo el papel de agente crítico y
activo de los rumbos y de las tendencias de la política social y, otra, es ella funcionar
solamente como espacio de la solidaridad, colaborando, de buena fe con la usurpación
de los derechos de ciudadanía por ella conquistados”.
17
El sistema de protección social capitalista se basa en la coexistencia de la carencia y
de la abundancia, o sea, de la lógica de la acumulación capitalista y la lógica de atención
a las necesidades humanas, guiado por el criterio de rentabilidad económica, regulado
por el sistema del mercado. El bienestar social se caracteriza por una institución social
útil, que sirve para el alcance de objetivos y de esa manera se desarrolla de una forma
fragmentada y pragmática. Los servicios sociales son algo convenientes para el mantenimiento del sistema, en un juego de fuerzas contrarias.
18
responde más rápido a las necesidades de la población por cuenta de
sus dos elementos principales: la descentralización y la participación.
Sin embargo, en la práctica, el Estado se ha retraído y ha transferido
responsabilidades para la sociedad que, a su vez, no tiene las condiciones económicas, políticas y sociales para ejercerlas.
El Estado de Bienestar, propuesta de los socialdemócratas, no rebasa los marcos del sistema capitalista. Y, en verdad, el pluralismo de
bienestar, propuesta readaptada del Estado de Bienestar para los tiempos actuales, se constituye, en verdad, arma de la derecha y herramienta indispensable al ideario neoliberal.
Los paradigmas del estudio
La perspectiva dialéctica –relacional de comprensión y de crítica de la
realidad– traspasa todo el estudio, marcando la presencia de la visión
de mundo marxista como fuente inspiradora. Y en el interior de esta
perspectiva se dará particular relieve al análisis comparativo entre
paradigmas y prácticas opuestas de bienestar social.
En este estudio se han confrontado paradigmas divergentes de la
concepción de bienestar, utilizados por pensadores denominados en
este trabajo como “marxistas” y “no marxistas”,18 pues los autores que
han tratado ese tema están vinculados a teorías distintas y que pueden ser aglutinadas en esas dos categorías. Se cree que tal opción ofrece pistas interesantes al examinar los análisis sobre la política social
bajo diferentes ópticas.
Vale aclarar que, pese a la dificultad de caracterizar los elementos
principales que definen una línea de pensamiento, se pueden especificar algunas de sus características básicas comunes en la variedad de
autores analizados anteriormente: a)la concepción de la sociedad como
un sistema, o sea, un conjunto de patrones interrelacionados que constituyen las “partes” de un “todo” integrado y b)el análisis de esos
patrones –como las instituciones sociales– en términos de sus funciones,
o sea, la contribución al trabajo que ellas desempeñan para la eficiencia del trabajo del “todo”. La integración es considerada esencial para
la supervivencia de todas las comunidades por la necesidad de mante-
18 Ver análisis de diferentes autores “marxistas” y no “marxistas” sobre el bienestar en
la tesis de doctorado de César (2001).
19
ner tanto el nivel de desequilibrio y conflicto entre las partes (instituciones, grupos o individuos) lo más bajo posible, como el control y el
orden sociales como parte de esa integración. Tales mecanismos de
controles sociales se dirigen menos a la creación de un sentido comunitario o valorización de la solidaridad y más a la garantía de no ruptura de los patrones establecidos.
Por otro lado, las principales características de la perspectiva marxista del bienestar pueden ser así sintetizadas, según Mishra (1981): a)
el bienestar vincula la regulación de las condiciones de vida y de trabajo y la distribución de los recursos con las necesidades humanas, b) el
capitalismo es antitético al bienestar, c) el bienestar puede comenzar a
ser establecido parcialmente en la sociedad capitalista a través de la
acción colectiva de los trabajadores, pero debido a la naturaleza del
sistema capitalista la perspectiva de reforma es escasa, d) el aparato
del Estado, aunque sirva a los intereses de la clase dominante, tiene
que incorporar demandas de los dominados y así las medidas sociales
pueden ser aceptadas formalmente pero no en su sustancia, e) el bienestar sólo puede ser establecido como una norma regulativa y
distributiva después que los medios de producción hubiesen sido socializados y el sistema de propiedad privada abolido.
Esta perspectiva de contrapuntos de paradigmas es referencia importante para captar las características generales del sistema cubano
de protección social post-revolución19 y para repensar, en un plano
más específico, ciertas particularidades de las políticas sociales socialistas, en oposición a las capitalistas. Esto es justificado sobretodo por
el déficit de estudios historiográficos referentes a las políticas sociales
de las experiencias socialistas en general y, en particular, en relación
con Cuba. Efectivamente, los estudios sobre las políticas sociales en el
socialismo son escasos. Algunas investigaciones de los años 70 y 80
en la URSS, y de la década del 80 en Cuba, abordaron indirectamente el
19
El sistema de bienestar socialista tiene como principio fundamental la distribución
de los recursos, basada en la satisfacción de las necesidades humanas. El bienestar
como valor central sólo existe si la producción es gobernada por un criterio social y la
distribución por necesidades humanas. En la concepción del bienestar socialista los
servicios sociales son la expresión de los valores básicos de la sociedad, donde los destinatarios de los servicios sociales no son solamente ciudadanos con derecho a un mínimo básico de existencia civilizada, bajo los auspicios del estado, sino miembros de una
comunidad socialista que tiene como fin la satisfacción creciente de las necesidades.
20
tema a través de estudios sobre el modo, la calidad y el nivel de vida,
así como las necesidades humanas,20 donde se privilegia el enfoque de
clase. Recientemente, en Cuba, varios centros de investigación se dedican al tema de las políticas sociales, no sólo conceptualmente sino
también analizando la práctica de esas políticas.21
De esta manera este estudio pretende contribuir al análisis, a partir de
un enfoque integral de las políticas sociales en el socialismo cubano, o sea,
sobre los fundamentos, la constitución, las formas de realización y los impactos de esas políticas de bienestar sobre la población, aunque enfocando
las políticas sociales dirigidas a un segmento particular: la mujer.
De esa forma se presenta el siguiente problema: ¿qué contrapuntos
se pueden establecer entre el sistema de bienestar socialista y el sistema capitalista, a partir de las características fundamentales de las políticas sociales dirigidas a la mujer en Cuba?
La política social será enfocada como un conjunto integrado de estrategias y programas desarrollados, con énfasis en los sectores de salud,
educación y empleo necesarios para concretar políticas específicas hacia
la mujer. Además se intentará analizar el grado de contribución de esas
políticas para reducir las desigualdades sufridas por este segmento de la
población, históricamente considerado como uno de los más vulnerables desde el punto de vista social en todas las partes del mundo.
Por otro lado la relación entre política social y género pasa por la
polémica de su vocación de no centralidad y de transversalidad y por
eso atraviesa todos los ámbitos en los diferentes conjuntos de inter-
20 Ver: (Colectivo de autores, 1989, “Socialismo y modo de vida”, La Habana, Editorial
de Ciencias Sociales; G. Glezerman, 1974, “El modo de vida socialista” , en Socialismo,
Teoría y Práctica, no. 7, Moscú; Filipec Jindrich, 1985, “El modo de vida en la lucha
ideológica contemporánea”, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales; Colectivo de autores, 1987, “El hombre y los valores espirituales en el socialismo”, Moscú, Editorial
Progreso; García y otros, 1985, “Necesidades humanas, nivel de vida, calidad y modo de
vida”, La Habana, CEDEM; Alfonso y otros, [s/f], “Una concepción teórica del modo de
vida”, CIPS, La Habana. Se cita también la publicación, en el año 70 en Moscú, de los
resultados del Simposio Internacional dedicado al Centenario del natalicio de Lenin,
patrocinado por el Comité de las Mujeres Soviéticas, donde se discutió el papel de la
mujer en la sociedad y la solución del problema femenino en los países socialistas,
también con un enfoque más generalizado.
21 Se destacan grupos de especialistas ligados al CIPS (Centro de Investigación Psicológica y Social), al INIE (Instituto de Investigación Económica) y a FLACSO/Cuba (Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales).
21
venciones sociales. De ahí la dificultad del análisis del tema. Además,
en la discusión sobre políticas de género éstas presentan un doble
carácter contradictorio: a) como medio de promoción de la igualdad y
b) como contribución para la profundización de las desigualdades de
género y para la consolidación del patriarcado.
La noción de género expresa un carácter relacional entre el femenino
y lo masculino. Por tanto, en los estudios sobre la condición femenina la
selección aislada de la unidad empírica mujer no es suficiente. Es imprescindible una postura teórica que privilegie una visión no lineal y no
esencialista. Ante esto se opta por tomar la cuestión del género como
un concepto –soporte auxiliar para entender la particularidad de la mujer, una vez que la idea de género, aunque no sugiera desigualdad, está
relacionada con la diferencia. Actualmente la importancia de las relaciones de género para explicar la organización social ha sido objeto de
varios estudios que tornan significativas las revaluaciones de las explicaciones sobre experiencias de mujeres o grupo de mujeres. Se diferencia del componente sexo que explica el comportamiento diferenciado
masculino y femenino a través del organismo biológico sexual innato, y
termina por no convencer con esa explicación.
El feminismo piensa sobre la sexualidad de la misma forma que el
marxismo piensa sobre el trabajo: como una actividad construida
y, al mismo tiempo, constructora, universal pero históricamente
específica, compuesta por la unión entre materia y mente. De la
misma forma que la expropiación organizada del trabajo de algunos y beneficio de otros define una clase –los trabajadores– la expropiación organizada de la sexualidad de algunos para uso de otros
define el sexo, mujeres (Mackinnon, citado por Sorj, 1992:16).
Así, el concepto de género es utilizado tomando en cuenta un denominador común entre los diferentes estudios: su definición como producto
social insertado en una estructura de relaciones sociales y representado,
aprehendido y transmitido históricamente a lo largo de las generaciones.
Además, las políticas sociales con perspectiva de género se sustentan
sobre el principio de la igualdad, del reconocimiento de las diferencias
y del derecho ciudadano por cuanto a) promueven la participación de
las mujeres en los niveles de diseño, implementación y evaluación
de las acciones; b) tornan visible el papel de las mujeres como protagonistas del desarrollo social y c) fomentan la organización de la sociedad civil y la democratizan.
22
Todavía, debido a la propia desigualdad histórica y socialmente construida entre hombres y mujeres en relación con los papeles atribuidos
diferencialmente en el hogar, en la calle, en el trabajo y en otras esferas de la actividad humana, las respuestas del Estado y de la sociedad
a través de los tiempos también han sido discriminatorias y desiguales
frente a esos dos segmentos y en la mayoría de los casos los beneficios
para la mujer se originan de su vínculo de dependencia con el hombre,
sea padre o marido. A los cuestionamientos y críticas del movimiento
feminista se hace meritorio traer al debate que la real emancipación de
la mujer sólo es posible en la medida en que ella es titular de derechos
civiles, políticos y sociales por sí misma, en cuanto ciudadana.
Un aspecto, de especial importancia es que hasta 1960, como resultado de un sexismo institucionalizado, las preocupaciones femeninas
se expresaron sólo en los márgenes de los estudios sociológicos (incluidos aquí los teóricos no marxistas). Tales estudios dieron respuestas conservadoras a los argumentos feministas de los análisis sobre
las relaciones de géneros, considerando irrelevante sus inclusiones en
la sociología que desarrollaban y, además, cuando abordaron la cuestión de las diferencias y desigualdades dieron respuestas más convencionales que críticas. Ejemplo de ello es la consideración de Parsons
sobre la importancia de la familia para la estabilidad social y emocional de los adultos con la necesaria división sexual del trabajo, con
papeles de mando para los hombres y de gentileza y amabilidad para
las mujeres. Según él la igualdad debilita la función de estabilidad en
la familia (Ritzer, 1994: 261-264).
De manera general, estos teóricos dieron atención a la familia (especialmente a los núcleos) y a su papel en el proceso de socialización,
con argumentos que fortalecen la auto gestión de esta institución en el
desempeño de sus funciones, pero con desprecio a cualquier tipo de
Política Social que atendiera a necesidades de la familia con recursos
dedicados a la vivienda, provisión financiera y social.
La mujer y las políticas sociales capitalistas
Los análisis relacionados con los países que poseen estados de bienestar más avanzados sirven de clave para los contrapuntos que se realizarán en los próximos capítulos en relación con el sistema cubano de
bienestar y las políticas sociales dirigidas a la mujer cubana. Los estudios sobre la mujer y los Estados de Bienestar en distintos países se
23
han ocupado de una gran variedad de temas,22 analizados éstos desde
una perspectiva macro (como los cambios históricos y sus consecuencias, la participación de las mujeres en la elaboración de políticas sociales) y micro (como la maternidad, el matrimonio, el aborto).
Tales estudios, en su mayoría, consideran la esfera de la producción
y la reproducción más allá de la economía formal y monetaria.23
Por otro lado, la relación entre la mujer y el Estado de Bienestar ha
sido ambigua, porque hoy día las mujeres defienden programas y sistemas de protección que criticaban en el pasado. El punto central de
esas críticas se refiere a la conformación de las ideologías y prácticas
de las instituciones del Estado de Bienestar de marcado carácter patriarcal, y que contribuyen a la perpetuación de las desigualdades al
reforzar la dependencia y subordinación de la mujer. Sin embargo,
otras posiciones consideran la importancia del Estado de Bienestar para
las mujeres, aunque sus demandas específicas sean probablemente
menos significativas que el establecimiento más general de políticas
redistributivas. Ellas enfatizan que la política social pudiera ser más
inclusiva en el sentido de poner en práctica cambios con énfasis sobre
los derechos ciudadanos de la mujer (Cohen, 1997:28).
Entre las feministas se pueden detectar dos órdenes de explicación
del Welfare State: uno que utiliza el argumento del patriarcado –opresión sistemática de la mujer por el hombre– y otro que lo explica por la
lógica del capitalismo –opresión sistemática del trabajo por el capital.
Sin embargo, ambas poseen la visión común de que el Welfare State es
organizado tomando en cuenta el interés del hombre y del capital a
expensas de la mujer (Pereira,s/f-b: 1).24
22
Una serie de estudios científicos, con diferentes enfoques, intenta determinar los
factores que inciden en la discriminación de género, el contenido del bienestar y el
impacto de las políticas sociales en relación con la mujer (Ver: Anttonen, s/f; Hobson,
1991; Evans y Wekerle, 1997; Borchorst, 1991 y Cohen, 1997).
23
“...El Welfare State es extensamente organizado y volcado hacia las mujeres porque
ellas son más pobres que los hombres, viven más y tienen menos acceso a los servicios
proveídos por el mercado. En este caso, ellas necesitan más del Welfare State que los
hombres”. Ver datos estadísticos que comprueban este argumento en el texto de Pereira
(s/f: 3-5): “Desigualdades entre géneros”.
24
También Borchorst (1991) apunta dos concepciones contrarias en las investigaciones sobre la mujer y el Estado de Bienestar: una positiva, que enfatiza los rasgos
24
Por otro lado, autoras marxistas presentan el Welfare State como
expresión, tanto de la opresión patriarcal como del capitalismo. El argumento se basa en el siguiente razonamiento: el Estado tiene que
intervenir en la economía y en la sociedad porque solo el mercado no
asegura la acumulación capitalista a largo plazo. Las políticas sociales
del Welfare State aseguran la producción y la reproducción de la fuerza de trabajo que objetiva la ganancia capitalista. De otra parte, la
esfera privada de la familia, en la cual es reproducida la fuerza de trabajo, sufre intervención del Estado de forma indirecta, a través de auxilios dependientes del salario del hombre y del servicio doméstico de la
mujer. Hay, por lo tanto, provisiones de beneficios organizados de
manera diferenciada para hombres y mujeres. El interés del capital, vía
Estado, es asegurado a través de tres factores: a) por la disminución
de los costos de reproducción de la fuerza de trabajo con cuidados de
salud y educación, por ejemplo y con el trabajo no pagado de las mujeres; b) por crear un ejército de reserva, en el cual las mujeres son fuentes de trabajo barato o dispensable y c) por incluir en el mercado de
trabajo asalariado los servicios del ámbito doméstico, con baja remuneración por ser trabajo esencialmente femenino (Pereira, s/f-b). “…Así,
el Welfare State se constituye en una amplia arena de luchas y conflictos no sólo en lo referido a las clases sociales, sino también al género”
(Pereira, s/f-b:3).
Según Borchorst (1991: 11):
...Los estados de bienestar conservadores y liberales25 presuponen que la responsabilidad de reproducción humana y su cuidado
recaigan en la familia, y por lo tanto recaen pesadamente en el
trabajo no asalariado de la mujer. El principio de subsidiaridad, el
cual se discute ampliamente dentro de la comunidad europea,
reformatorios y de protección a la mujer [Hernes (1987), Borchorst y Smith, (1987)]
y otra con enfoque negativo que destaca fuertemente los rasgos represivos y patriarcales
del estado [Wilson, (1977), Eisenstein, (1981), Hartmann (1981), Walby (1990)]. Borchorst
(1991) atribuye estas diversas concepciones a los antecedentes en distintos tipos de
Estado de Bienestar: la primera está típicamente relacionada con los análisis de los
estados de bienestar escandinavos, y la segunda con los estados de bienestar conservadores, por supuesto con variaciones en las diferentes tradiciones.
25 En la literatura especializada hay diferentes clasificaciones de los estados de bienestar. Según Esping-Andersen (1991) existen tres tipos: socialdemócratas, liberales y conservadores.
25
descansa fundamentalmente en esta idea. Está muy enraizada en
países donde prevalece el catolicismo, y donde la mujer se define
básicamente como madre. Esto se sustenta por la restricción a su
acceso a los anticonceptivos, el divorcio y el aborto. De forma que
la maternidad biológica, social y política es un fuerte mecanismo
social en estas sociedades.26
Anette Borchorst (1991) también dice que son diversas las interpretaciones sobre las dinámicas del patriarcado que enfatizan desde el
decisivo control del hombre sobre la fuerza laboral de la mujer
(Hartman, 1981) hasta las cuestiones relativas a la sexualidad, maternidad y la crianza de los hijos (Eisenstein, 1981). Para la autora, el
argumento de que uno de ellos es decisivo en la perpetuación del poder patriarcal no es convincente, pues la dinámica de la división del
trabajo descansa, sin embargo, sobre un conjunto de factores estrechamente vinculados y complejos, que son muy difíciles de separar
tanto empírica como teóricamente. Por ejemplo, los estados de bienestar escandinavos no confinan la mujer a la maternidad, al contrario, ha
aumentado la capacidad de la mujer de controlar la maternidad biológica. Han elevado, sin embargo, y hasta encumbrado la posición de la
mujer como madre trabajadora. El Estado de Bienestar noruego ha mantenido la maternidad política, buscando reducir la maternidad social y
debilitando, a su vez, a la primera. En Suecia y Dinamarca la maternidad política ha sido modernizada a través de la institucionalización
del trabajo doble de la mujer.
Todavía hay una situación particular para la mujer en los estados de
bienestar escandinavos comparada con otros países. La mujer escandinava obtuvo derecho al voto muy temprano, en 1921 (Haavio-Mannila,
1985, citado por Borchorst, 1991)27, y hoy en día su representación
26
La “maternidad biológica” se refiere a la preñez, parto y lactancia; la maternidad
social, más allá de la maternidad biológica, es una realidad construida socialmente (según Borchorst, 1991, esta distinción ha sido elaborada por Zillah Eisenstein, 1981).
Borchost, a partir de la pregunta de si el Estado, a través de su política, une a la mujer a
la maternidad social y por lo tanto confirma una maternidad política, sugiere esa tercera categoría –la maternidad política– a fin de aislar analíticamente el papel del Estado de
los mecanismos en la familia y en el mercado laboral.
27
Borchorst (1991) ofrece datos sobre la participación política de las mujeres escandinavas.
26
política es la más alta del mundo: en Suecia 38%; en Noruega 36% y en
Dinamarca, 33%.28
Solamente pocos países en el mundo exceden del 20% de la representación femenina en el Parlamento.
También la participación de la mujer en la fuerza laboral, especialmente en Suecia y Dinamarca, está entre las más altas del Occidente.
Aunque en los países escandinavos la situación de la mujer parezca
ser específica y diferente de la de otros Estados de Bienestar, la noción
de género ha recibido poca atención en la investigación. Esto, por una
parte se explica por el hecho de que el análisis general no toma en
cuenta la situación particular de la mujer y generaliza desde una norma masculina, y por otra parte está la tendencia de centrarse cada vez
más en los sexos, en detrimento del género.
Anette Borchorst (1991) cuestiona, al analizar el caso escandinavo, la
necesidad de examinar, en las variaciones entre los estados de bienestar, el impacto de las políticas sobre la jerárquica división del trabajo
por sexo, integrada a una conceptualización teórica y también si el estado, a través de sus políticas, ha disminuido o mantenido el poder
patriarcal. Dice esta autora que el concepto de patriarcado ha sido elaborado y discutido de acuerdo con la noción de que la sociedad contemporánea se caracteriza por una estructura de doble fuerza, teniendo el
sexo y clase como dos categorías analíticas fundamentales. Algunos rechazan esta noción totalmente por generalizadora, por llevar al
funcionalismo y al dualismo, así como también por negar el papel de las
propias mujeres en la preservación y disolución del poder patriarcal.
Por otro lado el mercado laboral, casi siempre está estructurado por
una norma masculina que dificulta reconciliar el trabajo productivo y
el reproductivo. No obstante esas dificultades, la participación femenina en el mercado laboral creció especialmente en Suecia y Dinamarca,
durante las décadas de 1960 y 1970 y es la más alta de Occidente.
Borchorst (1991) plantea que esa gran participación femenina es
...debida a los cambios mutuamente dependientes en la familia, en
el mercado y en el Estado. Las fuerzas del mercado fueron importantes para el inicio del proceso pero el interés de cubrir las necesidades para el trabajo fue mediado a través de las políticas del Esta28 Algunos otros países nórdicos, especialmente Finlandia, presentan un récord mundial en la representatividad política de la mujer (39%), (Borchorst, 1991).
27
do de Bienestar; especialmente la extensión de las ayudas de cuidados públicos fue decisiva para la persistencia del ingreso de la mujer
al trabajo asalariado y la irreversibilidad del proceso. Es más, el
proceso fue en aumento por sí mismo, porque el mismo sector público empleaba gran número de mujeres (Borchorst, 1991: 6).
También los partidos de la derecha, a pesar de apoyar estas iniciativas,
enfatizaban más en el aumento del suministro de trabajo y no en las medidas para la reducción de las desigualdades entre los sexos; se oponían a una
extensión a gran escala de servicios públicos y se inclinaban a soluciones
privadas como el cuidado diurno. A pesar de esa divergencia, en Suecia y
Dinamarca los servicios públicos se prestaban como derechos universales
y se extendieron notablemente al cuidado de niños, enfermos y ancianos.
En los países escandinavos, la mayoría de los servicios y muchas de las
transferencias monetarias están dirigidas a individuos, mientras en los países de regímenes liberales y conservadores de bienestar la manutención
por ingresos en gran medida se calcula sobre la base de que a una mujer
casada la mantiene el marido, quien es considerado la cabeza de familia.29
Los estados de bienestar escandinavos, que son estados de bienestar
social-demócratas, han puesto en vigor medidas que han reducido las contradicciones entre reproducción y trabajo asalariado a través de la prolongación de la licencia de maternidad, el derecho a la ausencia durante la enfermedad de los niños y la extensión a los niños de las políticas de atención.
Como en Escandinavia la igualdad entre los sexos y clases se han considerado como dos nociones muy diferentes, la última ha desempeñado un papel mucho menos prominente y los ideales igualitarios guardan
relación con la igualdad entre los sexos.30
29
Gran Bretaña, por ejemplo, mantiene una distinción entre mujeres casadas y solteras
para la distribución de los beneficios sociales.
30
Son en realidad tipos de reformas propuestas para alcanzar la igualdad de género a
través de reformulación de leyes, de manera que se aplicará lo mismo a la mujer que al
hombre, atendiendo a una definición de igualdad formal entre los sexos, como igual
acceso a los beneficios. Otros tipos de reformas enfatizan en el vencer las desigualdades entre el hombre y la mujer que surgen a través del trabajo no pagado de la casa y el
trabajo pagado en el mercado, y prescribe la conversión del trabajo doméstico no pagado en beneficios en efectivo y a tener derecho a los beneficios promedios de la seguridad social –pensiones y beneficios por desempleo y enfermedad. Otra reforma propuesta se refiere a la división estricta de trabajo entre los sexos, de forma que las tareas de
ganar y cuidar comúnmente se comparten entre el hombre y la mujer.
28
También se fueron modificando los patrones de familia. Disminuyó el número de matrimonios y el número de divorcios, y el de
concubinatos aumentó. La proporción de fertilidad declinó notablemente y este proceso se tornó más abierto por decisiones políticas,
como la libertad de la píldora y el aborto gratuito que entró en vigor
en 1973 en Dinamarca; en 1975 en Suecia y en 1978 en Noruega.
Estos cambios fueron reforzados por la incorporación de la mujer al
trabajo asalariado. (Borchorst, 1991: 9). Todos estos factores han
alterado, en los últimos veinte años, la organización y composición de
la unidad familiar, dirigida hoy por uno de los cónyugues, con gran
incidencia sobre las mujeres.
Hay que tomar en cuenta los cambios asociados con la reestructuración económica y los ataques consecuentes al Estado de Bienestar que
incidieron sobre la relación de la mujer con el Estado, en tanto
prestadora, así como receptora, de servicios de bienestar social y de la
protección de sus derechos como ciudadana.
También el pluralismo de bienestar afecta a la mujer y las políticas
sociales que le corresponden. Los programas de bienestar pluralista
ponen énfasis en los llamados sectores informales, incluyendo familias, redes sociales, grupos de auto-ayuda y cooperativas. Hay estrategias que tienen un gran impacto en patrones de género: ellas formarán
la división del trabajo entre hombres y mujeres, así como entre asistentes laicos y profesionales.
En general, para las mujeres ha sido el sector de los servicios sociales el que se ha vuelto la parte más problemática del Estado de Bienestar porque las estrategias de bienestar mixtas están dirigidas para
reforzar la prestación de los servicios y crear un nuevo tipo de “cuidados”, cuyos impactos para la posición de la mujer en las sociedades
modernas deben ser estudiados con profundidad. Y es porque las
mujeres son vistas, históricamente, como las personas que “cuidan de
otras” (ancianos, niños, enfermos, familia) voluntariamente o no. Así
no se puede desarrollar ningún tipo de pluralismo de bienestar en los
servicios sociales sin tener en cuenta los diversos intereses de la mujer (Cohen, 1997: 29). O sea, el pluralismo ha relegado a la mujer su
papel tradicional y no potencia su desarrollo como ciudadana, inclusive para influir en el proceso de formulación de políticas sociales que la
favorezcan.
En el caso de Suecia hay un grupo de estudios que considera la existencia de un Estado de Bienestar “amigo de las mujeres” (women
29
friendly),31pero es sometido a críticas por el movimiento feminista.
Los defensores del “Estado amigo de la mujer” ven las políticas sociales correspondientes favorables a la mujer. En tanto, ha habido divergencias teóricas y políticas en relación con la interpretación de las
políticas sociales en la modalidad de “Estado amigo de la mujer”. Todavía el tema es ambiguo porque de un lado los servicios sociales protegen a la mujer de la explotación de los patrones, al asegurar los servicios sociales de cuidados diurnos para niños, para ancianos y
discapacitados, no sólo para trabajar, sino también trabajando como
“cuidadoras” y, por otro lado, disminuyen las opciones laborales porque trabajan en ocupaciones tradicionalmente ocupadas por mujeres,
con sueldos bajos, lo que también ha mantenido el Estado de Bienestar. En Dinamarca, por ejemplo, esa disminución también se expresa
en la ausencia de una legislación que contemple la mujer, debido a la
resistencia de los sindicatos daneses que no están de acuerdo con otros
sindicatos dentro de la Comunidad Europea sobre este asunto.
El tema de los “cuidados” se convierte en una controversia teórica y
política porque el Estado amigo de la mujer no garantiza que ella salga
de sus obligaciones de cuidados y la familia. La mujer mantiene esa modalidad de Estado funcionando como trabajadora social, doméstica, asistente médica y otras. Son las mujeres en realidad dependientes de los
servicios sociales, tanto como consumidoras que como trabajadoras.
Siguiendo algunas autoras (por ejemplo, Anttonen, s/f) esta visión
se puede considerar como una alternativa de la de bienestar pluralista.
Ambas visiones están profundamente ligadas con la vida de la mujer y
sus elecciones. Las políticas sociales del “Estado amigo de la mujer”
están referidas no sólo a la mujer, sino también a las personas dependientes de ella. Dicen algunos estudios que, de todos modos, tales
31
Es también llamado “Sociedad de cuidados”, “Estado protector de la mujer” y “Estado de servicio social”. Ese concepto expresa la idea de que la mujer tendría una relación
natural con sus hijos, su trabajo, así como con su vida pública. En otras palabras, la
mujer puede decidir salir del trabajo, así como de relaciones de cuidado con personas
que la necesitan, sin perder su status como trabajadora. Es importante enfatizar que la
noción de un “Estado amigo de la mujer” es de un estado ideal. En algunas discusiones
feministas recientes, sin embargo, esta noción del Estado, originalmente utópica, se ha
convertido sobretodo en una caracterización del modelo de Estado de Bienestar del
escandinavo. Muchos estudiosos han discutido que éste es ya el más protector de la
mujer en el Occidente capitalista.
30
políticas “visibilizan el mundo femenino”, pero esa visibilidad se hace
a través del prisma masculino.
Los estudios apuntan que ese tipo de estado escandinavo es una
posibilidad en la creación de una sociedad más igualitaria en cuanto a
los sexos. Sin embargo, no ha originado ningún cambio radical en los
patrones de los sexos, aunque ha roto el modelo de hombre que gana
el pan y de la mujer ama de casa.
Desde el punto de vista del status económico de las mujeres hubo
avances en los años de “gloria” del Welfare State: la participación femenina en el mercado de trabajo creció en 80%, representando un patrón
más alto que el de los hombres en el resto de Europa. Eso se debe a que
las guarderías públicas cubrían cerca del 50% de los niños pequeños en
Dinamarca y en Suecia, y las provisiones eran generosas para el auxilio
de la maternidad y las licencias de maternidad y paternidad.
No obstante, a pesar de permitir la armonización de fertilidad y vida
profesional, la disminución de la diferencia de ingresos entre hombres y
mujeres, tuvo su lado negativo, incluso en su época de oro: las mujeres
estaban concentradas en empleos de medio período en el sector público, mientras que los hombres se concentraban en el sector privado.
También las tasas de desempleo se elevaron, “…desgastando la credibilidad básica del antes celebrado modelo social demócrata y, particularmente, de su estilo militante de ‘inversión social’ (Esping-Andersen, 1995: 89)”.
Aunque en las últimas décadas ha habido avances en relación con la
disminución de la desigualdad formal entre géneros, en los países donde
más se desarrolló el Welfare State, algunas diferencias todavía permanecen, en realidad, y ello demuestra que las mujeres no han alcanzado
una ciudadanía económica y social.
Estas consideraciones son relevantes para la comprensión de las políticas
sociales dirigidas a la mujer en el socialismo cubano y de los contrapuntos
de las diversas lógicas de los dos sistemas, el capitalista y el socialista.
La propuesta metodológica de la investigación
El diseño metodológico del estudio privilegiará la pesquisa cualitativa,
basada en el análisis de documentos, en la producción teórica sobre el
tema mujer y en el contenido de las entrevistas con expertas, dirigentes y usuarias de los servicios sociales.
Para complementar el análisis cualitativo se utilizaron datos cuantitativos, con indicaciones estadísticas disponibles en los organismos públicos
31
y en las investigaciones realizadas por estudiosas de la temática. Este
procedimiento analítico-metodológico permite un proceso continuo de confrontación de datos y de construcción de interrelaciones de los resultados.
El énfasis en una perspectiva cualitativa se justifica porque el estudio intenta captar, interpretar y explicar el carácter relacional de los
hechos que conforman la realidad del bienestar, tomando en consideración la historicidad, el movimiento y la dinámica de esa realidad en
su complejidad. Además, tal realidad se manifiesta más de manera
cualitativa que cuantitativa, lo que dificulta la utilización exclusiva de
procedimientos de manipulación exacta.
El procedimiento analítico-metodológico, auxiliar al análisis cualitativo, permitió un proceso continuo de confrontación de los contenidos
de las entrevistas, de la producción sobre el tema y de los datos estadísticos disponibles en diferentes coyunturas post-revolucionarias que
Cuba ha atravesado, relacionándolas, además, con los soportes conceptuales y las categorías de análisis que sirven de eje analítico a la
investigación. El proceso de ésta transitó por dos momentos previos:
el de revisión de la literatura especializada para construir un cuadro
teórico de referencia sobre la experiencia capitalista de bienestar dirigida a las mujeres; y el del análisis documental de las directrices gubernamentales y de los programas elaborados en el contexto de las
políticas de bienestar cubanas para la mujer en los Ministerios de Educación, de Trabajo y Seguridad Social y de Salud y en organizaciones
como la FMC, FLACSO, INIE, CIPS y la Universidad de La Habana.
En la investigación de campo, la recogida directa de los datos e informaciones se limitó a Cuba, como la unidad privilegiada de análisis,
junto a informantes seleccionadas: expertas y dirigentes. Se utilizó la
entrevista con expertas y dirigentes de diferentes áreas del conocimiento y de diferentes centros de trabajo.32
Para ello se elaboró una guía33 con el objetivo de dirigir a las entrevistadas hacia los temas que deberían ser analizados, con anterioridad
al día de la entrevista. Ésta era grabada con previa autorización, sometida al proceso de transcripción y devuelta a la entrevistada para probables correcciones o comentarios adicionales.
32
32
Ver anexo 1 – Entrevistadas y organismos correspondientes.
33
Ver anexo 2 – Guía de las entrevistas con expertas y dirigentes.
La aplicación de la guía no ocurrió de manera rígida. En la gran mayoría de los casos se recogieron las informaciones, los criterios, los
reclamos y opiniones que extrapolaron los ítems ahí colocados y que
sirvieron de elementos para el análisis de las políticas sociales de una
manera más viva. Las informaciones obtenidas, frutos de ese diálogo
entre investigador e investigado, también permitieron analizar cuestiones relativas a la identidad femenina cubana, al patriarcado y su
manifestación, al machismo, a la participación de la mujer en la sociedad, a los logros alcanzados y por alcanzar, entre otros aspectos.
Fueron entrevistadas veinte mujeres, entre especialistas que se dedican al tema de que trata este estudio y dirigentes de diferentes organismos teniendo la preocupación por obtener una representatividad
de las distintas áreas de elaboración y ejecución de las políticas sociales. Para la realización de las entrevistas no hubo preocupación estadística con el número de entrevistadas, pero sí con la calidad y
profundización de las informaciones suministradas.
En la utilización del material de las entrevistas, los testimonios eran
confrontados con la documentación oficial y los textos disponibles.
También varias conversaciones informales con dirigentes y conocedoras de diferentes organizaciones sirvieron de fuente de información
importante para el análisis.
De la guía utilizada para las entrevistas con expertas y dirigentes, se
extrajeron los puntos principales de una guía34 para las entrevistas con
las usuarias de los servicios sociales en Cuba. En tanto, se optó por utilizar las informaciones extraídas de una investigación35 que servía a los
propósitos de este estudio, además de considerar que todas las mujeres
entrevistadas también son usuarias de los mismos servicios sociales.
Para la compilación de las informaciones se utilizó un esquema36
que facilitó el análisis, de manera que se pudo aprovechar el máximo
de la riqueza de los datos de las entrevistas, los contactos y además se
facilitó la interrelación con los datos estadísticos.
34
Ver anexo 3 – Guía de las entrevistas con usuarias de los servicios sociales.
35
Se trata de un material inédito, una investigación en proceso de redacción, titulado
“Mujer, revolución y políticas sociales” de las profesoras María Ofelia Rodríguez y Teresa del Pilar Muñoz Gutiérrez, del Departamento de Sociología/UH.
36
Ver anexo 4 – Esquema para el análisis de las entrevistas.
33
El diseño metodológico realizado en este estudio es relativo a una
situación particular y fue desarrollado paso a paso, en la medida que
así lo requerían las interrelaciones teórico-metodológicas, en un proceso de construcción y profundización, en lo cual variables diferenciadas interferían de forma positiva o negativa en los resultados.
Así, la perspectiva metodológica se caracterizó por la búsqueda de
interrelaciones entre los contenidos de las entrevistas, de la producción sobre el tema y de los datos estadísticos disponibles sobre la realidad cubana en sus diferentes coyunturas post-revolución, relacionándolas con los soportes conceptuales y las categorías de análisis que
sirven de eje analítico de la investigación.
Este estudio, más allá de la introducción, que ofrece un panorama
general de todo su contenido, o sea, del aporte teórico y de la metodologia utilizada, está dividido en dos capítulos: en el primero se
describe la trayectoria histórica de Cuba a partir del triunfo de la Revolución de 1959, como telón de fondo para los análisis de los principales sectores de las políticas sociales (Educación, Salud y Empleo)y en el
segundo, además de una caracterización de la mujer cubana, se trata
de analizar las especificidades de las políticas sociales hacia la mujer y
destacar sus características diferenciadoras y similares, en comparación con la sociedad capitalista.
Las conclusiones contienen una reflexión sobre los principales resultados de la investigación, resaltando sus contrapuntos fundamentales.
34
Capítulo 1:
El sistema cubano de bienestar post-revolución37
El triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, abre un proceso
de profundas transformaciones en todas las esferas de la sociedad,
que responde a dos etapas fundamentales reconocidas como características del proceso revolucionario: la democrático-popular, agraria y
antimperialista y la socialista (Documento del PCC, 1978: 38-47).
En este marco referencial y dada la necesidad de contextualizar las
políticas sociales en relación con la mujer, se intenta, preliminarmente, caracterizar el sistema38 de bienestar cubano a través de las políticas sociales post-revolución así como las consecuencias e impactos de
esas políticas sobre la calidad de vida de la población.
Para hablar del bienestar social en el caso cubano es necesario, por
tanto, hacer referencia al contexto histórico, económico social y político en que dichas políticas se procesan. Para ello el presente trabajo se
auxilia de una periodización.39
La división en décadas que se presenta trata de facilitar la comprensión de las características generales de las políticas sociales en las
diferentes etapas de la Revolución Cubana, además de destacar algunas de las particularidades que asumen en distintos momentos. En el
análisis de cada década se utilizan, desde una perspectiva sociológica,
los siguientes parámetros: Estado/Instituciones, Estructura socio-clasista/actores y sociedad/política social.
37
Cuando se habla de post-revolución, se refiere al período que transcurre después del
1ro. de enero de 1959, en el que el proceso revolucionario continúa su desarrollo por
todas sus etapas hasta la actualidad.
38 Se utiliza el término “sistema” como un conjunto o complejo de bienestar social que
incluye las diferentes políticas, las legislaciones, la burocracia, los derechos, o sea, toda
su institucionalidad.
39
Se sabe que toda periodización es problemática porque los acontecimientos no están
rígidamente ubicados dentro de los períodos. Pero, por una cuestión didáctica, se presenta por décadas, aunque se destaquen algunos años considerados claves para caracterizar los cambios que se produjeron en la sociedad cubana.
35
Se analizan aquellos sectores considerados piedras angulares de la
política social, o sea, la Educación, la Salud y el Empleo, así como sus
interrelaciones con los programas y servicios sociales40 de otras áreas,
tales como cultura, vivienda, seguridad social, legislación. El destaque
de los tres sectores mencionados se debe a la importancia que asumen
en el contexto cubano post-revolución para alcanzar el objetivo de transformación del hombre, quien, al desarrollar sus potencialidades, puede tener acceso a los bienes y servicios ofertados.
Al estudiar las políticas sociales en cada década del proceso revolucionario cubano, se tomaron en cuenta los elementos relacionados con
la atención y satisfacción de las necesidades humanas sobre la base de
la igualdad, el criterio social que encierra la universalidad, selectividad
en los destinatarios, gratuidad y suministro público de los servicios
sociales y las formas de realización, que incluyen los intereses y necesidades, los mecanismos de formulación e implementación de políticas sociales, así como los canales de participación y las reglamentaciones correspondientes a tales políticas.
La división en décadas se presenta de la siguiente forma: década del
60, los primeros años post-revolución; década del 70, el proceso de institucionalización; década del 80: la rectificación de errores y tendencias
negativas, y década del 90, la crisis y las medidas de impacto.
1.1
Década del 60: los primeros años post-revolución
Desde enero de 1959, año en que triunfa la Revolución Cubana, la dirección del Movimiento 26 de Julio41 se impuso como un reto el enfrentamiento integral del subdesarrollo y la eliminación de sus consecuencias sociales, sólo ello posible si se producían cambios estructurales de gran envergadura.42
40
La Política Social es una estrategia de acción que se desarrolla a través de programas
y servicios sociales para la atención de necesidades sociales.
41
El Movimiento 26 de Julio se creó para combatir a la dictadura batistiana y llevó ese
nombre porque ese día un grupo de combatientes, bajo el liderazgo de Fidel Castro, en
el año 53, asaltó el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.
42
Ya en 1953 la idea de la integración del desarrollo económico con los aspectos sociales
se planteaba en el histórico alegato de Fidel Castro durante el juicio a los asaltantes
36
En los primeros años del gobierno revolucionario, los procesos de
transformación se desenvolvieron a un ritmo acelerado. La situación
de Cuba al triunfo de la Revolución requería un movimiento de carácter masivo que, aunado a la voluntad política de sus líderes, lograra el
consenso y permitiera la construcción de un nuevo tipo de sociedad.
Así, y tomando como objetivo principal la solución de los problemas
de miseria, insalubridad y precariedad, se implementaron una serie de
políticas estatales para la erradicación de estos males y se potenció la
creación de un grupo de organizaciones sectoriales y de masas con
asiento barrial, como la FMC y los CDR, que desempeñaron un papel
vital en la movilización de la población en torno a las metas revolucionarias, y facilitaron el camino a través de sus funciones para la
implementación de planes sociales diversos, particularmente en la salud y la educación (Dilla, 1997:4).
En este período se produce un despegue de las políticas sociales que
tuvieron como objetivos estratégicos la eliminación de las causas
generadoras de la pobreza y la transformación del hombre en sujeto
social activo, en ciudadano portador de derechos, teniendo como base
la creación de un sector público dominante.
Tales políticas atienden simultáneamente los problemas económicos y sociales y se llevan adelante a través del sistema de instituciones
que se comienza a crear a partir de 1959.
Se dan los primeros pasos para la creación de un nuevo sistema
político que tiene en sus inicios un núcleo integrado por el gobierno
revolucionario43 y un grupo de instituciones provisionales de carácter
político e institucional.44
del cuartel Moncada, conocido como La historia me absolverá. Aquí se ofrece una
solución integral a la problemática existente entre la base económica del subdesarrollo
y sus efectos sociales. En este documento se encuentran seis puntos a cuya solución
deberían ser encaminados los esfuerzos –el problema de la tierra, el de la industrialización, el de la vivienda, el del desempleo, el de la educación y el de la salud del pueblo
(Castro, 1973).
43 Ese primer sistema político, avalado en 1959 por la Ley Fundamental de la República
y por la Ley de la Reforma Agraria, tiene al principio un núcleo formado por el Gobierno
Revolucionario, el Instituto Nacional de Reforma Agraria, el Ejército Rebelde y el liderazgo
de Fidel Castro.
44
Es un conjunto de organizaciones políticas, sociales y de masas; organizaciones estatales y grupos diferenciados en la base social del sistema.
37
Se trata de un bloque de fuerzas sociales y revolucionarias que posee la responsabilidad de la conducción del Estado cubano (con cierto
grado de provisionalidad) que permite la realización de cambios estructurales profundos con una amplia movilización de masas.45 Estas
masas se veían beneficiadas por servicios que en el ámbito nacional se
ofertaban y se distribuían de manera igualitaria.
El Estado, en este período, potenciaba la oferta de los servicios con
selectividad,46 en cuanto a los destinatarios, para atenderlos mejor enfocando prioritariamente a los más pobres, a los niños y a las mujeres.
Hay, por tanto, la implementación de políticas en segmentos particulares de la sociedad, con vistas a lograr el proyecto general de construcción de la igualdad en la nueva sociedad.
Las transformaciones fundamentales en el orden económico y político fueron acompañadas por la atención prioritaria a los problemas
de vivienda, de educación y salud pública, que brindarían el complemento de justicia social indispensable al programa de transformaciones esenciales.
En Cuba se declara el carácter socialista de la Revolución el 16 de
abril de 1961, y hasta esta fecha se enmarca lo que los estudiosos
cubanos han denominado la etapa democrático-popular agraria y
antimperialista que se caracteriza por el desarrollo de las primeras
medidas revolucionarias que van dirigidas a:
– Redistribución del ingreso nacional a favor de las masas.
– Eliminación del desempleo.
– Rebaja de alquileres, tarifas eléctricas y telefónicas, y de los precios
de las medicinas.
– Enseñanza gratuita.
– Construcción de nuevas viviendas en el campo y en la ciudad.
– Implementación de medidas contra la prostitución, el juego, la usura, etc.
– Eliminación de la discriminación racial.
– Comienzo del proceso de socialización de los medios de producción, pasando al Estado por medio de la recuperación de bienes
45
46
Consultarse: Fung (1986); Rodríguez (1979) y Valdés (1994).
El neoliberalismo utiliza el concepto de selectividad relacionado a la cobertura (disminución de la cobertura) de los servicios sociales o de los gastos (corte en los gastos),
distinto de la selectividad de los destinatarios cuando se dirige a la equidad.
38
malversados, algunas de las propiedades de individuos que se enfrentaron a la Revolución.
La Primera Ley de Reforma Agraria fue la medida más importante y
radical de la etapa democrático-popular de la Revolución, pues la estructura de tenencia de la tierra, caracterizada por enormes latifundios47 fue transformada radicalmente.
En octubre de 1960, por la ley Número 890, se produce la nacionalización por expropiación forzosa de todas las empresas industriales y
comerciales, así como las fábricas, almacenes y depósitos. La ley
Número 891 nacionaliza todos los bancos cubanos y extranjeros,
exceptuando los bancos canadienses pues no estaban vinculados a la
política de los Estados Unidos contra Cuba.48
Lo anterior implicó que el Estado se convirtiera en propietario de
ramas fundamentales de la economía como la banca, la industria y el
comercio exterior y el capitalismo dejara de ser regidor al privarse de
su base económica a la oligarquía dominante (gran burguesía comercial, la burguesía industrial azucarera y los latifundistas).49
Como respuesta a la actitud tomada por la burguesía rural ante el proceso revolucionario, en octubre de 1963 se promulga la Segunda Ley de Reforma Agraria que eliminó a casi 11000 burgueses rurales (Acosta, s/f).
Se plantea una estrategia de transformación del país por la vía de la
industrialización acelerada, partiendo de la industria pesada, la diversificación de la agricultura y la sustitución de importaciones. En 1960
se comienzan a dar pasos para la implementación de una planificación
centralizada y se crea la Junta Central de la Planificación de la Economía (JUCEPLAN), pero sin embargo lo que primó fue el establecimiento
de pequeños planes por sectores priorizados. La política agresiva de
los Estados Unidos contra Cuba y el éxodo de personal calificado condicionó lo anterior.
Este período resulta extremamente complejo, marcado por la experimentación. Los cambios cualitativos en el sistema de relaciones
socio-clasistas, en ese período de construcción del socialismo, se evidencian en la liquidación de la clase explotadora y en la naturaleza
47
Ver Informe al I Congreso del PCC, Ed. COR. CCPCC, La Habana, 1975: 30-33.
48
Ver Seis leyes de la Revolución, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1973:57-77 y
Leyes principales de la República de Cuba (folleto, s/f).
49
Ver Documento del PCC, 1978:43.
39
social de los principales grupos de trabajadores,50 así como en la liquidación paulatina de las diferencias campo-ciudad. Ya en marzo de 1968
se realizan las últimas nacionalizaciones en el país con la liquidación
de la propiedad de la pequeña burguesía urbana.51
Desde el punto de vista socio-clasista se produce un vertiginoso proceso de desmantelamiento de la estructura de clases, propia del capitalismo dependiente cubano e inicio de la formación de una nueva estructura, a partir de la transformación de las relaciones de propiedad.
A fines de los 60 los caracteres esenciales de los componentes socio-clasistas fundamentales de la etapa de tránsito al socialismo están
fijados, asociados básicamente a la conformación de un sector de propiedad estatal y la puesta en práctica de diferentes estrategias de desarrollo económico, cuestión que llevó implícita la progresiva
complejización de la división social del trabajo; la ampliación del universo socio-profesional; el crecimiento de los salarios y el aumento del
nivel de conciencia de los trabajadores (Espina, 1997: 88).
En relación con las políticas sociales hay una heterogeneidad en la
cobertura para la solución de los problemas más agudos, como la cuestión de la tenencia de la tierra de los campesinos, de la vivienda, la
eliminación del desempleo, la universalidad en la educación y la salud,
ocurriendo mínimamente una priorización de las necesidades entre
sectores, debido a que, por motivos estratégicos, todos los frentes básicos eran imprescindibles para el desarrollo económico y social.
Referido a los tipos de mecanismos para la implementación de las
políticas se destaca la gran participación popular en las acciones desarrolladas por el gobierno revolucionario. La estrategia de incentivación
se basa en la oferta y gratuidad de los servicios sociales, no sólo por una
cuestión de principio, sino con el objetivo de garantizar la defensa de la
revolución y la reproducción del consenso, medios todos para asegurar
el fortalecimiento del nuevo sistema social y del político, promover el
desarrollo económico y social, así como socializar a la población en los
valores de la conciencia socialista en formación (Valdés, 1994:42-44).
50
Este cambio cualitativo en la naturaleza social de los grupos de trabajadores se refiere a las transformaciones en las relaciones de propiedad, en la organización social de
trabajo, en los niveles de calificación y salariales y en el desarrollo de la conciencia, de
modo general.
51
40
Ver Informe al I Congreso del PCC, Ed. COR, CCPCC, La Habana, 1975: 49.
La concreción de las políticas sociales en los sectores considerados fundamentales en este estudio constituyen una manifestación de lo que en
términos de programa revolucionario se realiza en esa primera década.
EDUCACIÓN
Comparado con otros sectores, el de la educación fue el que recibió
más inversión en programas y servicios entre los diferentes campos
que forman el complejo de la política social.
De los cuatro indicadores52 de la educación, en tres de ellos el logro
relativo de Cuba es más alto en comparación con países industrializados
o en desarrollo, y en el restante es medio.
Dentro de las acciones del gobierno revolucionario para garantizar
el acceso a la educación en todos los niveles, a todos los ciudadanos y
regiones del país, y a todos los sectores sociales de diferentes edades,
se encuentran: la reorganización del Ministerio de Educación (MINED);
la conversión de todos los cuarteles en escuelas; la nacionalización de
todas las escuelas privadas; la Campaña Nacional de Alfabetización; el
plan nacional de becas (1961); el inicio de la educación sistemática de
adultos; la formación acelerada de maestros y profesores, y la reforma
universitaria (Rodríguez, 1990).53
El hecho considerado clave para lograr el objetivo de la universalidad en materia de educación fue la realización de la Campaña Nacional de Alfabetización en el año 1961, en la cual participó voluntaria y
masivamente la población y se logró alfabetizar a más de 700 mil personas. Actualmente la tasa de alfabetización está cercana al 96,5% de
la población de 10 o más años, estando el resto compuesto por personas con problemas físicos y mentales. Después de la Campaña hubo
otras para lograr el alcance del 6º grado y después del 9º.54
52
Ver anexo 5 – Logros relativos de Cuba en la educación.
53
En los primeros años de la Revolución ya se tomaron estas medidas relacionadas con
el trazado de la política social. El plan de becas y el sistema de internados y seminternados
incluía, además de la enseñanza y los materiales, alojamiento, alimentación, transporte,
ropa, calzado y asistencia medica.
54 Los niveles educacionales son: pre-escolar; primaria; secundaria; preuniversitario y
universitario. Hay también subsistemas como la educación media, técnica y profesional,
educación especial y educación de adultos, y de formación y perfeccionamiento del
personal pedagógico. (Para detalles ver: Rodríguez, 1990: 106-108.)
41
La ley de la Nacionalización de la Enseñanza, dictada el 6 de junio
de 1961,55 fue un paso importante para el establecimiento de la función de la enseñanza como un deber del Estado y de la garantía del
derecho de todos los ciudadanos, sin distinción, a recibirla gratuitamente (PNUD, 1997).
Para ofertar tan amplio servicio se inicia, ya en 1960, un programa
de construcción y preparación de nuevos centros para todos los niveles educacionales: preuniversitarios, de educación superior, de formación de maestros, de educación técnica y profesional, que hasta el 1981
se incrementaron más que el doble, así como se ha aumentado el presupuesto destinado a la educación.56
En todos los niveles de enseñanza está presente la concepción integral del propósito formativo, productivo y social, con una combinación del estudio con el trabajo.57
Con el objetivo de asegurar la continuidad de los estudios a los adultos, después de la campaña de alfabetización se crearon tres niveles
de estudio de educación general: Educación obrera y campesina, Secundaria obrera y campesina y Facultad obrera y campesina, equivalentes a los de primaria, secundaria y universitaria del sistema general.
Hubo una asistencia masiva a las aulas y para eso la participación de
las organizaciones sociales y de masas tuvieron un importante papel.
Una seria dificultad enfrentada por el Ministerio de Educación, desde los primeros años del triunfo revolucionario, fue la insuficiencia de
personal docente frente a los servicios educacionales que se ofrecían.
Para ello se crearon las Escuelas de Formación de Maestros Primarios.
También como consecuencia del apoyo del Estado se produce un
desarrollo literario con la creación del sistema de editoriales y de publicaciones periódicas, red de bibliotecas, revitalización de las artes,
creación de museos, galerías de arte, cines, librerías; el desarrollo de
las escuelas de danzas, música, teatro, ballet, cine, deportes y la creación de una red de instalaciones para actividades culturales con pre-
55
Para detalles, consultarse el Informe al I Congreso del PCC: 116-123.
56
Ver datos estadísticos en Rodríguez, 1990: 110-111.
57
La combinación de estudio y trabajo se hace en las escuelas en el campo para alumnos de secundaria y preuniversitarios, con dos principales objetivos: formativo y productivo social (Detalles en Rodríguez, pp. 106-108). Ver anexo 6 – Personal de salud
graduado entre 1959 y 1980.
42
cios favorecidos con participación masiva de la población, propiciada
por la elevación de su nivel cultural general.
SALUD
El carácter estatal de la salud, la universalidad y gratuidad de los servicios y la participación popular en las tareas de salud a través de organizaciones como la FMC, los CDR y también con la contribución de la
ANAP, la CTC, la FEEM y la FEU marcan las características de las políticas sociales de la salud post-revolución.
El programa integral de atención a la salud contribuye a la mejoría
del estado de salud de la población, con la eliminación de algunas
enfermedades, como la fiebre tifoidea, la tuberculosis y la desnutrición, el incremento de la formación de personal calificado con estrecha vinculación entre el saber teórico y la práctica (ya en el 1962)58, las
construcciones de hospitales y puestos médicos urbanos y rurales y el
desarrollo de la higiene y epidemiología. Se creó el servicio rural con
médicos y estomatólogos y se establecieron condiciones mínimas necesarias para la atención a los enfermos en el campo. Surgió un nuevo
sistema nacional de salud, al que se incorporaron de manera progresiva las instituciones privadas, mutualistas y paraestatales que fueron
nacionalizadas, y se produjo un cambio del enfoque curativo de la
atención médica al preventivo. Se puede citar, como ejemplo de la situación de salud anterior, algunos datos de 1959: morían cada año
4000 personas víctimas de la gastroenteritis, 300 por la poliomielitis y
600 niños por causa de la difteria.59
Los servicios de salud, totalmente financiados por el Estado, son
normados por el Ministerio de Salud Pública creado por la Revolución,
con las condiciones necesarias para garantizar el acceso a todos los
ciudadanos, sin limitaciones de raza, sexo o edad. Los recursos presupuestarios para la salud pública recibieron alta prioridad y fueron favorecidas las provincias del interior del país.60 Se avanzó en la formación de especialistas y se dio un impulso a la industria farmacéutica,
58
Ver Anexo 6 – Personal de salud graduado entre 1959 y 1980.
59
PCC. Informe Central al I Congreso del Partido Comunista de Cuba, La Habana, 1975:
136.
60
En 1958 La Habana concentraba el 6,17% de las camas de asistencia médica y el resto
del país el 38,3% y en el 80 la proporción era de, respectivamente, 42,3% y el 57,7%.
43
así como se organizaron campañas nacionales de erradicación de enfermedades y de vacunación.
En correspondencia con lo anterior, desde los años 60 comenzaron a
aplicarse políticas para el desarrollo científico, con la creación de institutos donde se combinan atención médica e investigaciones, y donde se
desarrollan producciones de vacuna, así como otros productos, instrumentos y medicamentos de tecnología de avanzada para el diagnóstico
y el tratamiento de enfermedades.61 Hoy existe intercambio entre diferentes áreas de la salud con la participación de más de 60 países.
Se puede decir que en los primeros años de la Revolución se fue
incrementando y se logró una estabilidad de su perfil epidemiológico.
El proceso de reforma sanitaria, como parte fundamental de las transformaciones del proceso revolucionario, se fundamenta en el incremento de la eficiencia, la efectividad, la calidad, la equidad y la
sustentabilidad y no se prevé ningún sistema que pueda ser financiado por las familias. La atención a la salud es universal, gratuita y mantenida por el Estado.
Entre 1959 y 1960 se produce la rebaja de los precios de los medicamentos y se establece el servicio médico rural; se terminan hospitales
que estaban inconclusos; se construyen nuevos hospitales y puestos
médicos; se crean las Brigadas Sanitarias (para realizar labores de saneamiento ambiental, vacunación y educación sanitaria) y se intensifica la formación de personal especializado. Hasta 1969, se producen
cambios institucionales de importancia, como la creación de las Direcciones Provinciales y Regionales de Salud; el inicio de la nacionalización de las clínicas privadas y mutualistas; los diez primeros institutos de investigación del Ministerio de Salud Pública; la creación de los
policlínicos Integrales y las clínicas estomatológicas; la realización de
grandes campañas de vacunación y de erradicación de varias enfermedades y el establecimiento de varios convenios de colaboración entre
Cuba y varios países del tercer mundo (Figueras, 1998).
Un aspecto que se refleja en la situación de salud de la población es
el déficit habitacional, que en 1958 alcanzaba las 700 mil viviendas,
que, junto a la especulación de los terrenos; el cobro elevado de alqui-
61
Cuba, como miembro del desaparecido CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica),
tuvo oportunidad de adquirir informaciones científicas y técnicas, formar personal, intercambiar tecnología y obtener materias primas.
44
leres; las edificaciones inapropiadas y precarias condiciones de
habitabilidad, además de la disparidad rural–urbana conllevó, desde
1959, a acciones en el plano legal e institucional (promulgación de la
Ley de Rebajas de Alquileres, en 1959, Ley de Reforma Urbana, 1960 y
Ley General de la Vivienda, 1984)62 y en el plano constructivo, con una
creciente capacidad basada en la industrialización de los procesos productivos y en la adopción de la técnica de prefabricación.
EMPLEO
Uno de los retos más importantes enfrentados por la Revolución fue el
desempleo. De los más de 6 millones de habitantes, el 12,5% de la
población económicamente activa estaba desempleada y más del 33%
de la fuerza de trabajo estaba parcial o totalmente subempleada (PNUD,
1997:37). En los cuatro primeros años del triunfo de la Revolución
hubo un considerable crecimiento del empleo y los sectores responsables fueron el agropecuario (53%), el de las construcciones (17,9%) y
los de la minería, industria y transportes (29%) (Rodríguez, 1990:63).
Según Ferriol (1998:22) las políticas de empleo y salario en Cuba
poseen características que las distinguen de otros países porque “...el
socialismo imprime su sello en cuanto a la participación de las distintas formas de propiedad en la economía, al sistema de gestión macro y
microeconómica, al papel del mercado en la distribución de los insumos
y el consumo, así como a las valoraciones sobre la sociedad futura que
se pretende alcanzar, que son elevadas”.
El aseguramiento del empleo con iguales oportunidades de acceso a
todos figura entre los objetivos de transformación de la sociedad. En
tanto, cada etapa sufre interferencias de factores, tanto internos como
externos, que a su vez ejercen influencia en el comportamiento de las
tasas de empleo, aunque han estado presentes algunos objetivos prioritarios en relación con las políticas de empleo –el logro del pleno empleo; la satisfacción de la demanda de la fuerza de trabajo; la Seguridad Social en el trabajo y la aplicación de medidas de protección y
higiene; la centralización y uniformización de un sistema salarial que
impida grandes desigualdades; la formación de la fuerza de trabajo
acorde con la necesidad de la economía; el logro del comportamiento
laboral con disciplina y eficiencia (Ferriol, 1998:24-25).
62
Sobre esas leyes consultarse PNUD (1997: 69-70).
45
Diferente de los países capitalistas contemporáneos, las políticas de
empleo del período revolucionario beneficiaron a las mujeres, los jóvenes –que se incorporan como obreros calificados, técnicos medios o
graduados universitarios– y también a los discapacitados a través de
un programa específico de incorporación en distintas esferas: social,
educacional y laboral.
Después de 1959 se produjeron cambios también en la política salarial y de ingresos, con la elaboración de una escala salarial única que
obedece a requisitos de calificación, evaluación y tarifas. Tal política
se complementó con la reducción de los gastos, entre otros, con pagos
de rentas de los campesinos, rebajas de las tarifas telefónicas, eléctricas, de los alquileres y de los precios de las medicinas, a través de la
promulgación de distintas leyes.
La seguridad social también es un elemento importante para la comprensión del desarrollo de las políticas sociales de empleo en Cuba.
Las desigualdades en el otorgamiento de las pensiones63 eran acentuadas, y ya en el 59 se reorganiza el régimen de seguridad social con la
cobertura al 100% de la población. La ley 1100, del 27 de marzo de
1963, define un conjunto de aspectos que conforma un sistema único
e integrado de Seguridad Social con la asistencia social incluida y con
la característica de no ser contributiva; también con un sistema de
prestaciones que garantiza la subsistencia y salud que extiende sus
derechos a la totalidad de los trabajadores y que incluye el subsidio
por maternidad, accidente, enfermedad común y profesional, invalidez, vejez y muerte, para discapacitados, para la madre trabajadora y
el recién nacido,64 y donde el financiamiento de la seguridad social es
responsabilidad del Estado (PNUD, 1997 y Lanuza, 1998).
El balance de esta primera década permite afirmar que la racionalidad que primó en la formulación e implementación de la políticas sociales estuvo inspirada en el logro de la igualdad. Es un momento de
despegue de las políticas sociales y de intensa movilización de masas,
63
La asistencia descansaba en la caridad pública y en el 1959 se crea el Ministerio de
Bienestar Social que duró cuatro años y aplicó las medidas encaminadas a eliminar la
mendicidad y a atender a familias carentes de recursos. Después de cumplir sus funciones, éstas pasaron al Ministerio de Trabajo y después al Comité Estatal de Trabajo y
Seguridad Social.
64
46
Para detalles ver Rodríguez (1997: 93-100).
de inserción entusiasta de la población en organizaciones barriales o
sectoriales de fuerte compromiso con tareas relacionadas con la defensa, y en apoyo a las medidas revolucionarias.
El Estado provisional constituido se convirtió en garante de derechos y proveedor social. Para ello redujo al mínimo la propiedad privada en un espacio de tiempo muy corto e implementó un grupo de
planes dirigidos a la erradicación de la miseria, la insalubridad y el
precarismo. Es un momento en que se favorece la espontaneidad y
la experimentación. La participación popular tiene un carácter consultivo y los servicios sociales a nivel nacional irradiaban a toda la población.
El impacto de las políticas sociales es inmediato y se hace sentir de
manera radical porque su espectro de acción es muy amplio. Ellas se
destinan de manera general a toda la población, y en especial a los
pobres, y alcanzan a grupos específicos de mujeres y niños.
1.2
Década del 70: el proceso de institucionalización
En esta década toma forma y se fortalece la estructura económica,
política y social del socialismo.
Se articulan dos procesos que explican este fortalecimiento, no exentos de contradicciones.
El primero, a inicios de la década de los 70, cuando se produce un
fuerte predominio de la propiedad estatal, que se manifiesta como
prácticamente la única proveedora de recursos, tecnologías y financiamientos para los planes de desarrollo65 y la continuación de la
implementación de las políticas sociales. Las principales transformaciones producidas en el orden socio-económico tenían como objetivo
65 Este proceso está vinculado con la inserción de Cuba al desaparecido CAME (que
congregaba todos los países del bloque socialista) y que brindaba la garantía en cuanto
a precios preferenciales, créditos para el desarrollo, compensaciones a los desbalances
comerciales, ayuda militar, la posibilidad de adquirir información científica y técnica, el
adiestramiento de personal, el intercambio de tecnologías, y la obtención de materias
primas; elementos que se convierten en garantía de desarrollo para el país ante la política de bloqueo establecida por los EEUU, a partir de 1960 y que suman a la economía
nacional los recursos suficientes para sostener un alto nivel de inversiones y un gasto
social en expansión. Ver: Documento del PCC (1975) y Carranza, (1997:16).
47
crear un sector público dominante e instituir un sistema de planificación (Hernández, 1998:3). Es un momento en que se establecen vínculos estrechos con la URSS ante la marcada hostilidad de los Estados
Unidos.
El segundo proceso es el de institucionalización del sistema político
que trae consigo el establecimiento de una nueva división político administrativa en el país y la creación de los órganos del Poder Popular y
de la Asamblea Nacional en 1976,66 todo lo cual se realizó junto al
proceso de implantación gradual de un Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) basado en los principios del cálculo económico.
En diciembre de 1975 ocurre el I Congreso del PCC, donde se realiza
un balance de los primeros quince años y el planteamiento de una
estrategia para el próximo quinquenio. El I Congreso marca un hito en
la determinación de la política social de la Revolución y su plataforma
programática, y el conjunto de tesis y resoluciones revelan: la elevación del nivel de vida (elevación de la remuneración, del consumo de
bienes y servicios, del nivel educacional y de salud); formación de la
niñez y la juventud; el pleno ejercicio de la igualdad de la mujer (Documento del PCC, 1982).
También se da continuidad a la elevación del nivel de vida del pueblo por la vía del consumo personal de bienes y servicios, más que
mediante el consumo social.67
Ya en 1974-75 se ha vivido la experiencia de constitución y funcionamiento de los órganos del Poder Popular, en la provincia de Matanzas. En el 1976, después del I Congreso del PCC, con la evaluación de
esa experiencia y el balance de funcionamiento del nuevo modelo
66
Ver comentarios sobre el proceso de institucionalización en Juan Valdés Paz y Haroldo
Alfonso Dilla (1994).
67
Se refiere a la mejoría de la cuantía y calidad de la alimentación en el hogar, enriquecimiento del contenido de la dieta, distribución de equipos electrodomésticos y otros
objetos de uso personal y familiar, crecimiento moderado de ofertas de artículos textiles, de confecciones y de calzados, construcción de viviendas, ampliación de los servicios sociales y comunales (de gran beneficio para la mujer). Es un momento en que todo
exceso de producción es vendido a la población en un sistema llamado de “mercado
paralelo”, a precios diferenciados, y se implantan los mercados libres campesinos (Documento del PCC, 1982).
48
de sistema político e institucional en esa provincia, se da paso al establecimiento del Estado institucionalizado.68
Este es un período caracterizado por un nuevo orden jurídico basado
en una nueva Ley Constitucional, y un fuerte proceso de construcción
del consenso, a partir de todo el proceso de preparación ideológica y
política que desarrolla el Partido alrededor de los congresos que se
verifican y la discusión de materiales programáticos. Éstos someten a
debate público las bases de construcción del proyecto revolucionario y
refrendados por la mayoría de la población.
A finales de los años setenta quedaron conformados, en sus características esenciales, los componentes socioclasistas fundamentales de la etapa de tránsito del capitalismo al socialismo. El proceso de transformación
en el campo hace emerger el grupo de los cooperativistas agropecuarios,
complementando el cuadro socio estructural socialista cubano.
Los procesos de naturaleza constructiva que conllevaron un fortalecimiento de la propiedad estatal, implicaron una progresiva complejización de la división del trabajo y una ampliación del universo socio
profesional, y con ello la formación y el crecimiento de nuevos grupos
sociales en el interior de la clase obrera, la intelectualidad y el campesinado (Espina, 1997:90). Ello, por supuesto, condiciona una mayor
heterogeneidad dentro de la población cubana y marca signos de diferenciación dentro de los grupos sociales que inciden directamente en
el resultado de la aplicación de las políticas sociales acostumbradas a
un grado mayor de homogeneización.
El Estado, junto al Partido (el que desempeña una función rectora) en
los órganos del Poder Popular y en las organizaciones de masas, es el
encargado de dirigir la administración de la sociedad y, en consecuencia, su trazado de políticas sociales obedece al objetivo de universalidad, gratuidad y justicia social. No cambia el principio; hay un mantenimiento de lo delineado en el primer período analizado. Se reconoce la
existencia de un nivel adecuado de satisfacción social de necesidades
básicas, a través de las políticas sociales, susceptible de ser mejorado.
68
En el I Congreso ya se definen los órganos del Poder Popular, se eligen los miembros
de los Comités Ejecutivos de éstos y los delegados a las Asambleas; se delimitan las
funciones y las relaciones de trabajo entre el Poder Popular, el Partido y las organizaciones de masas. (Consultarse para detalles: Tesis y Resoluciones del I Congreso del PCC,
1976: 168-185). Sobre la composición de los órganos del Poder Popular, consultarse
Brigos (1996 : 36 y 37).
49
Programáticamente se plantea lo que en materia de políticas sociales ya ocurría, con la creación de una infraestructura social que permitió extender a toda la población los servicios educacionales, de salud y
seguridad social que permitía el descanso en la vejez y la protección al
desvalido.
La institucionalización y la reorganización de la sociedad, sobre la
base de una economía planificada y centralizada, determina el curso
de las políticas sociales en esta década.
EDUCACIÓN
La década de los 70 es marcada por la universalización de la enseñanza, con la creación de cursos para trabajadores en las universidades
del país, construcción de nuevas instalaciones educacionales, perfeccionamiento de la vinculación del estudio y el trabajo e incremento de
las escuelas en el campo.
Los niveles de educación continúan mejorando, expresados en las
cifras de egresados del Sistema Nacional de Educación,69 que demuestran la continuidad de estudios que se logra si se compara con los
años anteriores. También hasta los 80 se ampliaron las instituciones
educacionales y el número de alumnos. Los Círculos Infantiles se integraron al proceso docente de educación y hubo aumento de la capacidad instalada (Documento del PCC, 1980:27).
También podemos señalar la titulación del total de maestros primarios en ejercicio.
En el 1972, frente a la explosión de matrícula en la enseñanza
media, surgió el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech,
una de las maneras de lograr la captación de maestros voluntarios,
quienes a la vez recibían la preparación pedagógica y realizaban su
práctica docente.
A partir de 1975 los esfuerzos se dirigieron a la consolidación de la
formación y superación del claustro, así como al perfeccionamiento e
integralidad del sistema educacional nacional (Figueroa, 1997:120).
En el 1976 la Reforma Educacional crea el Ministerio de Educación
Superior, independiente de los otros niveles educacionales que se ubican en el Ministerio de Educación con una red de 39 centros.
69
Ver los datos estadísticos de crecimiento en el período sobre los diferentes niveles
educacionales en Documento del PCC (1980: 25-26).
50
En cuanto al sector cultural de las políticas sociales, también produjeron transformaciones en distintos ámbitos de la vida intelectual del
país, destacándose una política que trajo transformaciones en la sociedad cubana, cuya tendencia es exaltar los valores y la identidad de
aspectos importantes de la cultura nacional –elementos que, a pesar
de estar siempre presentes, son retomados con más énfasis en los 90.
En la década de los años 70 hay un incremento de la vida cultural en
Cuba, incluyendo el deporte, que continúa hasta la década de los 80.70
SALUD
Empieza en la década de los 70 una etapa que se extiende hasta los
días actuales, caracterizada por la ejecución de programas estratégicos en salud, con la construcción de hogares para ancianos e impedidos físicos y mentales; creación de institutos como el de Medicina del
Trabajo; fortalecimiento de la actividad de Medicina Tropical; creación
del Instituto de Desarrollo, y avances técnico-científicos considerables,
con servicios de alta tecnología.
Se terminan hospitales y se amplían otros, con aumento de camas
por habitante. La construcción de Institutos Superiores de Ciencias
Médicas, con aumento de la matrícula en Medicina, Odontología y Enfermería, y también nuevos policlínicos y clínicas estomatológicas, incide en la disminución de la mortalidad infantil y el aumento de la
esperanza de vida.71
EMPLEO
Ocurre un proceso de racionalización de la fuerza de trabajo con el
traslado de trabajadores disponibles para otros sectores con déficit laboral. Eso sucede porque se aplicó una política dirigida a incrementar la
eficiencia de los sectores productivos. Sin embargo, a raíz de ese proceso, aumenta el desempleo, que alcanza en 1981 el 3,4% (PNUD, 1997).
Durante las tres primeras décadas del gobierno revolucionario la
tasa de desempleo disminuyó. Alcanzó 1,3% en 1970, en contraste con
la de 12,5%, de 1958.
70
Para detalles y datos estadísticos sobre el orden artístico cultural y deportivo hasta
la década de los 80, consultarse Rodríguez (1990: 116-124). Para los años 90 consultarse
PNUD (1997: 48-49).
71
Ver datos estadísticos en Documento del PCC (1980: 24).
51
En el año 1976 la nueva Constitución expresa la igualdad de salario
entre los sexos.
En los primeros años del quinquenio 75-80 la organización del trabajo sufrió cierto estancamiento, pero al final de este período aumentan en 8% el porcentaje de trabajadores que cobran sus salarios por
actualización de normas productivas; aumentan el número de trabajadores que devengan su salario por rendimiento y por el pago de primas. La participación femenina se incrementa y pasa del 27% en 1975
para el 32%. Se aprobó la ley que proscribe la creación de nuevos salarios históricos. Se aprueban las leyes de Protección, Higiene del Trabajo y la de Seguridad Social (Documento del PCC, 1980:32).
En términos de políticas sociales la lógica del logro de la igualdad
continúa siendo la predominante en esta década, con énfasis particular en la mejoría de los niveles de vida de la población, basada en la
distribución igualitaria de los recursos y el privilegio de los programas
macro sociales (construcción de grandes empresas, carreteras, escuelas). Es un momento de fortalecimiento de las conquistas sociales, con
una tendencia hacia la homogeneización social, una vez que las desigualdades fundamentales, en relación con la propiedad y la clase, están prácticamente eliminadas.
La institucionalización reemplaza la espontaneidad y se produce un
proceso de fortalecimiento y consolidación de las políticas sociales,
que se caracteriza por una fuerte dependencia estatal en cuanto a proyectos, recursos y financiamientos.
Los recursos son relativamente abundantes y aliados a la voluntad
política y a un escenario internacional favorable. Hay un aumento de la
centralización estatal que reafirma el papel del Estado como garante y
a su vez continúan las consultas populares, como pilar de la participación del pueblo cubano en los procesos globales de la Revolución.
1.3
Década del 80: la rectificación de errores y tendencias negativas
El modelo de desarrollo iniciado en los años 70 permitió la creación de
una amplia y diversificada base industrial, una infraestructura productiva y alcanzó resultados positivos en la esfera de lo social. Sin embargo,
a pesar de dichos elementos, ya en los 80 se comienza a manifestar un
conjunto de consecuencias negativas que en el orden económico daban
muestra de agotamiento y que están relacionadas con: la identificación
52
total de la propiedad estatal con el socialismo y del mercado con el
capitalismo. Eso trajo como consecuencia una socialización formal de
gran parte de las fuerzas productivas nacionalizadas y una ruptura de la
lógica estructural y evolutiva de la economía.
La permanente negación del mercado72 y de su papel en la reproducción redujeron las ventajas de la centralización y de la planificación. Luego de un fuerte impulso al crecimiento económico, éste se
hizo cada vez menos dinámico, más costoso, menos eficiente y
participativo. Por otra, parte el proceso de institucionalización generó tendencias hacia la burocratización y hacia la falta de eficiencia
(Figueroa, 1996:2-4).
A lo anterior, se añade,
...el decrecimiento de la productividad, la ausencia de correspondencia entre gastos sociales y resultados económicos, exceso de
liquidez y desequilibrio de las finanzas internas, crecimiento del mercado negro y la economía sumergida, inicio de la caída del salario
real, crecimiento del subempleo, absorción ineficiente de los incrementos de la población económicamente activa por el sector
estatal, insuficiente despliegue y fortalecimiento de las formas de
propiedad socialista, debilitamiento de los núcleos centrales de los
componentes socioclasistas fundamentales, situación relativamente desventajosa de la clase obrera, entre otros, síntomas que daban claras señales de que el modelo económico adoptado se hacía
inviable (Espina, 1997:93).
Así, después de casi tres décadas de implementación de un proyecto
de transformación social en diversas ramas, el socialismo cubano sufre
72 En los años 70 y 80 se llevan adelante algunos experimentos que implicaron mecanismos de mercado dispersos. Se establecieron los llamados “mercados paralelos” en
1971, y se creó el mercado libre campesino en 1980. En 1976 se aprobó el decreto ley
n° 14, el cual permitió la existencia de un sector muy limitado de cuentapropistas. En el
1981 el decreto ley n° 50 aprobó la inversión extranjera que abría la posibilidad de
especulaciones conjuntas o asociaciones económicas internacionales entre compañías
extranjeras y el gobierno cubano. Según Hernández (1998:12-15), estas medidas fueron
temporales o muy limitadas. Debido a que los resultados estaban en contradicción con
las razones morales y políticas que reforzó la abolición de los mercados y el sector
privado durante los años 60, estos experimentos fueron suspendidos o disminuidos
significativamente.
53
una grave crisis en su historia. Luego de haber experimentado un
reforzamiento del sistema en cada uno de los órdenes, el sistema político
impone límites al sistema social en general, básicamente en lo económico
y cultural, que traen como consecuencia que, a mediados de los 80, el
modelo de transición socialista empezara a dar señales de desgaste tanto
en la consecución de los objetivos trazados, como en su adecuación a las
nuevas condiciones nacionales e internacionales (Valdés, 1994: 47-48).
Los síntomas de la crisis que va a surgir comenzaron a dejarse sentir
desde mediados de los años 80, pues se produce una sobrecarga de
funciones económicas y administrativas por parte del Estado, haciéndolo responsable casi absoluto de garantizar todos los procesos de desarrollo, no sólo a nivel social, sino también a nivel individual: el Estado se
presentaba como proveedor de recursos y garante de los servicios.
Dados esos problemas y la dogmatización en materia de planificación; la falta de creatividad en la aplicación del centralismo democrático; la burocratización; diferencias en las medidas económicas, jurídicas
y políticas; la asimilación acrítica de los modelos socialistas europeos;
la absolutización del papel de los mecanismos económicos; el manejo
tecnocrático de la economía; el extrañamiento del sujeto de dirección
y olvido del trabajo con el hombre (Documento del PCC,1986), entre
los años 1986 y 1990 ocurre el Proceso de
Rectificación de Errores y Tendencias Negativas,73 planteado en el
III Congreso del PCC, como respuesta a la necesidad del perfeccionamiento de la sociedad cubana en su conjunto.
En esa etapa de desarrollo social se enfatiza el aspecto moral y hay
un llamado al rescate de la conciencia, como mecanismo imprescindible para resolver los problemas del socialismo, también a la disciplina,
al ahorro y a la eficiencia, encaminado a dar solución a los problemas
sociales y económicos considerados más negativos de la etapa anterior, y orientados en los marcos del propio modelo económico vigente,
porque no se consideró conveniente, en dicho momento, cambiarlo
radical e integralmente (Castro, 1987).
73
Mediante éste se profundizó en el análisis de una serie de errores cometidos en la
dirección de la gestión económica, en los procesos productivos y en el trabajo político
ideológico, y se tomaron varias medidas para rectificarlos. Sus efectos transcendieron
el terreno político, incluyendo también lo socio-cultural, según estudiosos del tema.
Ver, para un análisis más detallado de ese proceso, el libro de Fidel Castro Ruz: Por el
camino correcto, Editora Política, La Habana, 1987.
54
Luego de iniciado el proceso de rectificación en, 1986, se produce el
derrumbe del campo socialista (URSS y Europa del Este, 1989), lo que
unido al reforzamiento del bloqueo de los Estados Unidos de
Norteamérica contra Cuba provoca la brusca caída de la capacidad
importadora y productiva del país, produciéndose una aguda crisis
(Carranza, 1997).
Las consecuencias de la brusca contracción económica del país, que
evidencian el agotamiento del modelo de crecimiento extensivo, no
constituyen óbice para el mantenimiento de los logros sociales. Sin
embargo, los esfuerzos de rectificación tuvieron que ser paralizados
para dar paso a un programa de emergencia denominado Período Especial que, adoptado en 1991, “...tenía como objetivo central amortiguar, al máximo posible, los efectos de la crisis sobre la población
acorde con las nuevas condiciones, en un proceso adaptativo. Como
resultado, el impacto sobre el consumo de los hogares se aminoró en
comparación con la contracción experimentada por la oferta agregada” (Ferriol, 1998: 364).
Pasada la primera etapa de eliminación de la pobreza, del desempleo,
del analfabetismo, de la situación precaria de salud y de medidas para
elevación del nivel cultural de la población, se puede decir que esta fue
una etapa de consolidación de las conquistas obtenidas, una etapa de
búsqueda de la igualdad sustantiva en contraposición a la formal.
No obstante, los años 1980/85 se caracterizan como un período contradictorio, pues al mismo tiempo que presenta una alza de las políticas sociales, comienzan los primeros aires de la crisis y el inicio del
proceso de rectificación de errores y tendencias negativas.
Se puede decir que ya hay una crítica y un alerta a este período de
bonanza entre comillas, pues no hay una estructura económica que
sustente ese alza.
Las políticas sociales sectoriales también, siguiendo la dinámica que
marcó esta década, se caracterizaron por algunos aspectos altamente
positivos en sus primeros años y la aparición de problemas que avizoraba la crisis anunciada.
EDUCACIÓN
Ya en 1980 se logró la “Batalla del 6to. Grado” y en el XIV Congreso de
la CTC se propuso para 1985 la tarea del movimiento obrero de completar el 9no. grado. En el año 1988 completaron ese nivel todos los
trabajadores y las amas de casa aptas, comenzando una nueva etapa
55
en la superación de los trabajadores: la enseñanza técnica profesional
y la facultad obrero-campesina.
También hasta los 80 se ampliaron las instituciones educacionales,
el número de alumnos y los Círculos Infantiles se integran al proceso
docente educativo (Documento del PCC, 1980: 27). La tasa de analfabetismo varió de 23,6 en 1953 a 1,9 en 1981, según el censo. En los
años 80, la continuidad de estudio de los jóvenes graduados de Secundaria Básica se orientó en primer lugar hacia el preuniversitario y en
menor cuantía hacia técnicos medios y obreros calificados, de forma
tal que el joven completaría su formación general y después optaría
por la enseñanza especializada, hacia la superior o hacia el técnico
medio. Esta política entró en muchas ocasiones en contradicción con
las aspiraciones estudiantiles que, al ver reducidas las posibilidades
de ingreso a la educación superior, prefirieron ingresar a la enseñanza
tecnológica y alcanzar cierta independencia económica.
En 1988, de modo diferente a los años anteriores, se limitó el acceso
a la educación superior, por la relativa saturación en muchas de las
especialidades con respecto a las posibilidades de plazas y la contracción de la economía, una vez que casi no había limitaciones para tal
acceso antes de ese año.
El sector de la educación es favorecido en este período por la relativa bonanza que lo caracteriza, resultado también de la consolidación
del sistema nacional que, desde la década anterior muestra un desarrollo creciente de la educación y su perfeccionamiento.
SALUD
En la década de los 80 el 3% de todas las inversiones del país está
relacionado con la salud pública y desde 1975 se invierte en hospitales
y instalaciones de asistencia médica.
Ya en los inicios de la década la totalidad de los policlínicos estaba
incorporada al Programa de Atención Médica en la Comunidad, junto a
un trabajo docente educativo de carácter integral (Documento del PCC,
1980: 24-25).
En 1980 la salud cubana sufre un duro golpe con la aparición del
dengue hemorrágico, y en 1985 la mortalidad infantil subió a 16,5%
(Documento del PCC, 1986:16).
Según los datos presentados en el IDH – PNUD (1997:56) “…La alimentación ha sido uno de los aspectos de las condiciones de vida que
más se ha visto afectado por la crisis económica”. La oferta calórica
56
diaria, entre 1988 y 1990, era de 3130 calorías, que cubría el 137% de
las necesidades nutricionales (más que las cifras para América Latina
y el Caribe en el mismo período) y en 1993 fue de 1863 calorías que
cubrió el 78% de las necesidades medias. En este mismo año se toman
medidas para mejorar la situación alimentaria, tales como la creación
de un mercado agropecuario regido por la oferta y la demanda, la
despenalización de la tenencia de divisas y la ampliación de la red de
tiendas para la venta de alimentos en igual moneda. Así mismo se
constató al inicio de 1990, a través de diversos estudios, la carencia
de micronutrientes como hierro, vitaminas A y C y proteínas de origen
animal (Ferriol, 1998: 77).
Para 1989 la tasa de mortalidad infantil estaba a 11,1 (antes de la
Revolución era de más de 60); la esperanza de vida a 74,5 (era 62,2); el
número de habitantes por médico a 303 (antes era de 1076) y la mortalidad materna baja a 2,2.
El déficit habitacional trae problemas que inciden en la salud de la
población. En ese sentido la creación de microbrigadas de construcción y sociales, integradas por vecinos, alivió las carencias habitacionales y, desde 1976 hasta 1980, hubo inversiones cuantiosas del
gobierno para tal fin. Todavía, a pesar de haber una mejoría y un mayor equilibrio entre las zonas urbanas y rurales, persiste un déficit
habitacional, al que se suman, por las migraciones del campo a las
capitales provinciales y los matrimonios, el surgimiento de barrios no
planificados, con mala calidad en las construcciones y que presentan
insalubridad (PNUD,1997).
En el sistema de salud74 se instituyó en 1984 una red del médico y la
enfermera de la familia, con la atención primaria de salud y de esa
manera se prioriza la especialidad de Medicina General Integral con un
trabajo de medicina preventiva, ante las dificultades existentes en
materia de atención en los hospitales y policlínicos (Documento del
PCC, 1986: 18-19). Ese personal de salud tiene su consultorio en la
propia comunidad, lo que trae la ventaja de atención más directa a las
familias y el conocimiento de la comunidad que es atendida en los más
diferentes aspectos, desde las enfermedades hasta las conductas de
riesgo, como el alcoholismo, por ejemplo.
74 La estructura de la salud es compuesta de: médicos de la familia; policlínicos y hospitales generales y de especialidades.
57
EMPLEO
En el sector empleo, entre 1980-89 se elaboran resoluciones y decretos
para una descentralización territorial, regulaciones sobre la relación
laboral individual y Sistema de Contratación Directa de la Fuerza de
Trabajo, Política Salarial y Reforma General de Salarios de 1980 (entre
1959 y 1982 el salario medio mensual creció a un ritmo de 3,7% anual,
PNUD, 1997:39) y un tratamiento especial para sectores económicos
priorizados, como el azucarero, para cargos técnicos y de dirección y
para profesionales médicos, científicos y docentes, entre otros (Ferriol,
1998:26 a 52).
En la etapa de “rectificación de errores y tendencias negativas”
(1986-90), el énfasis en materia laboral era la recuperación de la moral de trabajo, la disciplina y la erradicación de prácticas ilegítimas
en la gestión empresarial, a través de un balance crítico a problemas
concretos (Castro, 1987). En tanto, algunas medidas relacionadas al
proceso de rectificación de errores y tendencias negativas traen problemas de desempleo, como la eliminación del mercado libre campesino y del sistema de primas,75 así como de la restricción de la actividad por cuenta propia, reglamentada por el Código del Trabajo de
1989, a través de la Resolución 51 del 1ro. de enero de 1989, en vigencia hasta hoy.
Hasta el proceso de “rectificación de errores y tendencias negativas”
continúa el Estado como proveedor absoluto de fuentes de empleo e
ingresos estables a la gran mayoría de la población. Es un período de
aumento de la calificación profesional y de cambios en algunos renglones ocupacionales, como los servicios y los técnicos del sector estatal.76
Entre 1970 y 1980 hay un rápido crecimiento de la participación
económica femenina, que se extiende hasta 1990 (Documento/FLACSO,
1992) y en el que se incluye la creación del Frente femenino a nivel de
la CTC.
La seguridad social alcanzó en 1981 una cobertura de 100%, cuando
era de 53% en 1958 y los años 80 fueron los de mayor crecimiento en
75
Se trata de un sistema donde el trabajador percibe un pago por encima de su salario
básico, de acuerdo con los resultados del trabajo obtenido y siempre como sobrecumplimiento del plan.
76
Ver anexo 7 – Estructura socio-clasista: porcentaje del total de ocupados en la economía nacional.
58
el nivel de empleo,77 a excepción de 1981, cuando alcanza una tasa de
3,4% de desempleo, con el proceso de racionalización de la fuerza de
trabajo, que resulta del traslado de los trabajadores disponibles en los
sectores productivos para otros sectores con déficit laboral. En los primeros cinco años se crearon 630000 nuevos empleos y creció la participación femenina en la fuerza laboral del país del 32 al 37%. La Reforma General de Salarios benefició a más de dos millones y medio de
trabajadores (Documento del PCC, 1986:14).
En los años posteriores aumenta la inversión bruta, se crean 1.2 millones de puestos nuevos de trabajo, especialmente en los sectores de
la construcción y la industria, de la biotecnología, la industria médico
farmacéutica y la electrónica, mayoritariamente en la esfera estatal.
La lógica que orienta las políticas sociales en esta década continúa
marcada por el logro de la igualdad, con énfasis en la elevación de los
niveles de vida de la población, por lo que continúa el fortalecimiento
de las políticas sociales. Contradictoriamente, el modelo de desarrollo
que produjo esa relativa bonanza comienza a dar los primeros señales
de desgaste. El modelo establecido hasta el 86 se va agotando, con
resultados económicos que no se corresponden con los gastos sociales, por eso se inicia el proceso de “rectificación de errores y tendencias negativas” para intentar corregir este camino. La imagen del Estado como garante se va disolviendo, aunque continúe con el suministro
social, pero acorde con los recursos de que dispone, que ahora son
menores. La iniciativa personal se va perdiendo, pues los actores sociales beneficiarios se acostumbran a su cualidad de receptores de las
políticas sociales ante una gratuidad excesiva. Por esa razón hay una
apelación al aspecto moral y al rescate de la conciencia, todavía continúa el proceso de relativa homogeneización social.
1.4
Década del 90: la crisis y las medidas de impacto
Esta década, por su dinámica, será subdividida en dos etapas, 19901993 y 1994-1999, pues la primera comienza con los efectos del derrumbe del campo socialista del este europeo sobre el nivel de vida de
la población, y 1993 se caracteriza como el cuarto año de decrecimien77
Para mayores detalles, ver PNUD (1997: 37).
59
to económico. Ya en el 94 se detuvo el decrecimiento y en el 95 comienza una recuperación del Producto Interno Bruto(PIB).78
Esta crisis, a partir de 1990, afecta la sociedad como un todo. Como
afirma Hernández (1998:21)
…El comportamiento de la economía ha estado caracterizada por
serios macros–desbalances económicos, distorsiones estructurales y servicios sociales sobre-extendidos. Los desbalances internos se manifestaron ellos mismos a través de un creciente déficit
fiscal, la persistencia del racionamiento y signos de agotamiento
en el crecimiento de la productividad de la nación, atribuibles también a las deficiencias de una economía centralmente planificada
y administrada. El gobierno, como principal gestor económico, no
podía contener el deterioro causado por la falta de los antiguos
acuerdos de intercambio. De modo que los cubanos han estado
sufriendo fuertes privaciones en su vida diaria. Aún cuando los
salarios parecían ser estables, […]de hecho el poder adquisitivo
del peso cubano disminuyó como resultado de que los salarios
reales disminuyeron. La falta de comida, medicinas, combustibles
domésticos, ropa, artículos domésticos, transporte público y electricidad rápidamente erosionó el standard de vida logrado por la
población durante los 80. En cuatro años los niveles de consumo
fueron reducidos drásticamente. Tal situación causó un amplio
descontento popular.
Sin embargo, las medidas tomadas por el gobierno en la etapa de
“rectificación de errores y tendencias negativas” no obtuvieron mejores
resultados en corto plazo en un contexto internacional desfavorable, lo
que después de 1989 obligó a una serie de otras medidas para superar
la crisis económica. Para enfrentarla, el Estado comienza un proceso de
reformas, experimentando medidas alternativas de descentralización,
dentro de la propia lógica del sistema socialista,79 a saber:
– Rearticulación de las estrategias productivas: aunque la producción
azucarera prevalece, se fortalecen otras áreas económicas, como la
78
79
Para detalles del escenario económico en esos años, consultarse Carranza (1997: 28-51).
Consultarse tabloide Granma, mayo de 1997, año 33, no. 104, La Habana, Editora
Política; Resolución Económica del V Congreso del PCC, periódico Granma, año 33,
no. 218, noviembre de 1997; Espina (1997) y Carranza (1997).
60
producción farmacéutica con base biotecnológica, la de equipos
médicos y de tecnología de avanzada y el turismo internacional.
– Incremento de la inversión extranjera, con la aparición de las empresas mixtas.
– Generalización de formas cooperativas en la agricultura: rescate de
una forma de cooperativismo estatal – UBPC– regida por cuatro principios : a) la vinculación del hombre al área; b) el autoabastecimiento
del colectivo de obreros y sus famílias, así como el mejoramiento de
la vivienda y otros aspectos; c) la asociación rigurosa de los ingresos
de acuerdo con los resultados de la producción, d) el amplio desarrollo de la autonomía de gestión para el alcance de la autosuficiencia en el orden productivo.80
– Apertura del mercado agropecuario.
– Autorización para el ejercicio del trabajo por cuenta propia y ampliación de los tipos de trabajo que éste incluye.
– Despenalización de la tenencia y libre circulación del dólar.
– Dolarización de la economía.
– Cambios en la política de empleo, caracterizados por la disminución
de la generación de empleo estatal y posibilidades de incremento de
la ocupación en el sector no estatal.
– Cambios en la política educacional, orientados a fortalecer la formación de técnicos medios y obreros calificados.
Resultado de las medidas aplicadas para lograr palear la profunda
crisis que afectó a la sociedad cubana en el área económica, se ha
creado una economía dual conformada por un sector de economía planificada y centralizada y por uno de economía mercantil y descentralizada, abierto al mercado exportador. Ambos sectores se distinguen
por las formas de propiedad, respectivas monedas, distinto régimen
empresarial y diferentes modelos de incentivo. Ambos sectores se
intercomunican pero aún débilmente, mediante el traspaso de valores.
En el nuevo sector mercantil tiene un papel fundamental la apertura
a la inversión extranjera directa. A este sector corresponde un nuevo
mercado laboral y un nuevo empresariado (Carranza, 1997).
El sector socialista incluye, en lo fundamental, los sectores tradicionales de la economía y los programas de desarrollo –que desenvuelven
las políticas del llamado período especial: programas de emergencia;
80
Ver para detalles Niurka Pérez, 1999.
61
de alimentos,81 el energético; preservación de la seguridad social; racionamiento, etc. A dicho sector corresponde el esfuerzo de desarrollo
científico técnico (Ferriol, 1998).
En el año 1993 se toman medidas de liberalización económica a través de ajustes a las nuevas condiciones, con un mínimo de desocialización, como por ejemplo: despenalización de la tenencia de divisas82
como parte de una eventual reforma monetaria; legalización del trabajo por cuenta propia en diversas actividades,83 constitución de las UBPC
en el interior de las empresas estatales –primera reforma estructural
de la reorganización de la producción agropecuaria estatal y entrega de tierras ociosas a productores individuales y colectivos.84
En los aspectos jurídicos–políticos hay una profunda reforma constitucional que abarcó todos los capítulos de la Ley Constitucional de
1976 y más de la mitad de sus artículos. Como principales cambios se
puede citar:85
En el sistema económico es creado un nuevo régimen de propiedad
que reconoce la privada y la mixta, y limita la socialista a los medios
fundamentales de producción.
En los fundamentos políticos y sociales se suprime la noción de dictadura del proletariado. El Partido se define como organización de vanguardia política del sistema político de todo el pueblo. Se eliminan las
funciones estatales adjudicadas a las organizaciones sociales y de
masas.
81
Hasta 1989 la población cubana alcanzó un nivel adecuado de salud y en ello ejercen
influencia los niveles de seguridad alimentaria, que situaron a Cuba con resultados
satisfactorios en materia de nutrición y alimentación. En los años 1989-93 especialmente, al inicio del período especial, con la contracción económica, hay una afectación en el
estado nutricional y de salud de la población (Ferriol, 1998: 77).
82 Decreto Ley nº 40, Consejo de Estado, Despenalización de divisas, Granma, 16 de
agosto de 1993.
83
Decreto Ley nº 141, Consejo de Estado, Resolución conjunta nº 1 del Comité Estatal
del Trabajo y de Finanzas, Trabajo por cuenta propia: Tribuna de La Habana, 12 de
septiembre de 1993.
84
Acuerdo del Buró Político: “Para llevar a cabo importantes innovaciones en la agricultura estatal”, Granma, 15 de septiembre de 1993.
85
Consultarse la Constitución de la República de Cuba, proclamada el 24/02/76 y actualizada según Ley de Reforma Constitucional aprobada el 12/07/92 – (1996), Editorial
de Ciencias Sociales, y Valdés y otros (1994).
62
En los órganos del Poder Popular se establece el voto universal, secreto y directo para las asambleas de todos los niveles y se precisan las
funciones de la asamblea del Poder Popular de provincia y de municipio,
a las que se otorga personalidad jurídica propia. Se separan los órganos
de administración estatal de las respectivas asambleas. Se suprime toda
mención al centralismo democrático y a la unidad de poderes, y se
enfatiza el concepto de representatividad. En la reforma de los estatutos, donde se inicia la reelaboración de un nuevo programa del Partido,
se enfatiza la línea de masa en la captación de la militancia y la
jerarquización del trabajo partidario en las comunidades.
En materia religiosa se define el carácter laico del Estado y se omite
toda referencia al ateísmo como ideología oficial. Se proscribe toda
discriminación por motivos religiosos.
En el campo ideológico-cultural se enfatiza en carácter nacional e
histórico del socialismo cubano a partir del fortalecimiento de la identidad nacional. Al mismo tiempo se insiste en la necesidad de una
mayor apertura hacia las formas de pensamiento latinoamericano y
occidental sobre la base de la conservación de las raíces autóctonas.
Siguiendo los cambios constitucionales y del Estado, se amplían los
Consejos Populares como estructuras de poder local; se extienden los Consejos de cooperación interempresarial; se crean los Consejos de Administración86 y hay una defensa de la ampliación de funciones en el
Poder Popular en los ámbitos provincial y municipal como manifestación de los esfuerzos descentralizadores que institucionalmente está
realizando el Estado.
Paralelamente a esos cambios comienza un proceso de disolución
creciente de la imagen del Estado como principal proveedor de los
recursos y de decisiones de todo tipo, junto a una diversificación de
los actores sociales, debido al ahondamiento de las desigualdades; no
obstante el Estado continúe ejerciendo su papel como proveedor de
los servicios sociales.
Esas características están vinculadas con los procesos de cambios
en la reproducción de la estructura socio-clasista que se mantuvo relativamente estable entre los 15 y 20 años anteriores y que, con las nuevas medidas, entran en conflicto con las tendencias tradicionales.
86
Órgano ejecutivo de gobierno que ejerce funciones de administración y control popular a nivel municipal y provincial.
63
Las tendencias tradicionales son aquellas de las décadas de los 70 y los
80, representadas por un Estado garante de todo y por una estructura
socio-clasista bastante homogénea. Las nuevas tendencias se manifiestan
con la aparición de grupos en la estructura interna de la clase obrera y de
la capa de los trabajadores intelectuales vinculados con la propiedad mixta y el capital extranjero, con fuentes y tipos de ingresos diferentes al
resto de los grupos del sector estatal; recuperación y estabilización del
proceso de producción de los grupos vinculados con el sector agropecuario
(obreros e intelectualidad técnico ingenieril); el fortalecimiento del pequeño agricultor industrial; la ampliación y potenciación de la intelectualidad científica y técnica, en especial de las ramas biotecnológicas,
médicas y farmacéuticas; el crecimiento explosivo de los grupos vinculados con el turismo, acompañado de la desestatalización de otros grupos
socio-profesionales; los cambios en los requerimientos cualitativos de
los grupos vinculados con la actividad de dirección; el crecimiento de los
grupos vinculados con la economía informal y sumergida y su fortalecimiento; la disminución de los grupos vinculados con el sector de propiedad estatal; la contracción de los canales de desplazamiento hacia el trabajo intelectual de alta calificación; la dinamización de las fuentes de
formación de grupos calificados para la clase obrera; los cambios en las
direcciones de la movilidad social y en la apreciación subjetiva de sus
tendencias que representan ascenso social; la disminución de los ritmos
de reproducción de la intelectualidad; el crecimiento acelerado de los
grupos obreros vinculados con los servicios; la potenciación de fuentes
de diferenciación socioeconómica no vinculada con los resultados del
trabajo (Espina, 1997: 98).
El choque entre ese nuevo contexto de la sociedad cubana y las
tendencias tradicionales tienen su impacto más general en la profundización de las desigualdades sociales, en la polarización de la estructura social, y en el aumento de la distancia cualitativa entre los grupos
de avanzada y los rezagados.
Esa situación de desigualdad se evidencia en algunos estudios y estadísticas sobre la existencia de una “población en riesgo”87 –concepto
87
Para el INIE –Instituto de Investigación Económica– que realiza estudios en esa área,
“...El concepto de pobreza sintetiza una condición inhumana cuya medición ha resultado difícil, [...] en general por el método del ingreso, el cual supone que el acceso a
condiciones de vida básicas transita fundamentalmente por relaciones mercantiles” (Ferriol y otros, en Lanuza y otros, 1998:370).
64
que reemplaza el de pobreza en el contexto del socialismo cubano. En
el año 1989 esta capa de la población representaba un 6%; en 1995 hay
una alza para un 20%; en el 1998 ya se observa una caída para el 15%
(Ferriol, 1998).
Lo anterior indica que la estructura socio-clasista también expresa
la presencia de la crisis y debe transitar hacia un nuevo modelo.
El significado de los desajustes entre las tendencias del desarrollo
en la estructura socio-clasista y los requerimientos socioeconómicos,
indican una dificultad de mover la estructura en el sentido deseado.
Una de las consecuencias negativas de los desajustes está dada por
la situación relativamente desventajosa en que está teniendo lugar el
proceso de reproducción de la clase obrera y las dificultades que esto
representa para el desarrollo de sus funciones como fuerza rectora de
la sociedad (Espina, 1997).
Pese a las dificultades, los presupuestos fundamentales de las políticas sociales en el contexto cubano siguieron correspondiendo al paradigma socialista de bienestar88 y no se tomaron medidas de choque
ni programas de ajuste del tipo preconizado por el Fondo Monetario
Internacional (FMI). Se siguieron ejecutando programas por etapas para
responder a las nuevas necesidades de la población y enfrentar los
efectos de la crisis, desempeñando un papel importante la contribución de las diversas instituciones políticas y sociales, e incluso organizaciones internacionales. Ejemplo de que no se tomaron medidas en
contra del pueblo es que no se cerró una sola escuela, un solo hospital,
un solo policlínico, una sola universidad, un solo hogar de ancianos.
Las políticas sociales continúan universales, gratuitas, aseguradas
por el Estado y, dadas las coyunturas por las que ha pasado la sociedad cubana, se empieza a prestar atención a lo local, la comunidad,
como vía de solución a los problemas sociales. Hay un reclamo de una
articulación más estrecha entre el Estado y los diferentes actores sociales para el mantenimiento de los mecanismos de retroalimentación
en la formulación e implementación de las políticas sociales.
88 La preocupación por la posible aparición de tendencias ajenas al socialismo está
presente en diferentes estudios, que analizan las fuentes de diferenciación económicas
y sociales y la necesidad de frenar su presencia y rescatar el acceso a las riquezas sociales por la vía de la magnitud y calidad de los resultados productivos alcanzados (Ver:
Carranza, 1997 y Ferriol, 1997).
65
“…Parece ser que en el nuevo contexto de crisis, experiencias teóricas y prácticas deben lidiar con la gran meta de articular mayores espacios colectivos de integración, participación y negociación de sujetos económicos y sociales; de lograr ámbitos y canales de integración
entre lo central y lo local, entre lo público y lo privado y entre lo gubernamental y lo no gubernamental” (García, 1992:4).
No obstante, el objetivo programático de la justicia social se trata de
garantizar, aunque los servicios sufren una caída y aparecen dificultades de todo orden, como el déficit en el abastecimiento alimentario a
la población y a las escuelas; las dificultades en la impresión de libros
y libretas (falta papel); la dificultad de medicamentos; los problemas
de desempleo; la agudización del bloqueo; la escasez de transporte,
electricidad y agua, para citar las más agobiantes.
A continuación se muestran cómo las políticas sociales se comportaron en este nuevo contexto.
EDUCACIÓN
En el período hubo prioridad para la política educacional y se buscaron
alternativas de soluciones a los problemas materiales, con recursos asignados por el Estado y el esfuerzo de los trabajadores del sector, y se
intensifican los trabajos de dirección y metodológicos (Pérez, 1998).
Pero, a pesar de que en este período no se ha cerrado ninguna escuela,
la política educacional sufre los efectos negativos de la crisis y en esta
última década se han observado restricciones para cubrir las necesidades
de suministro estable de abastecimientos escolares, especialmente papel
y material didáctico para el mantenimiento de los establecimientos escolares, la alimentación a los alumnos internados o seminternados y en los
Círculos Infantiles. No obstante, el gobierno ha adoptado medidas
organizativas para el mantenimiento del acceso universal a los recursos
educacionales, como la descentralización de los comedores escolares para
Centros de trabajo con mayores posibilidades de recursos, próximos a las
escuelas, que asumen ese servicio; la ubicación de los profesores en escuelas próximas a sus casas; el plan “Educa a tu hijo”.89
Los datos del resumen nacional del Ministerio de Educación, sobre
la matricula inicial por nivel de educación y del personal docente en
89
Modalidad no formal, apoyada por las comunidades locales con la participación de
las familias.
66
centros escolares (1990-91 a 1997-98)90 corroboran los datos del IDH y
muestran una evolución favorable de la matrícula y una caída del número de personal docente, por el traslado de éste hacia otros empleos
que ofrecen más ventajas económicas, con subutilización del capital
humano conquistado.
La disminución del presupuesto para el sector se explica por un conjunto de cuestiones: por la eficiencia del desarrollo del sector, debido
a la experiencia acumulada (más profesores terminan la licenciatura),
por las restricciones de recursos en el período, junto a la disminución
de los niveles de actividad, fundamentalmente la matrícula, por la disminución de la población en estas edades.91
Dentro las principales dificultades de la política educacional, en los
90, se pueden citar:92
a) el comportamiento decreciente de los diferentes niveles de matrículas por enseñanza; b) la caída del total de seminternado de Primaria
y la deserción escolar. En el primer caso, a partir de datos93 de la dirección de planeamiento y estadísticas del MINED, se constata que entre
1991-1992 y 1995-1996 hubo una disminución, alrededor de 246
miles de estudiantes en los niveles de matrícula, con un cierto incremento en el curso de los años 95-96 (17,3 miles de alumnos más),
ligero incremento que, según informaciones estadísticas del Resumen
Nacional del MINED, continúa hasta los años 1997-98.94
El nivel de matrículas de los Círculos Infantiles se ha mantenido
estable. Desde el año 1992, de forma adicional en los Círculos de toda
Cuba para niños de 0-5 años de edad, se ha generalizado el programa
“Educa tu hijo”, una modalidad no formal y apoyada por las comunidades locales y con la participación de las familias. Este tipo de trabajo
90 Ver anexo 8 y 9 – Matrícula inicial por nivel de educación y Personal docente en
centros escolares.
91
Para un análisis más detallado ver Pérez (Ferriol, 1998: 135-141).
92
Victoria Pérez Izquierdo, en su artículo “Sector educación: reajuste en la situación
actual”, hace un diagnóstico del sector y algunas recomendaciones para ayudar a resolver algunas dificultades presentadas en los últimos tiempos. En este estudio se citan las
principales dificultades en el sector educación en los 90, extraídas del citado artículo
(Ferriol, 1998: 115-145).
93
Ver anexo 10 – Matrícula al inicio del curso escolar.
94
Consultar anexo 8 – Matrícula inicial por nivel de educación.
67
se dificulta en su ampliación debido a los problemas relacionados con
la falta de papel para la edición e impresión de folletos, materiales y
juegos didácticos necesarios al trabajo directo con los niños y sus familias.95
La enseñanza Primaria muestra un comportamiento creciente,
y mantiene niveles de escolarización de alrededor del 100%. El
nivel medio, comprendido por las enseñanzas Secundaria Básica,
Preuniversitaria y Técnica-Profesional, presenta problemas, excepto la
Secundaria, de enseñanza obligatoria, la cual muestra crecimiento. Los
cambios de las políticas educacionales, orientados por el organismo
rector, en relación con la vías de continuidad de los estudios a
Preuniversitario o la enseñanza Técnica, provoca la deserción de una
parte de estos estudiantes. Dentro de esos cambios se restringe la entrada a la Universidad, que antes era abierta, sin selecciones de ningún
tipo y se prioriza la enseñanza técnica profesional para los egresados
del noveno grado.
A partir del requerimiento de la fuerza de trabajo calificada, es que
se escogen los cursos que se van a ofrecer –con especialidades que no
son muy atractivas para los jóvenes, especialmente para las muchachas.96
Se establece un sistema de escalafón,97 con la evaluación del rendimiento de los estudiantes para acceder a las carreras ofrecidas y se
instituyen las pruebas de ingreso. La obligatoriedad de la continuación
de estudios preuniversitarios en el campo, bajo el régimen interno y el
deterioro de las escuelas crean rechazos entre los jóvenes (Pérez, en
Ferriol, 1998).
En cuanto al seminternado para el total de los niveles de enseñanza,
las matrículas se mantuvieron estables en los años 1993-94, los más
duros del Período Especial, pero en seguida “...se produce una inesta-
95
Información ofrecida por técnica del MINED en el 98. Consultarse Pérez (en Ferriol,
1998: 119).
96
Con excepción de Economía, en los últimos años de los 90, la oferta de las especialidades recaía fundamentalmente en Construcción de Maquinarias, Construcción y Producción Agropecuaria. (Pérez, en Ferriol, 1998: 122).
97
Sistema de media que se establece entre los puntos que se obtienen en las pruebas
de ingreso y el rendimiento académico acumulado durante el preuniversitario. Las cuotas de matrícula son asignadas en las provincias.
68
bilidad con altas y bajas en el nivel de seminternos en los restantes
cursos” (Pérez, en Ferriol, 1998:125). El otorgamiento del seminternado
de Primaria, a todos los niños que provienen de los Círculos Infantiles,
es automático y, según Pérez (en Ferriol, 1998:126), “...ha elevado el
número de comensales en las escuelas primarias al corresponderse
con un incremento de la matrícula, condicionado por el aumento de
las edades entre 6 y 11 años”. Una medida económica que se tomó fue
el pago de $700 mensuales por alumno, pues las escuelas primarias no
tienen, como los Círculos Infantiles, una asignación mensual priorizada.
Así mismo hay dificultades como la escasa y poca variedad de alimentos y la baja calidad en la elaboración de la oferta alimentaria.
La otra dificultad se refiere a la deserción estudiantil, motivo principal de las bajas presentadas en la enseñanza media, en los últimos
años, con más de 70% en cada nivel: Secundaria Básica, Preuniversitario
y Técnica y Profesional.98
Algunos de los factores declarados son: “...la lejanía del centro de
estudio, el no estar conforme con la especialidad asignada, el haber
matriculado esa especialidad por no tener otra opción, por realmente
no ser una oferta deseada” (Pérez, en Ferriol, 1998: 133).
El incremento en la política cultural sufre limitaciones en la década
de los 90, en especial entre 1990-96, por las dificultades en la edición de
libros y las afectaciones en la energía eléctrica y el transporte, lo que
impide la participación del público en las actividades culturales.
SALUD
La pérdida de los principales mercados comerciales, las cancelaciones
de numerosos contratos de suministros de medicamentos, equipos y
componentes, la carencia de divisas, la aprobación de la ley Torricelli
en el 1992 y la Helms Burton en el 96, que han reforzado las medidas
del bloqueo económico, no cambiaron los objetivos del socialismo cubano de seguir tomando en cuenta las necesidades e intentando resolver los problemas más agudos que comenzaron a afectar la calidad de
vida de la población, especialmente su salud. Ejemplo de eso fue la
aprobación de un presupuesto extraordinario en el 93, con distribución gratuita de vitaminas A, B1, B6, B12, niacinamida y ácido fólico,
para resolver problemas como el bajo peso al nacer, el brote de
98
Ver anexo 11 – Deserción escolar.
69
neuropatía, el incremento de tuberculosis y afecciones diarreicas, sobretodo en personas de la tercera edad (Figueras, 1998: 104).
Algunas acciones fueron emprendidas para recuperar los niveles en
cantidad y calidad de los servicios de salud pública, tales como: continuidad en el mejoramiento de la atención primaria; revitalización de la
red hospitalaria; creación del Programa nacional de Medicamentos y
Medicina Tradicional; continuidad en el programa de formación de
personal médico y estomatológico; incentivos a la producción de tecnologías de punta y a la creación de institutos de investigación y atención a programas de estomatología, servicios de óptica y transporte
sanitario (Figueras, 1997: 106-111).
Durante los años 90, como resultado de la crisis económica, hubo
un creciente deterioro del fondo destinado a las construcciones, razón
por la que se pone en práctica un programa destinado a “...la creación
de una base técnico-material en cada provincia, municipio y comunidad destinada a producir materias de construcción con materias primas locales, a través de procesos a pequeña escala, reducido consumo
de energía y bajo impacto ambiental” (PNUD, 1997: 71).
El perfil epidemiológico de la población, que se caracterizaba en
las décadas anteriores por una cierta estabilidad, también fue amenazado por la crisis económica de los años 90, aunque las tasas de
incidencia de problemas de salud no son alarmantes si se comparan
con otros países. Asimismo, hay afectaciones, como la situación ambiental (el índice de potabilización del agua descendió progresivamente de un valor superior al 90% en 1989, al 40% en el 94); el control
sanitario de excretas y sólidos también descendió y hubo en 1995 un
aumento del 1,9%, del total de defunciones por enfermedades infecciosas y parasitarias, y las de morbilidad, de algunas enfermedades
de carácter transmisible, que están asociadas con el ambiente y las
condiciones de vida.99
En 1995 se presenta una tendencia discreta a la estabilización del
servicio de distribución de agua potable a la población, aunque haya
99
F. Rojas y C. López: “Entorno socio-económico, voluntad política y situación de salud
en Cuba”. Presentado en: IX Congress of the International Association of Health Policy.
Montreal, 13-16 de junio de 1996:12. Citado por “Investigación sobre el Desarrollo Humano en Cuba - 1996” (1997: 55-56).
70
una disparidad rural-urbana en el acceso a agua potable (74,0%) y en el
saneamiento (80,7%), índices que todavía se registran entre las más
pequeñas ciudades de América Latina y el Caribe.100
“La reducción de los recursos para actividades de la salud ha implicado la disminución de los servicios de atención médica...” (PNUD, 1997:
58) pero, aunque la crisis económica haya disminuido, las consultas y
los ingresos por camas, la atención primaria de salud muestra resultados diferentes, con un incremento de los gastos en este sector entre
los años 1990 y 1994 y de los gastos en moneda nacional del sector de
salud. “…Estos incrementos, tanto en términos absolutos como relativos, son reflejo de la voluntad política de mantener los logros alcanzados” (PNUD, 1997:58). Los gastos en salud pública en 1994 fueron de
un 17% superior al gasto de 1989. Pero hubo reducción en los gastos
de inversión en 1994, que no produjo daños porque en la década de
los 80 se hicieron inversiones importantes, concluidas al comienzo
de los 90 (PNUD, 1997: 58).
En relación con el suministro de medicamentos, las dificultades con
el financiamiento en moneda libremente convertible ha generado serias afectaciones, inclusive porque Cuba “... ha recibido escasa contribución externa para mantener la vitalidad de su sistema de salud”
(PNUD, 1997: 59).
Uno de los elementos centrales del sistema de salud pública en Cuba
y que desempeñó un papel fundamental en la contención del deterioro, como consecuencia de la crisis, lo fue el trabajo realizado por el
médico de la familia.
A pesar de los problemas enfrentados, de los 17 indicadores de salud considerados por la Investigación del Desarrollo Humano del PNUD
(1997), el logro relativo es medio solamente en uno (disparidad ruralurbano con respecto al acceso al agua potable) y en otro bajo (disparidad rural-urbano con relación al acceso al saneamiento) en cuanto en
15 es alto, comparado con los países industrializados.
Ejemplo son las cifras de habitantes por médicos y estomatólogos
que se han reducido. La media nacional era, en 1970, de 1393 habitantes por cada médico y 6276 por cada estomatólogo, de ahí que los
datos de 1995 demuestran una considerable reducción y los valores
100
F. Rojas y C. López: ob. cit. (1997: 55)
71
para todas las provincias no se distancian significativamente de la media
nacional.101
EMPLEO
En los años 90 comienza a ocurrir un desequilibrio, resultante de la
crisis económica,102 entre la necesidad de mano de obra –40% de ellas se
localizan en el sector de la agricultura, la ganadería y las zonas rurales–103
y la disponibilidad de la fuerza de trabajo –60% es de origen urbano, de
alta calificación y de edad inferior a 30 años. Tal desequilibrio también
se explica por la adopción de modelos urbanos en el campo.104 Eso afecta sobremanera la tasa de desempleo del país, que en el 95 fue de 7,9%
(PNUD, 1997: 38).
En el empleo comienzan los problemas con las plantillas infladas ya en el
período anterior, y como resultado alrededor de 500 000 trabajadores estaban sin trabajar recibiendo 60% del salario del fondo pagado por el gobierno, lo que agravó la situación del déficit presupuestario, situación que presentó una ligera recuperación en 1996. La formación de un gran sector de
mercado informal a finales de los 90 había crecido, con cerca de 25 000
personas practicando 75 tipos de actividades ilegales (Hernández, 1998).
La tasa de desempleo, que en 1994 era de 6,5% fue para 7,9% en el 1995
(PNUD, 1997) contra el 5% en los años 80.
En los años 1993-94 se adoptaron medidas económicas en la agricultura (crecimiento del sector cooperativo) a la par del proceso de racionalización de las instituciones productivas y de servicios y de la apertura
de la economía a las inversiones extranjeras (las empresas mixtas absorben ya en 1996 cerca de 3% del empleo) (PNUD, 1997:38). Esas medidas,
101
Ver anexo 13 – Gráfico: Habitantes por médicos y estomatólogos por provincias/
Cuba, 1995.
102
A partir del derrumbe del campo socialista se han enfrentado varios problemas
como la contracción de las importaciones y la adaptación a las condiciones de la economía internacional, además de que el crecimiento de la economía en los 80, asociado a la
política de pleno empleo, trajo un sobrepaso en los límites de ocupación y eso repercute
en los 90 (Ferriol, 1998).
103
La necesidad de reubicación en estos sectores se explica porque se mostraban poco
productivos, con baja rentabilidad y bajos salarios.
104
No se produce una renovación de la fuerza de trabajo en el campo porque los hijos
de los campesinos ascendieron a un nivel educacional superior, a través del proceso de
universalización de la enseñanza.
72
acompañadas de la extinción del trabajo por cuenta propia presentaban,
en 1993, una cifra de un millón de personas potencialmente subempleadas
(Ferriol, 1998: 40-41).
Hay elevación de la capacidad empleadora de la propiedad no estatal y de
la economía informal, ante la imposibilidad de garantizar el pleno empleo
por parte del sector estatal. La existencia de fuentes de empleo diferenciadas (estatales, no estatales) y de dos monedas circulantes cambia un tanto
la percepción de la gente en lo referente a las ocupaciones: los sectores
emergentes y el no estatal ofrecen más ventajas económicas y el criterio de
prestigio social se transforma. No obstante, el gobierno cubano sigue renuente a transferir su poder económico fundamental al sector privado. Un
ejemplo lo constituye la política seguida con el sector cuentapropista.
La fuente de ingresos en Cuba no es representada solamente por el
salario. Los servicios de atención médica y hospitalaria, de medicamentos,
la educación con sistema de becas que garantiza ropa, calzado, alimentación y alojamiento, los alimentos de la bodega, entre otros, son financiados por el Estado a través de los fondos sociales de consumo.
A pesar de la crisis de los 90 y las medidas para la reducción del déficit
fiscal, los gastos sociales siguen creciendo, especialmente en la esfera de
la seguridad y asistencia social (PNUD, 1997).
Todavía continúan existiendo segmentos de la población que mantienen tendencias deficitarias entre ingresos y gastos y en este período de
dificultades de los años 1990 se crearon diferentes programas asistenciales,
con ampliación de los beneficios que incluyen prestaciones en especies o
monetarias, auto abastecimiento de alimentos para ancianos, incorporación laboral para madres solas, atención a minusválidos, o sea, para aquella parte de la ‘población en riesgo’ que no puede cubrir, con sus propios
recursos, alguna necesidad básica.
Hay en esta década un énfasis, en cuanto objetivo programático, en la
justicia social, acorde con los problemas que enfrenta la sociedad socialista cubana, cuya racionalidad es la de la supervivencia.
Hay una diversificación de los actores sociales con la potenciación de
las iniciativas a nivel local, como las experiencias de talleres de transformación de barrios como los de San Isidro, Atarés y La Habana Vieja.105
El Estado deja de ser el actor exclusivo. Los programas macros, pensados a mediano y largo plazos, pasan a tener un carácter de emergencia,
como el de alimento, de la seguridad social y el de racionamiento.
105 Ver para detalles de esos trabajos comunitarios: Aguilar (1996) y Collado y Coipel (1996).
73
Las políticas sociales se encaminan a un nuevo proceso de selectividad,
distinto de aquél de los primeros años de la Revolución, que se caracterizó
por medidas radicales y masivas, especialmente en las áreas de educación y
salud, necesarias a la eliminación de las grandes desigualdades prevalecientes. La selectividad de hoy, que también es dirigida a los destinatarios, se
traduce en una mayor atención a la “población en riesgo”, para la que
se crean programas oficiales rutinarios de atención a determinados segmentos, como el de ancianos, madres solas, capas de la población de barrios
marginales. Son programas llevados a cabo por varios ministerios y por
trabajadores comunitarios locales, en los cuales participan las organizaciones de masas. Tal selectividad sigue el mismo principio de la de ayer, en los
destinatarios y no en los gastos y la atención. Es decir, se da más oportunidades a los grupos desprotegidos para lograr el alcance de la equidad,106
con la diferencia de que hoy este segmento es muchísimo menor, lo que
requiere sólo la intervención de sectores de órganos públicos y organizaciones de masa en sus barrios y no las grandes movilizaciones y los programas
de impacto de los primeros años.
Se puede decir que esta es una década en la que hubo una priorización
de la recuperación económica y se comprometió la universalidad y la gratuidad, aunque se hayan creado los programas para las atenciones a toda
la población en riesgo y el pago de algunos servicios fuera a precios muy
bajos.
No obstante, la búsqueda de la igualdad basada en el principio de la atención a las necesidades humanas; el criterio social expresado en la universalidad, gratuidad y carácter público de las políticas sociales y las formas de
realización que obedecen a mecanismos de formulación e implementación,
basados en los intereses y necesidades sentidas de la población, son hitos
que marcan el sistema de bienestar cubano, como regularidades presentes
en las diferentes décadas analizadas, pese a las tensiones en los períodos de
crisis entre los gastos sociales y los resultados económicos.
El énfasis de este estudio en las políticas sociales de Educación, Salud y
Empleo, como recurso didáctico, no sólo destaca los pilares de las políticas
sociales cubanas, sino facilita el análisis de las principales políticas dirigidas
a la mujer en Cuba, que presentan particularidades importantes.
106
El principio de la equidad, adoptado en este estudio, se caracteriza por alcanzar el
objetivo de nivelar la posición de las clases, ofertando más servicios a aquellos segmentos que más necesitan.
74
Capítulo 2
Mujer y políticas de bienestar en Cuba
Para analizar las políticas de bienestar,107 en relación con la mujer en
Cuba, es necesario primeramente hacer una caracterización de la situación de la mujer en el país. Para eso se toman los testimonios de las
mujeres dirigentes, las expertas y las usuarias de los servicios sociales, pues tanto los testimonios descriptivos como los evaluativos aportan elementos, no sólo para tal caracterización sino, también, para el
análisis de las políticas sociales volcadas para ese segmento. La decisión metodológica de utilizar los testimonios se debe a la búsqueda de
mayor fidelidad en las informaciones que fueron ofrecidas por fuentes
autorizadas, incorporando los propios sujetos de esas políticas, quienes de esa manera pueden hablar con conocimiento y vivencia de la
identidad femenina, de la participación, de sus organizaciones, de las
leyes relacionadas con la mujer cubana, del patriarcado, de la familia.
Lo anterior ayuda a poner de manifiesto algunas peculiaridades del
contexto cubano en lo referido a la mujer, y también sus semejanzas
con otros países.
En este contexto de caracterización se citan aspectos relativos a demografía, esperanza de vida, composición étnica y de edad, perfil cultural y profesional, entre otros.108
En fin, lo que se pretende es dar un panorama general de la inserción de esa mujer en la sociedad post-revolucionaria para comprender
mejor no sólo el impacto que sobre ella ha tenido el trazado e implementación de las políticas sociales, sino también el grado de prioridad
al que han sido acreedoras.
107
Se utiliza aquí el término política de bienestar como sinónimo de política social.
Sobre la polémica alrededor del término “bienestar”, ver César (2001).
108
La base de los datos aquí referidos fueron extraídos del “Documento/FLACSO–1992–
Mujeres Latinoamericanas en Cifras/Cuba”. Las actualizaciones posibles de los datos de
los años 90 se recogieron en los Ministerios, en la FMC, en periódicos y a través de
estudios realizados más recientemente por organizaciones como FLACSO, Universidad
de La Habana, INIE y CIPS, para citar algunos. El año 1998 es el último año de referencia
de las estadísticas oficiales.
75
La transformación de la mujer cubana en sujeto activo de la sociedad socialista ha resultado un proceso altamente complejo y no exento de contradicciones. En los éxitos por ella alcanzados han tenido un
significativo impacto las políticas sociales diseñadas por la Revolución, básicamente en el sector de la salud, la educación y el empleo.
Esas políticas universales, pero a su vez dirigidas a la satisfacción
de las necesidades básicas de segmentos particulares de la sociedad,
en este caso la mujer, han permitido que ellas puedan exhibir en la
actualidad una situación social que las ubica en la avanzada de los
países subdesarrollados, y algunos de sus indicadores de desarrollo
sean comparables con los de países del primer mundo.
El logro de una plataforma social que, más allá de pensar el desarrollo
social sólo de una manera general, incluyera de manera especial a la
mujer, se vincula en Cuba desde el punto de vista conceptual con la idea
de la relación entre la emancipación general de los explotados y los oprimidos con la de la mujer. La emancipación de la mujer no es un resultado automático del desarrollo social, sino que debe propiciarse como un
proceso ininterrumpido cuyo fin sea eliminar los prejuicios, reconceptualizar los roles a desempeñar por ellas y por los hombres, romper las
barreras que excluyeron a las mujeres del ámbito público y de la producción social, redimensionando su papel de reproductora de la vida.
2.1
Caracterización de la mujer cubana
Las mujeres cubanas representaban, en 1990, el 49,7% de la población
nacional (Documento/FLACSO, 1992:21), y hoy el 49,9%.109
En las últimas décadas cambiaron de rurales, en su mayoría, para
fundamentalmente urbanas (Documento/FLACSO, 1992:27), con una
modificación en la composición etaria, entre 1970 y 1990, de joven
para adulta (25 a 59 años).110
109
110
Periódico Granma Internacional Especial, marzo de 2000: 3.
Entre los años 1950 y 1990 la evolución de la fecundidad muestra una reducción de
las tasas, de 4,0% para 1,8% (Documento/FLACSO, 1992:26). Por otro lado, la mortalidad
materna descendió notablemente desde 1960, cuando presentaba una tasa de 11,6%
por cada diez mil nacidos vivos, hasta alcanzar la tasa de 3,9% en el 88 (Documento/
FLACSO, 1992:79). En el 1997 presenta una tasa de 2,16% (Documento/MINSAP, 1998).
76
Se ha intensificado un proceso de envejecimiento, cuyo nivel actual
es de 13,1% de personas con 60 años y más, del total de la población
(Documento/FLACSO,1992:24).
La esperanza de vida de la mujer cubana aumentó más rápidamente
que la de los hombres en las últimas décadas: de 61,3% entre 1950 y
1955 (el de los hombres era de 57,8%), para 77,6% contra 73,9% de los
hombres entre 1985 y 1990 (Documento/FLACSO, 1992: 69). Esta misma cifra continúa hoy.
Con el apoyo de los datos estadísticos, pero privilegiando sobremanera los testimonios, es el objetivo de este epígrafe presentar a esa
mujer, en los distintos aspectos que caracterizan su situación social.
PROTAGONISMO DE LAS CUBANAS
La mujer cubana ha desempeñado un papel protagónico desde que
triunfa la Revolución y también en los movimientos organizativos
que la antecedieron, su presencia se siente no sólo en organizaciones
tradicionales de mujeres sino también en aquellas que desempeñan
un papel decisivo en la lucha revolucionaria, léase Directorio Revolucionario 13 de Marzo (estudiantes), Partido Socialista Popular (comunistas), Movimiento Obrero y el Movimiento 26 de Julio, incluyendo el
llano y la montaña, como se revela en los siguientes testimonios:
Había un interés por darle a la mujer cubana un lugar diferente;
incluso antes de la Revolución la mujer participa en la lucha en la
Sierra Maestra y no como participan la mayor parte de las mujeres, como enfermera, en el apoyo logístico. Fidel tuvo la previsión
de crear el pelotón Mariana Grajales,111 que desarrolló un papel
no tradicionalmente femenino en la guerra y representó a la mujer cubana que estaba marginada (testimonio - dirigente).
Ya antes del triunfo de la Revolución las mujeres desempeñaron un
papel importante en diferentes organizaciones, como el grupo de mujeres católicas Con la Cruz y con la Patria y de mujeres de la intelectualidad urbana; el movimiento de mujeres revolucionarias campesinas,
111
Uno de los batallones femeninos que lucharon por la Revolución y que lleva el nombre de una combatiente destacada en las guerras por la Independencia, en el siglo XIX. Se
anunció la creación del pelotón femenino Mariana Grajales en un debate con Fidel, en
los primer días de la Revolución, cuya primera misión fue la de custodiar la comandancia general y ocuparse de la custodia personal del jefe de la Revolución.
77
Unidad Femenina Revolucionaria, y el Frente de Mujeres Martianas112
que, con el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario, éste
último surgido del seno del estudiantado, desarrollaron actividades
de lucha en favor de los presos políticos y un trabajo revolucionario en
distintos frentes (testimonio - dirigente).
Cuando triunfa la revolución había una serie de organizaciones de
mujeres y se creó otra, a partir del grupo de mujeres que habían luchado desde la Sierra Maestra y formaban parte del Movimiento 26 de
Julio y del Partido Socialista Popular (que había creado la Unidad Femenina Revolucionaria), y que se llamaba Congreso de las Mujeres
Cubanas por la Liberación de Latinoamérica, con la intención de indicar una permanente acción de las mujeres. En una gran reunión, donde
participó Fidel, se decidió trabajar una organización no de gobierno,
sino una organización como las que hoy se llaman no gubernamentales. Significaba un gran proyecto que pudiera forjar la unidad y trabajar por las necesidades de la mujer de acuerdo con su situación y sus
condiciones, de las mujeres urbanas sin trabajo, de las mujeres rurales marginadas, de las mujeres negras, de las amas de casa, de las
campesinas (testimonio - dirigente).
Las Milicias Nacionales Revolucionarias que se crearon desde el
principio de la Revolución también contaron con la participación
de la mujer, con un batallón femenino como parte de la lucha, por
la defensa de la Revolución, es otro indicador de cómo se quería
comenzar y organizar de manera independiente a la mujer, pero
buscándole un espacio social (testimonio - experta).
El 23 de agosto de 1960 es fundada la FMC (Federación de Mujeres
Cubanas) que hoy reúne a tres millones quinientas mil federadas.
La FMC también tuvo un papel importante en la conformación de
la estructura de la organización femenina en Cuba, que tuvo aspectos diferentes de dicha organización, pero en los antiguos países socialistas. Aquí tal organización, al contrario de aquélla, empieza desde abajo hasta arriba y las mujeres organizaron sus bases en la comunidad y en las instituciones laborales. Hay representantes también en las estructuras políticas del gobierno y del
112
Nombre dado en homenaje a José Martí, nacido en 1853, denominado el Apóstol de
la Revolución pues fue un luchador incansable por la independencia de Cuba.
78
partido en el nivel de municipio, provincia y en el nivel nacional
(testimonio- expertas).
Dentro de los propósitos de la FMC,113 desde su fundación, se encuentra el objetivo esencial de lucha por la defensa de la Revolución;
la defensa del lugar político y social de la mujer en el país; la batalla
por erradicar viejas formas de pensar y desarrollar la educación no
sexista; el lograr mayores niveles de participación activa y consciente
de la mujer en la vida económica, política, cultural y social del país en
todos los ámbitos y niveles, y el desarrollar los ideales de unidad y
solidaridad. Sus principales acciones están encaminadas a la organización, incorporación y movilización de las mujeres, al estudio de los
temas que afectan a la mujer y a la promoción de ella, a través de
programas realizados en las comunidades. También hay programas
para la mujer en organismos gubernamentales e instituciones, en
coordinación con la FMC.114 En cualquier organización, organismo o
institución que se discute un problema relacionado con la mujer, allí
está la presencia de la organización femenina. Como ejemplos de la
presencia de la FMC se citan los testimonios siguientes:
A lo largo de los años post-revolución la FMC se incorporó y lidereó
las luchas generales y las específicas con relación a la mujer115
(testimonio - dirigente).
También con la participación de la FMC se empieza a invitar, en los
años 1984 y 1985, a las feministas latinoamericanas a venir a Cuba,
con un desarrollo en las investigaciones en diferentes campos. En
el 1991 se crea la Cátedra de la Mujer en la Universidad de la Habana, que integró a las mujeres de diferentes áreas de la ciencia, no
solamente las ciencias sociales, en el enfoque de género, y se reali113
Los objetivos de la FMC son discutidos en cada congreso, ocasión en la cual se
reúnen representantes elegidas en todas las provincias a través de asambleas.
114
Los programas para la mujer son desarrollados en el Ministerio de Salud Pública,
Ministerio de Educación, Ministerio de la Agricultura, Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Sociales, Centro Nacional de Educación Sexual, Academia de Ciencias de Cuba,
universidades como las de Villa Clara, de La Habana y de Camagüey, para citar algunos
de esos organismos e instituciones.
115
Consultarse: Documento, 1975, “Memoria. II Congreso Nacional de la FMC”; Vilma
Espín Guillois, 1990, “Informes Centrales de los Congresos de la FMC”; Documento,
1995, Memorias - VI Congreso de la FMC.
79
zan talleres y seminarios, dando continuidad en los años siguientes al proceso que ya se había iniciado (testimonio - experta).
Estas cátedras comenzaron su fundación en la década de los 80 y
existen varias en Institutos Pedagógicos y centros universitarios del
país. En este período se inicia un proceso de profundización conceptual e institucionalización de los estudios de género, a partir de la
incorporación de este enfoque metodológico, tanto en la investigación
como en la docencia universitaria.
Hay un conjunto de acontecimientos internacionales que favorecen
que tanto en el plano nacional como internacional la presencia de la
mujer cubana se visibilice y cambie cualitativamente el tratamiento
del tema.
Desde 1975, cuando es declarado por la FDIM el Decenio Internacional de la Mujer (1975/1985) y se celebró en México el I Encuentro Mundial de Mujeres, pasando por las reuniones mundiales en Copenhagen,
Nairobi y Beijing, la participación de las cubanas fue constante. En la
década de los 80 se realizaron en Ciudad de La Habana dos grandes
Encuentros y en 1998 el Encuentro Internacional de Solidaridad entre
Mujeres.
CANALES DE PARTICIPACIÓN Y REPRESENTATIVIDAD EN PUESTOS DE
DIRECCIÓN
A pesar de su participación en diferentes tareas de la defensa nacional, la educación, la salud, los contingentes laborales, etc., hay una
baja representatividad en puestos de dirección: en 1987 había 5,1% de
ministras y 9,3% de vice-ministras. En 1999 la dirección de tres ministerios, de un total de 24, es ocupada por mujeres (12,5%). El número de
vice ministras ha crecido hasta 17 (Álvarez, 1998:16).
La proporción aumenta cuando disminuye la jerarquía en los puestos.
En el Estado:
En el Consejo de Estado, de los 31 integrantes, solamente 5 eran mujeres en 1976, año en que se creó la Comisión Permanente de Atención a
la Mujer, la Infancia y la Juventud, presidida por la presidenta de la
FMC (Documento/FLACSO, 1992: 96). En 1998, elegido entre los diputados, el índice creció de 13,6% a 16,1% de mujeres. En 1998, en los
organismos de la Administración Central del Estado, la representatividad de las mujeres con responsabilidades de dirección ha pasado
del 12,2% a inicios de los 80 al 24,5% en la década del los 90 (Álvarez,
80
1998:16). Los datos de 1976-1993 indican una participación alrededor
de un cuarto en la Asamblea del Poder Popular, siendo en el nivel municipal alrededor de 12% (Documento/FLACSO, 1992:97). En 1998 las
mujeres representan 27,6 % de los miembros del Parlamento (Álvarez,
1998:16).
En la administración de la justicia, según datos de 1990, en la presidencia de los tribunales provinciales, del total de los presidentes de
tribunales 14,2% eran mujeres y como jueces profesionales del Tribunal Supremo Popular 11, de un total de 28. Como jueces legos representaban 60,4% contra 32,1% en cargos directivos (Documento/FLACSO,
1992:98), y en 1998 esta participación crece hasta el 34,6%. En ese
mismo año representan 61% de los fiscales, el 49% de los jueces profesionales y el 47% de los magistrados del Tribunal Supremo Popular
(Álvarez, 1998: 16).
En las organizaciones políticas:
En el PCC, pese a la aprobación en el Congreso de 1975, de la tesis del
Pleno Ejercicio de la Igualdad de la Mujer, no había ninguna mujer en
el Buró Político; en 1980 había una y en 1985, 1988 y 1991 fueron
elegidas tres. En el Secretariado nunca ha sido nominada una mujer,
aunque constituya el 30,1% de la militancia del Partido Comunista de
Cuba, en 1998. Datos actuales muestran que en el Consejo de Estado
solamente 12,9% son mujeres y en el Comité Central es de 13,3%, un
porcentaje muy bajo.
En la UJC se incrementó la participación de directivas y la militancia
femenina también aumentó, especialmente entre los años 1970 y 1987.
En las organizaciones de masas:
En la CTC la sindicalización femenina y la participación ha aumentado,
pero datos de 1980 demuestran que los hombres siguen imponiendo
decisiones, datos expresados en los números de la dirección nacional
y de dirigentes sindicales por sexo (Documento/FLACSO, 1992:102). A
nivel de base, en las secciones sindicales, representan 52,5% de los
dirigentes (Álvarez, 1998:16).
Las mujeres también participan en otras organizaciones, como por
ejemplo, la ANAP, la UPC, la FEEM, la FEU, la UPEC, la UJC, los CDR y
otras (Documento/FLACSO, 1992: 96-103).
También el Movimiento de Madres Combatientes por la Educación
fue importante para lograr el vínculo de la escuela con la comuni-
81
dad y con la propia organización de mujeres, pues en aquel momento sólo la mujer podía saber de la crianza de los niños. Hoy
esa realidad ha cambiado y ya hay una participación del hombre
en la crianza y la paternidad, sobre todo en las nuevas generaciones, pero todavía prevalecen muchos criterios tradicionales. En el
último congreso de la FMC las mujeres plantearon que el Movimiento debe ser de padres y madres combatientes por la educación (testimonio - experta).
Han existido otras maneras que han tenido las mujeres de organizarse,
como la experiencia del grupo Magin, que surgió en la UNEAC y estaba
formado por mujeres comunicadoras en un amplio sentido, pues lo integraban personas de distintas formaciones profesionales: periodistas, científicas, historiadoras, psicólogas, etc. y con experiencias en distintos campos del conocimiento, con invitados, conferencistas y debates.
Se crearon, por iniciativa de la FMC, las Casas de Orientación a la
Mujer y la Familia.116
Durante cuatro décadas la Revolución ha creado un cuerpo legal,
instituciones y organizaciones para respaldar la igualdad entre mujeres y hombres. Aunque reconocidas, hay una distancia entre lo formal
y lo real, por desconocimiento de las leyes o por estereotipos y patrones culturales heredados. En este sentido varios testimonios refuerzan la imagen de que los hombres son más aptos para ocupar cargos
de responsabilidades, pues tienen más tiempo, no tienen la sobrecarga
de la mujer en las tareas del hogar ni la responsabilidad con los hijos,
acompañados de argumentos referidos a la falta de servicios de apoyo, como tintorerías, etc. Véanse algunos de ellos:
Una ventaja en Cuba es que la mujer no se siente discriminada
socialmente y una desventaja es la ocupación minoritaria en cargos
de dirección donde, para ser dirigente, hay un grupo de requerimientos –se exigen horas extras, por ejemplo– que son incompatibles con las necesidades del hogar, también porque hay machismo
116
La experiencia de las Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia comenzó por
Villa Clara y en la actualidad existen alrededor de 200 en todo el país. Esas Casas desarrollan un trabajo de orientación en diferentes ramas, como la educación, la salud, los
aspectos jurídicos; ofrecen charlas y realizan dinámica de grupo sobre las relaciones de
pareja, así como sesiones de masaje, auto-examen de mamas, medicina alternativa, entre otras actividades afines.
82
en lo privado (ya se lograron participaciones de los hombres, pero
son tareas esencialmente asignadas como masculinas, en la calle,
como ir a la bodega a buscar los mandados) y en lo público hay
rezagos. También en el caso cubano no hay motivación financiera
para quienes ocupan cargos de dirección (testimonio - experta).
En países donde la mujer no tiene acceso a la educación, donde no
está calificada, donde no está suficientemente representada en el sector laboral, qué sentido tiene luchar por una mayor participación en
puestos de representación, eso es formal. Hay países donde un
porciento importante de mujeres están en las esferas de dirección,
pero que no pueden hacer nada a favor de las mujeres marginadas
porque no hay un desarrollo amplio, educacional, cultural, laboral, de
derechos fundamentales y previos. Estos son indicadores del proceso
de desarrollo que se ha ido alcanzando en Cuba (testimonio - experta).
El origen del proceso de asunción de los cargos de dirección se muestra como un fenómeno contradictorio: en la organización pioneril, una
organización infantil, casi el 90% de los dirigentes son niñas, o sea, la
mujer en Cuba empieza en las primeras edades con un papel de
liderazgo en jefaturas de colectivos, como secretaria de los pioneros
en las provincias y a nivel nacional, en el magisterio (en la escuela la
niña tiene cualidades más desarrolladas y más habilidades para enfrentar el escenario escolar que el varón, o sea, a la maestra le gusta
más la niña obediente, tranquila, pasiva, esas cosas que parecen buenas, pero que no son tan buenas). En ese caso la niña desarrolla más
habilidades de comunicación, habilidades de gestión, de planificación,
que el varón. Este liderazgo femenino sigue hasta la secundaria básica. La mujer empieza con un protagonismo muy fuerte desde el punto
de vista social porque la escuela es el escenario donde se desarrollan
las relaciones fundamentales de las niñas y los niños y cuando llega la
entrada a la Universidad pierde ese liderazgo en los altos niveles de
dirección, pese a que sean aprobadas en el examen de ingreso más las
jóvenes que los jóvenes (testimonio - experta).
Las organizaciones estudiantiles en Cuba existen desde que los
niños tienen cinco años y que van a la escuela primaria –los cargos mayormente los tienen las niñas que son las más disciplinadas, más estudiosas y los varones son los que “tiran piedra”. Cuan-
83
do pasan a la secundaria siguen de pioneros117 y ya los varones
van entrando en la dirección y después en la FEEM, organización
de la enseñanza media, y en el nivel universitario, la FEU. Aunque
en la universidad haya mayoría femenina, son los varones los que
van a ocupar los cargos de dirección en las organizaciones en el
nivel provincial y nacional (testimonio - experta).
La UJC, organización política de la juventud cubana, en toda su historia, desde 1962 hasta hoy, solamente una vez ha tenido una secretaria general mujer, en el año 1997. A veces se justifica porque
hay una incompatibilidad de un cargo de dirección con la maternidad y ha influido también el Período Especial porque estar en las
altas esferas equivale a mucho tiempo fuera de la casa y la misma
mujer se ha ido relegando y a los hombres no les gusta estar dirigidos por mujeres. Por ejemplo, dos carreras donde las mujeres son
mayoría indiscutible, educación y salud, por supuesto los cargos de
mando a niveles más alto están dirigidos por hombres. La capacidad es el elemento que debería llevar a esto, no porque sea hombre
o mujer (testimonio - dirigente).
A pesar de que en materia de derechos el acceso a cargos de dirección está garantizado, aún subsisten barreras subjetivas impuestas
tanto por hombres como por mujeres. El estilo de dirección en general
es masculino, y representa una sobrecarga y un desgaste físico y mental para la mujer, cuando se suma al trabajo doméstico. Esos estereotipos de género, en relación con los cargos de dirección y el hecho de
que los hombres no comparten las tareas domésticas, aparecen como
factores explicativos de la incompatibilidad entre la labor de una dirigente y de una mujer, y limitan el pleno ejercicio de los derechos conquistados por la mujer cubana.
Una desventaja es que la mujer no tiene acceso a los más altos cargos de dirección en el país, pero los tiene a niveles medios; ha logrado, a costa de su esfuerzo, una participación social muy importante
a pesar de tener esa carga doméstica. Las mujeres cubanas somos
heroínas, creativas para inventar, pero tenemos que asumir esa carga en el hogar y a pesar de eso somos muy destacadas socialmente.
117
84
Organización que congrega las niñas y niños cubanos.
Pero es difícil que ella acepte cargos de dirección a alto nivel porque
el modelo de dirección es masculino y por su propia carga de trabajo. En Cuba también el dirigente cubano, independientemente de
que pueda tener alguna ventaja, no tiene grandes privilegios, o sea,
no le van a pagar mucho más, ni va a recibir muchos recursos, ni se
va a enriquecer por ser dirigente, lo que tiene es una gran carga de
exigencia, de controles y de tiempo extraordinariamente largo,
de dedicación. La motivación es querer contribuir con la sociedad,
diferente de otros países, pues aquí es más responsabilidad que
ventajas. Si tú comparas la ventaja de un ministro cubano con un
ministro de otro país, hay una distancia grande. Y con la mujer que
aún tiene la carga doméstica es más difícil. Esos dos problemas se
interrelacionan y son las causas de las mayores dificultades que
tiene la mujer en Cuba. En la esfera doméstica y familiar ha habido
cambios pequeños, pero los ha habido, y también esto está asociado a un problema generacional (testimonio - experta).
En algunos lugares la situación se transforma favorablemente. En la
Universidad de La Habana, del total de funcionarios y profesores, alrededor del 60% son mujeres. Del total de los cuadros de dirección, representan 47% con 52% de dirección docente y 18% administrativa.
Hay más decanas que decanos, pero vice-rectora hubo una y ninguna
rectora.118 Aquí se mantiene la regularidad del no acceso de la mujer a
cargos en los más altos niveles.
Cualquier cargo de dirección, en cualquier país, conlleva a que tu
tengas que disponer de mucho tiempo tuyo para dedicarlo a eso y
que requiere que tengas garantizada una serie de cosas en el área
de los servicios –lavandería, una comida precocinada, hasta el puré
de tomate, las conservas que aquí se hacen en la casa por las dificultades económicas. La función económica de la familia en Cuba
lleva mucho tiempo hacerla. Inclusive si las mujeres hubiesen tenido otra plataforma de servicios garantizados, el machismo hubiera quedado a un lado (testimonio - experta).
En este último testimonio se destaca que una de las dificultades
que ha enfrentado la mujer cubana en diferentes momentos de la Re118
Datos del discurso del rector de la Universidad de La Habana, marzo de 2000, en
actividad de la Cátedra de la Mujer por el Día Internacional de la Mujer.
85
volución es la disponibilidad de servicios que sirvan de punto de apoyo para la gestión de la mujer en la sociedad. A su vez, sólo con facilitar el trabajo para la mujer, no se resolvería la cuestión del machismo.
SECTORES FUNDAMENTALES DEL DESARROLLO SOCIAL
Educación
Los números indican, en cuanto a la educación formal, que la participación
de las mujeres fue aumentando a lo largo de los años, inclusive con una
insignificante diferencia en términos de etnia (Documento/FLACSO,
1992:55). Todavía en 1981 las mujeres presentaban un menor nivel de
estudios adquiridos que los hombres: un 56,4% no habían superado la primaria, un 39,9% estaba en la enseñanza media (44,8% de varones) y un 3,7%
tenía estudios universitarios (4,8% de hombres). En 1987 este cuadro ya se
modificaba: 32% en la primaria; 63,1% tenía estudios medios (39% secundarios y 24,1% medios superiores) y un 4,5% universitarios (Documento/
FLACSO, 1992: 54), según los datos ofrecidos por el Sector de Estadística
del MINED (Resumen Nacional), en los años escolares 1997-98. En el 1998,
el 65% de los que terminan el nivel pre-universitario eran mujeres, así como
el 58% de las carreras universitarias (Documento/MINED, 1998).
Con relación a la participación femenina en los diversos estamentos
docentes, como maestras y profesoras, las cubanas eran el 100% en 19891990 en el nivel pre-escolar, el 73,6% de los docentes primarios, el 47%
de los de la enseñanza media y el 45% de los docentes universitarios.
Los datos de la participación en la docencia universitaria presentan una
situación favorable, comparados con otros países latinoamericanos,
donde están entre un quinto y un tercio del total de los docentes (Documento, 1992: 66). Los datos ofrecidos por el Sector de Estadística del
MINED–Resumen Nacional, en los años escolares 97-98, confirman el
100% para el nivel de pre-escolar, en tanto la participación en los otros
niveles siguió ascendiendo, con 92,6% para la primaria; 54,8% para la
enseñanza media (secundaria básica 67,7%; pre-universitario 45,2% y
técnica y profesional 38,5%) y para el nivel superior, 46,8%.
Entre los técnicos medios las mujeres alcanzaron a los hombres, existiendo una división por sexo cuando de la elección de la especialidad se
trata: en 1981 las mujeres presentan mayoría en salud pública, economía y arte, están a la par en la industria química y de alimentos y minoritarias en metalurgia, máquinas, construcción y agricultura, profesiones tradicionalmente masculinas (Documento/FLACSO, 1992: 62).
86
La evolución de la matricula universitaria por sexo, aparte de haber
aumentado hasta mediados de los 80, muestra que las mujeres han
ido aumentando su participación, de 48,4% en el 75 pasaron al 54% en
el 85, y en el 89 ya eran cerca del 58% (Documento/FLACSO, 1992: 64).
Esta tasa bajó a 52,7 %, según datos de 97/98, ofrecidos por el MINED.
Hay más de 21 000 investigadoras docentes en investigación científica, casi mil doctoras de primer grado en ciencias y más de doscientas
doctoras en ciencias de segundo grado.
“... Del total de investigadores cubanos el 42,2% son mujeres, el 32,2%
posee categoría principal y una de cada cuatro investigadoras es doctora en ciencias” (Muñoz y Proveyer, 1999:8).
A pesar de que esos datos presentan una situación favorable a la
mujer, y es menor la segregación por sexo en relación con los hombres
en la dirección de los diferentes niveles del sector educacional que en
otros países de América Latina, ella también existe en Cuba:
“En el sector de la educación sus dirigentes son hombres, casi todos
los directores municipales son hombres, en las 14 provincias y un
municipio especial hay 3 mujeres directoras provinciales de educación, pero según van subiendo los niveles la mayoría de los dirigentes
son hombres”119 (testimonio - experta).
“En la Universidad también eso se da, es un reflejo de la sociedad,
no hay mujeres en los puestos más altos, nunca ha habido una rectora” (testimonio - experta).
“En las Universidades Pedagógicas, excepto una o dos, todos los puestos de rectores han sido ocupados por hombres y en el organismo central del MINED ha habido una sola ministra de Educación, dos o tres
viceministras y la mayoría han sido hombres” (testimonio - dirigente).
Empleo
Según Núñez (2000)120, no se detuvo el fenómeno de la incorporación
y permanencia de la mujer en el empleo en Cuba en los años 90:
119
Entrevista concedida en diciembre de 1998.
120
El estudio “Estrategias cubanas para el empleo femenino en los noventa: un estudio
de caso con profesionales”, Depto. de Sociología, 2000 (inédito), trata de la incorporación de las mujeres profesionales y técnicas en los 90 como parte del empleo femenino
en Cuba y de las políticas sociales que propiciaron esta incorporación y permanencia
antes de esos años.
87
La proporción de las mujeres en la fuerza de trabajo total del país
se incrementó establemente entre 1959 (13%) y 1970 (19%). Entre
1970 y 1989 el crecimiento mantuvo su estabilidad, pero los incrementos fueron mucho más acentuados que en los once años
anteriores: del 19%, en 1970, llegó a un 38,7% en 1989. Su número
absoluto también subió. De 1989 a 1996 esta tendencia se detuvo:
los índices de participación femenina en la fuerza de trabajo oscilaron, y en los años en que se comenzó a salir de la crisis sus
valores fueron levemente inferiores al de 1989: en 1995 (37,6%) y
en 1996 (37,2%).121
La composición del desempleo ha variado desde 1990, con la crisis
económica que enfrenta el país. La tasa de desempleo en 1970 era baja,
1,3% para ambos sexos, y en 1981 era mayor para las mujeres (4,4%
contra 2,9%). En 1991 el mayor porcentaje, del total de todos los sectores, estaba entre los cesantes (más de 50%), comparado con los empleados, tanto para hombres como mujeres, que después fueron absorbidos
más en el sector turismo, con una importante proporción de mujeres y
también en el Plan Alimentario (Documento/FLACSO, 1992: 46).
La participación de la mujer abarca hoy todas las formas de producción y es revelada en los siguientes testimonios: “Ya hace años se está
incorporando en la cultura de la cotidianidad cubana el hecho de que
las mujeres trabajen, incluso en las generaciones más jóvenes” (testimonio - experta). “En 1974 las mujeres ya formaban la cuarta parte de la
fuerza laboral del país, el 25%, y ya tenían presencia importante” (testimonio - experta.) En 1997 pasaron al 37,5%.122 “Una de las estrategias
más importantes fue la incorporación de la mujer a la vida laboral, a la
vida pública en sentido general” (testimonio - experta).
Con la crisis económica de los 90 hubo una reorientación hacia nuevas formas de empleo femenino.
121
Núñez (2000: 4) - Los datos que presenta la autora fueron extraídos de: Marta Núñez
Sarmiento: La mujer cubana y el empleo en la Revolución cubana, Equipo internacional
de investigaciones comparadas sobre la mujer, oct. 1988, Ed. de la Mujer, La Habana;
“Estudio de las trabajadoras textiles: balance preliminar en la empresa Ariguanabo”.
Heleieth Saffioti, Marta Núñez, Rosa M. Cartaya, Margarita Flores, Rita Pereira y Raúl
Ramos, 1987 (mimeografiado) y de la Oficina Nacional de Estadísticas, Anuario Estadístico de Cuba, 1996, tabla V.11: 116.
122
88
Datos de entrevista con una mujer dirigente – diciembre, 1998.
... Hasta 1995 la casi totalidad de la fuerza de trabajo del país pertenecía al sector estatal civil. Con la reestructuración económica iniciada alrededor de ese año, que, entre otras cosas, abrió y/o amplió
otros sectores no estatales, muchas mujeres cambiaron su orientación ocupacional. En 1997 las mujeres representaban el 34 % de todos los trabajadores en el sector mixto y cooperativo, así como el
27% de todos los llamados cuentapropistas. En ese año, del total de
mujeres ocupadas en el país, entre un 16 y un 18% se encontraban
en sectores que no eran del sector estatal civil” (Núñez, 1999: 56).123
En la etapa del Período Especial la presencia de la mujer en la fuerza
laboral total no disminuyó, situación distinta a la que ocurrió en otras naciones en medio de la crisis económica. En 1997 representaban el 42,3 %
del total de los empleados en el sector estatal civil (Núñez, 1999: 56).
Hay una tendencia a la feminización de la fuerza técnica calificada
del país, y las mujeres representan hoy el 66,1 % del total.124
En el sector privado de cuentapropistas las mujeres no son mayoría,
de 129 695 trabajadores que ejercen la actividad por cuenta propia,
39 803 son mujeres.125 “Permanece el hecho de que las mujeres se
ponen de ‘ayuda familiar’ y quien saca la licencia es el hombre. De este
total, 29 718 son amas de casas” (testimonio - experta).
“Las mujeres rurales trabajaban en el campo ayudando al esposo,
no como una trabajadora, y ya al triunfo de la Revolución esto se
institucionaliza y la mujer también participa en todos estos programas de desarrollo agropecuario” (testimonio - experta).
Cuando la mujer accede a la esfera laboral, trae el problema de la
maternidad, el problema de los hijos, de las tareas domésticas y
empieza a quedarse en un segundo plano. Actualmente, con la
aparición de las empresas mixtas y todas las corporaciones, también no están privilegiando a las mujeres jóvenes en el empleo,
pues evitan emplearlas cuando son recién graduadas, por el embarazo futuro, las licencias, etc. y siempre aquí hubo cuidado que
la mujer tuviera derecho pleno (testimonio - experta).
123
Consultarse también “El Período Especial y la vida cotidiana: desafío de las cubanas
de los 90” –Marzo de 1994, FMC, Área de Estudios de la Mujer (Colectivo de autoras).
124
Periódico Granma, número especial, marzo de 2000, p. 2.
125
Datos de entrevista – 1998.
89
En cuanto a la rama de actividad económica, se produce un aumento
de la participación en la agricultura y la industria. Sin embargo, hay un
aumento significativo en la ocupación de los servicios entre los años
1970 y 1981 (Documento/FLACSO, 1992: 41). Asimismo las mujeres
se incorporaron y se destacan como agricultoras, en la industria tabacalera y en la industria azucarera (hay cuatro jefas de central).
En el Ministerio del Azúcar representan casi el 30% de la fuerza de
trabajo, desempeñando funciones como operadoras de recolección,
macheteras, jefas de fabricación, especialistas de control de calidad,
tradicionalmente realizadas por hombres (Granma Internacional Especial, marzo de 2000:3)
En cuanto a la población femenina ocupada en los sectores estatal
civil y privado, ha crecido la participación de la fuerza de trabajo femenina, en el sector público más que los hombres entre el 70 y el 81
(Documento/FLACSO, 1992: 42). En el 90 representaban el 38,9 % y
hoy el 43,2 %.126
En el sector estatal civil ya representan hoy el 43,6 % del total, en el
sector estatal mixto un 34,5 % y en el turismo un 36,6 %127, cifras consideradas preocupantes por las delegadas al VII Congreso de la FMC
porque los dos últimos son sectores emergentes y las mujeres no se
sienten suficientemente representadas.
Salud
En las últimas décadas post-revolución el cuadro general con relación
a la mujer en el área de la salud apunta a un descenso en la tasa de
fecundidad, una reducción drástica en el índice de mortalidad materna, una ampliación en el índice de esperanza de vida y un descenso en
mortalidad por cáncer.
La marcada presencia de la mujer como profesional del área de la
salud es confirmada por los siguientes datos: 61,8% como médicas de
familia, 64,5% como pediatras, 70,7% como oftalmólogas, 51,2% como
otorrinólogas, 61,1% como psiquiatras, 55,4% como epidemiólogas,
72,1% como nutricionistas y 59,3% como higienistas.128
90
126
Periódico Granma, 9 de marzo de 2000: 3.
127
Periódico Granma, 9 de marzo de 2000: 3.
128
Anuario Estadístico del MINSAP, 1996:126-127.
Además de los servicios generales de salud, los testimonios destacan la atención a la salud reproductiva.
Fue importante el hecho de socializar los servicios de salud, la creación de hospitales, que la medicina llegara a las zonas intrincadas,
pues la mujer campesina presentaba más problemas de salud. Pero
por supuesto eso fue más complejo y fue más lento porque al triunfo de la revolución se fue casi la mitad de los especialistas médicos.
Eso hizo que hubiera que centrar los esfuerzos en formar médicos, lo que lleva algún tiempo. Digamos que el beneficio de la salud
debe haber llegado con más retraso que el de la educación porque
hubo la necesidad de tener todo un soporte científico-técnico para
poder desarrollarlo, pero sin dudas fue también de los aspectos a los
que se les dedicó principal atención desde el principio, sobre todo la
posibilidad del acceso a los servicios de salud de manera gratuita,
tanto para el hombre como para la mujer (testimonio - experta).
“Antes la mujer podía parir en cualquier parte y ya eso en Cuba no
se ve, las mujeres paren en instituciones de salud pública y eso fue
algo que se fue ganando poco a poco en la medida en que existieron
más recursos, digamos campañas educativas, donde se subrayaba el
cuidado con la salud reproductiva” (testimonio - experta). “En cuanto a
la salud, en el año 1965 se empieza a institucionalizar lo del aborto en
Cuba, es verdad que sólo después surge la ley, en los años 70, que se le
da la garantía jurídica” (testimonio - experta).
“Los programas masivos en la salud reproductiva garantizan la atención materno infantil, la atención a la mujer embarazada y en el postparto también” (testimonio - dirigente).
Una crítica es que no se ha logrado una incorporación mayor del hombre, sobre todo a lo relacionado con la conciencia de género, por ejemplo en la participación del hombre en la maternidad, en el parto, en el
cuidado de los niños. De hecho ya se adoptó una resolución que establece que también el hombre tiene derecho a pedir una licencia para
cuidar a los muchachos igual que la mujer. Aunque la ley existe, prácticamente casi nadie la conoce y la mujer prefiere hacer uso de ella y
no el hombre. Eso está respaldado por un programa del Ministerio de
Salud, que se llama “Paternidad Responsable” (testimonio - experta).
En cuanto a la educación sexual hay un Centro Nacional de Educación Sexual –CENEX– y en los últimos años ha trabajado por la dismi-
91
nución del aborto voluntario en las adolescentes, pues, aparte los espontáneos, cuyos números son bajos, la proporción de los inducidos
aumentó de 24,2% en el 1970 casi al doble hacia mediados de los años
80, cuando presentó alrededor de 44%, cifra que permaneció hasta el
año 1990 (Documento/FLACSO, 1992: 80). En 1997 presentó un por
ciento de 24,8 (Documento/MINSAP, 1998) y en el 1998 fueron practicados 22,8 abortos a cada mil mujeres entre 12 y 49 años, con mayor
incidencia entre jóvenes de 20 a 24 años (Granma Internacional Especial, marzo de 2000:3). Los métodos anticonceptivos más utilizados
eran, hasta el año 1987, el DIU –dispositivo intra-uterino (40,2%)– y las
píldoras antiovulatorias (15,2%) (Documento/FLACSO, 1992: 81). Hoy
el DIU continúa siendo el método anticonceptivo más utilizado.
PRINCIPALES LEYES PROMULGADAS
Cuba posee una legislación que favorece la protección de la situación
jurídica de la mujer cubana. Las leyes en los diferentes campos –laboral,
educacional, de salud, cultural, de las garantías constitucionales y los
derechos políticos, ley de Maternidad de la Trabajadora de 1974, los
Códigos de la Familia, de la Juventud y la Niñez, el Código Penal, la ley
de Seguridad Social– contienen disposiciones que integran y protegen a
la mujer en el contexto social (Documento/FLACSO, 1992: 83 a 93). “A
partir de las leyes, la mujer tiene derecho a ocupar los mismos puestos
de trabajo del hombre, los cargos de dirección y el trabajo en cualquiera de las ramas, incluso tiene acceso a las carreras que tradicionalmente
eran de hombres, como la ingeniería, la mecánica, y ha ido aumentando
el número de mujeres en ese tipo de carreras” (testimonio - experta).
El Código de la Familia es de carácter jurídico-ético, destaca la
interacción sin subordinación de roles asignados, la equidad en
la cotidianidad familiar y resalta la importancia de una labor más
participativa del sexo masculino. Pero, como no posee norma-sanción,
los cambios necesitan ser interiorizados, pues la ley es un ente objetivo y transformar la conciencia es un proceso complejo. Los testimonios siguientes, expresiones de los diversos cambios, revelan las actitudes frente a ellos, que varían desde la expresión de las dificultades
de incorporación en la práctica hasta el no cumplimiento por los hombres, o por desconocimiento de sus normativas o por decisión propia:
En el año 1975 hubo la promulgación del Código de la Familia y yo
pienso que eso fue un avance importante porque se discutió en
todos los centros de trabajo y en todos los barrios, casa por casa,
92
todo el mundo discutió el Código de la Familia. Quiere decir que
se generalizó popularmente la necesidad de la igualdad de la mujer,
aunque esa no es una práctica que se incorporó, pero sí influyó en
la ideología (testimonio - experta).
Yo pienso que un paso muy fuerte en el enfoque de género fue la
promulgación del Código de la Familia en el año 1975. El Código
de Familia, como es natural, por sí solo no transforma la vida
familiar, pero por lo menos hay una normativa social en la que se
plantea la igualdad de derechos y deberes, igualdad de responsabilidades (testimonio - dirigente).
En Cuba hay un Código de la Familia muy avanzado, pero si se
encuesta a los hombres cubanos a ver cuántos conocen el código,
cuántos están de acuerdo y cumplen el código, van a decir que
están de acuerdo pero no cumplen nada (testimonio – experta).
Una dificultad es que se mantiene la distribución desigual de las
tareas domésticas, esa esfera no cambió suficientemente, se mantiene con los rezagos del pasado, donde la mujer es la responsable de la familia, de los hijos, de los ancianos y del cuidado de las
tareas domésticas (testimonio - experta).
Todavía el hombre cubano dice que ayuda a la mujer, no que comparte las tareas con la mujer y esa es la primera actitud de machismo. A la mujer cubana profesional, y mientras más alto es su
nivel de profesionalismo, le es mucho más difícil; no es un problema exclusivo de Cuba, pero también es de Cuba. En otros países
de Latinoamérica no se ha hecho una revolución social, por eso
tenemos el derecho de tener más exigencias que otros países latinoamericanos y luchar para que el machismo existente no limite
las posibilidades de las mujeres (testimonio – dirigente).
Fue una lucha campal, los hombres en Cuba no querían ir a la cola,
a la bodega, porque las colas eran para mujeres y se hizo una política de transformación en la conciencia de los hombres y logramos
que los hombres fueran a la bodega (testimonio - experta).
En los años 70 era machismo completo, era la mujer trabajando
fuera de la casa y asumiendo las tareas del hogar, el hombre cuba-
93
no no se había sumado a esas tareas ni había interiorizado que la
contribución, la responsabilidad, debían ser compartidas (testimonio - experta).
El país ha avanzado extraordinariamente en la obtención de transformaciones objetivas a favor de la mujer, pero el proceso de cambios
de la conciencia ha avanzado más lentamente. Primero se presenta el
problema de la emancipación de la mujer, el logro de la igualdad y
luego la preocupación por las cuestiones de género, en el entendido de
la necesidad de transformar las concepciones que tienen hombres y
mujeres. El problema del género es una interrogante que aparece en la
sociedad cubana en la década de los 80 y en función de lo cual se
empieza a trabajar. Para muchos es una dimensión social imperceptible o sencillamente se entiende como “el problema de las mujeres”.
PROBLEMAS CONCEPTUALES A DEBATE
En el nivel de formación de la conciencia, los testimonios revelan la
dimensión de problemas que son centrales en el debate de la sociedad
cubana referido a los estudios de la mujer, como el patriarcado, el
género, la relación de lo público y lo privado y el significado del pensamiento machista como traba, por una parte, un desarrollo más pleno
de la mujer y por otra al pensamiento de la diversidad dentro de la
igualdad. Veamos estos testimonios:
La política y la ideología anti-machista no han sido iguales en la
concepción de lo que es el género, nosotros podríamos haber divulgado más el género. Si tú le preguntas a la gente en la calle qué cosa
es ser machista te lo contestan enseguida, pero si le preguntas qué
cosa es el género a lo mejor no lo entienden, la gente no entiende
eso, no sabe lo que es, y a ese concepto yo le veo mucho peso para
entender esa problemática; su sola asimilación no va a garantizar
el cambio, pero es un escalón importante (testimonio - experta).
El lenguaje toma una mirada, toma una actitud, es una cosa diferente cuando te llamen por tu género, por tu diferencia, por tu
diversidad. Cuando el Ministro de Cultura actual era presidente de
la Unión de Escritores y Artistas, la mayoría de su equipo de dirección era de mujeres. Hay una contradicción muy grande entre lo
que se está haciendo a favor de la mujer cubana y la imagen que se
da de esa mujer, no tiene ese concepto de género, no se trabaja la
94
autoestima. El lenguaje es discriminador, pues fue lidereado realmente por el poder masculino (testimonio - dirigente).
A pesar de los varios testimonios que revelan la no discriminación
de la mujer, en algunos aspectos de la vida de la sociedad cubana
aparece la discriminación, a través del lenguaje de los medios de comunicación, conforme nos dicen algunas entrevistadas:
En los órganos de difusión masiva como el Granma hay más trabajadores hombres que mujeres. También sigue habiendo discriminaciones en las canciones populares, excepto en la “nueva trova”, un movimiento que enaltece a la mujer cubana, pero la mayoría de los salseros
hacen una crítica y una burla, y fustigan con sus canciones la independencia de la mujer” (testimonio - experta).
En la publicidad tiende a usarse más a las mujeres como objeto
sexual, especialmente en publicidad turística y en la publicidad
comercial: la mujer como objeto de placer o como una vieja, lo
que puede ser una reacción ante el hecho de que mujeres hayan
salido a la esfera pública. En algunos programas humorísticos también hay muchos chistes negativos en relación con la mujer como
objeto sexual (testimonio - experta).
Con lo anterior se relaciona la imagen que se da de la mujer; por una
parte se presenta como sujeto activo, creador en la construcción del
socialismo y, por otra, en algunas propagandas, en los medios masivos
se da una visión discriminatoria, socavadora de su autoestima.
No somos iguales, tenemos nuestras diferencias, porque para hacer un análisis de la igualdad precisamente se llega a través de las
diferencias, a través de las diferencias es que llegamos a una igualdad; porque yo realmente no quiero ser exactamente igual que un
hombre, yo quiero que el hombre me trate con mi diferencia, con
mi ternura, con mi dulzura, con mi fortaleza, con mi dignidad,
con mi derecho a estar trabajando y desarrollarme como investigadora, a desarrollarme como profesional (testimonio - experta).
A través de este testimonio se ve la dimensión de la relación de género en Cuba, marcada por la afirmación de la diferencia dentro de la
igualdad. Este es un concepto que ha cambiado desde los primeros
momentos de la Revolución, cuando se hacía más énfasis en los elementos de igualdad y ello hacía invisible un tanto a la mujer en el gran
sujeto colectivo de la Revolución. Esa tensión se revela en el ámbito de
95
las políticas sociales: primó la igualdad y además hubo una selección en
los destinatarios, beneficiando doblemente a la mujer en el aspecto objetivo y, sin embargo, ella se hizo invisible en el discurso de la igualdad.
En cuanto a la cuestión “mundo privado”, “mundo público”, los datos
anteriores referidos al acceso de las mujeres a cargos de dirección, a la
dificultad de compartir las tareas domésticas con los hombres, son confirmados por los testimonios, revelando que este es un problema que
no se resuelve con sólo trazar políticas, la solución está más relacionada
con un cambio de conciencia. Observemos estas apreciaciones:
En el primer mundo las relaciones entre el hombre y la mujer en lo
privado no han cambiado tanto como la participación de la mujer
en la vida pública. Lo mismo en un hogar de clase media de primer
mundo tú verás a la mujer también manejando la casa, planchando,
dándole comida a sus hijos, el hombre sigue leyendo el periódico o
en la computadora ejerciendo sus trabajos en la casa, pero la mujer
es la que está apretando todos los botones” (testimonio - experta).
Es importante percibir el movimiento progresivo y ascendente de
la mujer cubana por sus reivindicaciones particulares y por la primera gran reivindicación que fue la participación, el lograr romper esa barrera entre lo público y lo privado y no aceptar, ni tampoco asumir socialmente que su lugar es la casa y el lugar de los
hombres es la calle. Eso, por supuesto, también tiene que ser asumido por los hombres. El ámbito privado, el de la familia, el de la
crianza de los hijos, el de la atención a los ancianos y al esposo, el
rol de ama de casa, madre, trabajadora doméstica, trabajadora en
el seno del hogar era de la mujer, y el hombre era relacionado al
ámbito público, desde el trabajo más simple, más sencillo, asalariado o no asalariado. Pues esa realidad fue construida a partir de
una cultura que aceptaba la desigualdad y la discriminación, la
cultura de la desigualdad social y ahora con el adjetivo genérico:
la desigualdad entre los géneros (testimonio - experta).
La mujer cuando se enferma no va a procurar los servicios, porque ella está cuidando todos los de la casa: de la vacuna, los medicamentos de los viejos, del marido, de los hijos, ella está para
atender a los enfermos, pero no para atenderse ella. Pero hay otro
aspecto interesante: la mujer es la que más medicamentos usa, a
lo mejor es la que tiene una enfermedad seria y no se consulta,
96
pero es la que más se queja ante el médico, sobre todo en la medida que la va cogiendo la edad, la mujer busca el apoyo del médico
por el hecho de pensar que alguien la atienda porque siempre ha
estado pensando en atender a otros (testimonio - experta).
Nosotras tenemos el poder privado. Si en los hogares cubanos la
mujer no hubiera lidereado las estructuras privadas en la casa no
sé lo que pudiera haber pasado con la familia cubana, que ya de
hecho tenía un deterioro por toda la situación económica que también estremece la situación social. Hay que dar importancia también a lo privado (testimonio - experta).
Las mismas mujeres tienen conflictos entre el ejercicio de la profesión y sus problemas propios como mujeres, y hemos relegado
a un segundo plano estos problemas sin esa conciencia de género,
porque el feminismo también ha sido muy vilipendiado y eso de
alguna manera es un obstáculo en la defensa de objetivos profesionales. La realidad ha cambiado pero se ha trabajado muy poco
sobre la real igualdad (testimonio - dirigente).
La mujer se dedica más tiempo libre a su trabajo, para incorporarse a la vida social, pero la distribución sigue siendo tradicional. En
algunos congresos de la FMC esto ha sido un punto de debate, las
relaciones en el interior del hogar y la participación del hombre
en las tareas de éste, aunque es un problema que se sigue debatiendo porque todavía es una realidad social en Cuba, que se ha
ido superando cuando se ha ido tomando conciencia de género,
cuando se ha ido identificando cada uno de esos problemas (testimonio - dirigente).
La Revolución dio a la mujer la posibilidad del lugar privilegiado
que ocupa hoy. En todas las esferas sociales nos han dejado participar con igualdad, y esa posibilidad la gran mayoría la ha sabido
asumir (testimonio - dirigente).
Persisten estigmas, producto de patrones culturales y sociales,
que hacen más evidentes los estereotipos de la mujer en el espacio privado y se acentúa en las zonas de menos desarrollo
(testimonio - experta).
97
Las entrevistadas siguen hablando de temas relacionados con el
patriarcado y el entramado social que interiorizan los papeles desempeñados y los valores sociales:
Los más jóvenes pueden tener otra forma de actuar en relación con
las propias tareas domésticas, que deben ser compartidas entre hombres y mujeres, pero hay una abuelita y una mamá que tienen otros
patrones que no conciben que el hijo varón esté fregando o cocinando. La psiquis masculina ha cambiado en estos años de Revolución,
sobre todo en los hombres de las ciudades, pero como muchas veces
la pareja joven vive junto con la familia,129 hay conflictos que en su
mayoría favorecen al hombre (testimonio - experta).
Hay factores que han cambiado la actitud del hombre, como la
incorporación de la mujer al trabajo, lo que implica su independencia económica, el lugar social que la mujer ha logrado y las
campañas por centro de trabajo, por radio y televisión, posibilitando un cierto avance en el cambio de conciencia y de entendimiento. También las madres y los padres jóvenes que han nacido
con la Revolución y que tienen cuarenta o treinta años y han visto que sus madres se han incorporado a estas tareas en el tiempo
que ellos cumplían misión o estudiaban en el extranjero o que
estaban becados en el campo (testimonio – dirigente).
La mujer sigue en el papel tradicional de ser la dueña de que las
cosas anden bien en la casa, no puede estar con su ropa sin lavar
y hace falta conseguir el jabón o no ha habido el tiempo, y el
hombre reclama que no tiene camisa que ponerse. Él en su vida
cotidiana no se ha preocupado por el bulto de ropa, mientras que
a veces una mujer intelectual, que hace un trabajo valiosísimo,
está con un pensamiento en la investigación y con otro en el cesto
de ropa sucia, porque siempre, o lo aprendió por generación o por
una u otra forma, que esta es tarea doméstica, aunque a lo mejor
los dos lavan (testimonio - experta).
Ha cambiado, lentamente, el estereotipo, los paradigmas de que la
mujer hace una cosa y el hombre otra, para ser buena mujer o buen
varón. La población cubana va envejeciendo, disminuye la natalidad y
129
98
Problema ocasionado por el déficit de vivienda que hay en Cuba.
hay una cuestión natural, los roles se flexibilizan cuando las personas
van madurando. Hay una cuestión interesante de género: la mujer, muchas veces, no quiere perder el poder de la casa, su único reino, porque
pierde todos los demás poderes que pudiera tener, y ahí le conviene que
el hombre no sepa hacer nada, porque se conserva ella como la reina, la
dueña de algo, que es la casa. Hay muchos problemas en ciertas edades,
porque si la mujer piensa que toda su vida estaba en su trabajo, cuando
trabaja fuera de la casa, cuando vuelve a la casa piensa que no tiene
nada que hacer o que lo que hace no es valioso o por otra parte que todo
su valor y realización están en la crianza de sus hijos y cuando los hijos
se le van o se siente muy vacía, los quiere seguir mandando como si
fueran chiquillos, los guía porque son subordinados. También cuando a
ella le llega la jubilación hay otra pérdida, porque impone un cambio
económico severo y en nuestra realidad, donde el salario no alcanza, la
jubilación alcanza mucho menos (testimonio - experta).
Cuántas veces no te dicen: la casa es el reflejo de la mujer, no, es el
reflejo de todos los que viven en la casa, hasta del niño que colabora
recogiendo sus trastes para un mismo lugar. Las carencias van poniendo límites y la mujer se siente responsable de que lo que tiene le alcance. Cuántas veces todos los hombres se dicen con mucho orgullo que no
saben cocinar, y cuando una mujer no sabe cocinar se siente como si
no supiera ser mujer, aunque sea muy intelectual, porque aquí no se da
la situación que la muy intelectual tiene quien se lo haga. Si tiene quien
se lo haga es hasta un momento, hasta que la mamá o la tía, la abuelita
o la suegra, quien se lo haya hecho, ya no tiene capacidad para hacerlo,
por la edad u otras condiciones. La mujer que te dice que no sabe hacer
un dobladillo te lo dice casi escondida (testimonio - experta).
La familia cubana de hoy también es diferente a la familia cubana de
ayer, no sólo en su composición. Como familia nuclear se ha reducido
de tamaño, pero hay predominio de la familia extendida. Hay un aspecto contradictorio en relación con sus funciones y a su estructuración
interna: el reconocimiento de una estrategia democrática de poder y
en la práctica la existencia de niveles diferenciados de ejecución de
responsabilidades, no obstante los cambios que se ha operado en varios aspectos, conforme expresan las entrevistas:
…luego la cultura machista, en las relaciones en el interior de la
familia en la vida cotidiana, es otro elemento que sin dudas ha
estado presente, que es más difícil de cambiar, porque no se cambia con una ley, esos cambios son lentos (testimonio - dirigente).
99
… el hecho de no haber alcanzado un desarrollo en los servicios,
que tiene que ver con las limitaciones económicas que siempre
existieron en Cuba […] es un elemento que ha afectado y frenado
todo el desarrollo que pudo tener la mujer, y luego la cultura
machista, ese es otro elemento que sin dudas ha estado ahí presente, que es más difícil de cambiar, porque ese no se cambia con
una ley, ese es lentamente, pero yo sí creo que se han producido
cambios en el machismo cubano, y por tanto en las relaciones en
el interior de la familia en la vida cotidiana. Eso es un sistema, la
familia es un sistema, y si uno de los elementos del sistema se
desarrolla hay que buscar ese equilibrio; si antes el hombre estaba ahí y la mujer aquí y había una relación, en la medida en que la
mujer fue subiendo, la relación tuvo que cambiar también para
poder mantener ese equilibrio. Yo siempre le digo, está el Código
de la Familia, que es de 1975, que establece que todo el mundo, o
sea, que ambos miembros de la pareja deben estar colaborando
en las tareas del hogar y aunque esto no se cumpla está establecido por la ley (testimonio - experta).
Sin dudas el cambio que se ha producido en la mujer ha afectado
al hombre también en la relación entre hombres y mujeres, y como
se lleva la vida cotidiana en la familia cubana hoy, no tiene nada
que ver con la familia de los 50 (testimonio - experta).
Hay otras dimensiones del asunto de las relaciones entre los géneros que se han modificado. Claro, todos los estratos sociales no
se comportan igual. El medio rural sigue siendo más tradicional,
por ejemplo, hay mujeres campesinas en determinadas edades
que te hablan con un sentido más tradicional, como sus abuelas, y
hombres que no quieren que su mujer trabaje en la agricultura
y las mujeres lo aceptan, pero si se comparan ellas con otras campesinas de hace veinte años, han cambiado (testimonio - experta).
También hay familias que no permiten que sus hijas se bequen,
porque en la beca están solas y hay varones (testimonio – experta).
La mujer cubana, en un alto porcentaje, continúa siendo el centro
del trabajo doméstico, sin abandonar su función productiva y
reproductiva, lo que trae consigo desigualdad familiar en la distri-
100
bución de recursos como el descanso, el trabajo, la organización
del hogar y el cuidado de los hijos (testimonio - experta).
Así, opiniones de este tipo ponen de manifiesto los remanentes del
patriarcado en Cuba y brindan argumentos que están relacionados también con el machismo:
Los hombres cubanos son machistas vergonzantes y siguen siendo machistas, pero les da pena decirlo porque ellos saben lo que
eso significa. Pero la práctica está todavía impregnada de la ideología machista (testimonio - experta).
En tanto, hay una toma de posición desde arriba y desde abajo para
romper con los esquemas patriarcales y machistas:
En la República había bastante relación mixta, pero de todas maneras no igual a la convivencia, como en las becas por ejemplo, donde
están juntos los jóvenes de ambos sexos (testimonio - dirigente).
Lo más importante de la Revolución Cubana es haber logrado implantar su estructura, esa plataforma de acceso equitativo social, y
su desventaja mayor es ésta, la de su confinamiento doméstico a
pesar de que tiene este saldo tan importante (testimonio - dirigente).
El papel de la cultura para ayudar en la transformación de la conciencia patriarcal también se revela:
La cultura es una superestructura que se mueve de otra manera,
son hombres y mujeres de vanguardia, son hombres y mujeres
que les gusta por naturaleza romper esquemas, romper tradiciones, ser irreverentes en algunos casos, luchar contra lo establecido y eso por supuesto de alguna manera le da a la cultura otra
situación, pero la cultura tiene que ayudar a propiciar un pensamiento y no lo está haciendo, no está desempeñando ese papel,
sólo con hechos muy aislados (testimonio - dirigente).
La cuestión del debate entre lo público y lo privado también se expresa a través de los modelos de maternidad:
La mujer actual, y no sólo en Cuba, se debate entre dos modelos
de maternidad, uno de ellos muy próximo al modelo de maternidad idealizado, del imaginario social, en que la madre buena es la
que tiene mucha paciencia para hacer cuentos, la que hace arroz
101
con leche, la que pone las medias, la que siempre tiene buen humor y la que siempre está dispuesta como las gallinas a unir a los
pollitos. Otro, el modelo de la mujer entregada socialmente, donde el trabajo es más importante porque es para todos, donde casi
sería como un egoísmo dedicarse solamente al trabajo con los
hijos y no volcarse a lo social. O sea, para ser una buena mujer de
su tiempo tiene que ser muy entregada al trabajo, muy sexy, una
madre maravillosa, muy correcta, con vestido que sea discreto, no
puede ser muy coqueta, una serie de cosas que son otro modelo
que no tiene nada que ver tampoco con lo real, también es un
modelo imaginario. Entonces yo pienso que la mujer de esta época se dispone a hallar su propio modelo, a hallar su función materna. La mujer no sale al mercado de trabajo sólo por realizarse,
sale para realizarse una capa que es minoría, de mujeres intelectualizadas, calificadas, que tuvieron un desarrollo específico
en el trabajo profesional, una élite en el interior de la masa laboral. Pero la gran mayoría que trabaja en lo que aparezca, en lo que
le brinde sustento, hoy sale más porque una familia no se sostiene con un solo salario. Ojalá todas las mujeres del mundo intenten realizarse en su trabajo, pero creo que el porcentaje es bajo
(testimonio - experta).
Yo diría que si acaso un 20% de las mujeres son las que se sienten
realizadas en sus trabajos. Incluso hay muchas profesionales que
no han encontrado su realización (testimonio - experta).
Tiene que imponerse a la mujer el hecho de lograr un patrón de
maternidad lógicamente construido por cada mujer y madre con
su experiencia, pero donde pueda compartir esa equidad entre
madres y padres (testimonio - experta).
Otro elemento que reafirma la existencia de remanentes (y todavía
presentes) del patriarcado en Cuba es la educación sexista:
Desde los juegos infantiles, hay una diferencia para niños y niñas:
los juegos femeninos son juegos de entrega, los varoniles son de
reciprocidad. Las niñas también necesitan jugar a la pelota, necesitan tirar, conducir un carrito porque es juego de dar y recibir.
Generalmente las niñas juegan al bebé que no le contesta y juegan
a servir un cafecito y recibir las gracias, juegan a darse. Los juegos
102
de los varones tienen un sentido más colectivo y sobre todo cuando ya van creciendo es normal que la niña tiene que estar en la
casa y el varón en la calle. Al varón lo mandan a jugar, pero en los
bajos del edificio, y a la niña le dicen que tiene que estar cerrada.
El varón necesita jugar en la casa y la niña necesita jugar en la
calle, o sea, ambos necesitan ambas cosas; muchas veces al muchachito que le gustaría con un amiguito jugar en la casa o jugar
solo, pues se le dice, va a jugar pelota. A la niña como que la
privan de la pandilla, que es un ensayo entre iguales, una etapa en
que se reafirma el rol de género entre iguales, por eso las niñas
juegan con niñas y los varones con varones mayormente, pero
ambos necesitan las dos experiencias. El hecho de que niñas y
varones se pongan a jugar a la pelota, por ejemplo el béisbol, que
es el deporte nacional, a la niña que juega a la pelota le hacen
mala imagen (testimonio - experta).
Desde que empieza el Período Especial, a partir del derrumbe del
campo socialista y con una coyuntura económica internacional desfavorable, el gobierno cubano se enfrenta con problemas de orden económico que han afectado a las mujeres en su quehacer cotidiano. De
sus dificultades y de algunas alternativas para enfrentarlas, en ese
período, hablan las entrevistadas:
En la primera etapa del Período Especial, cuando la situación fue
muy crítica, se planteó que hubo un retroceso, que se redujo un
poco el indicador de presencia de la mujer en el Poder Popular y
ahora se ha vuelto a rescatar, todavía no hay una situación de
mayor equidad, pero al menos se recuperó lo que se había logrado
en indicadores de representatividad antes de iniciarse el Período
Especial. La mujer, por problemas domésticos, tuvo que renunciar a algo, y se vio afectada su participación más plena en la vida
pública (testimonio - experta).
En el Período Especial se analizaron muchos aspectos de la familia y del trabajo doméstico como una cosa importantísima, que no
se puede despreciar, y ha crecido mucho la participación del hombre. Porque en las naciones subdesarrolladas no es fácil tener un
microwave, equipos modernos para facilitar la tarea doméstica, la
computadora para la planificación. Las mujeres cubanas son las
heroínas del Período Especial. Pero los hombres hacen la repara-
103
ción doméstica, que tiene un valor increíble en estos tiempos, los
mandados, van a los mercados campesinos, van a los Círculos Infantiles a recoger a los niños, etc. Se ha puesto al descubierto el
valor económico del trabajo doméstico y el valor social ideológico
del trabajo educativo de las mujeres (testimonio - experta).
Cuando se estremeció la economía del país, la mujer tuvo que
tener más poder privado, tener en la mano las pocas cosas que había para alimentarse, para asearse, y había que ir a pie a todas
partes y esto la limitó en el mundo exterior y la mujer empezó a
no optar por cargos de dirección, era un freno a una avanzada
que venía, que tiene un costo. El bloqueo de los Estados Unidos
contra Cuba es una de las violaciones más grandes a los derechos
de la mujer,130 cocinar sin gas, lavar sin jabón, bañarse sin jabón,
hacerlo todo sin luz, un golpe mortal para las mujeres, que son
unas heroínas (testimonio - dirigente).
CONDUCTA SOCIAL
Los testimonios a seguir informan sobre la diferencia de la conducta
social de hoy en relación con la de antes de la Revolución:
Hay también una serie de aspectos de la conducta personal, sobre
todo sexual, que cambió radicalmente, porque antes de la Revolución estaban los prejuicios de la virginidad, la falsa moral; eso
todavía permanece en un grado, pero se ha modificado sustancialmente. Ahora las concepciones son mucho más liberales, se
acepta que una muchacha tenga relaciones sin matrimonio. Todavía hay familias que se oponen y no pocas, pero eso está en un
proceso de cambio hacia relaciones más válidas, más genuinas,
menos hipócritas (testimonio - experta).
130
El bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba significa la prohibición del intercambio comercial en todos los órdenes, incluyendo medicinas y alimentos, incluso de las
filiales de compañías norteamericanas en terceros países, de la concesión de créditos a
las entidades cubanas y sanciones a productos elaborados con materias primas producidas en Cuba, como el azúcar y el níquel. Las dificultades y carencias impuestas por el
bloqueo afectaron a la familia cubana y en particular a la mujer en el transcurrir de su
vida laboral y doméstica. Consúltese sobre los efectos del bloqueo en la cotidianidad
femenina: Realidades y desafíos, FMC, 1995, La Habana, Editado por ESTI.
104
Ese atractivo que tienen los hombres cubanos para las mujeres de
otros países tiene que ver con el desarrollo que ha alcanzado la
mujer cubana y con el cambio que tuvo que producirse en el hombre cubano como consecuencia de esa relación de pareja. En Cuba
hay machismo, pero los hombres cubanos no son machistas como
los mejicanos, ni como los nicaragüenses, ni los centroamericanos, ellos están acostumbrados ya a que la mujer ocupe un determinado lugar en la sociedad; en la propia relación sexual no se da
importancia en Cuba al mito de la virginidad (ser virgen hoy es
casi un objeto de burla, es una cosa rara). Aquí, a diferencia de
otros países, si tú ves a un tipo que te guste, y el tipo te mira y tú
lo miras y se sonríen y se ponen a hablar, por eso el no te considera una prostituta, eso es un proceso de cambio en la mujer y en el
hombre (testimonio - experta).
A finales de los años 80 emerge otra vez el fenómeno de la prostitución, y según las entrevistadas tiene características diferentes a las
que tuvo que combatir la FMC en los albores de la Revolución. Una
variedad de factores objetivos y subjetivos son relacionados para explicar este fenómeno, conforme los testimonios que siguen:
También para darse cuenta de que muchas venían antes engañadas, no voy a decir que todas, pero muchas venían para La Habana
porque decían que les iban a proporcionar un empleo, no venían a
prostituirse. Después que estaban en La Habana, sin recursos para
regresar, creyendo que un hombre las había enamorado, que iba
ser su compañero, eran puestas en la prostitución por ese mismo
hombre; eso se daba en ese sector de la población, entonces uno
puede hablar de causas eminentemente económicas, aunque no
son las únicas, pero sin dudas las causas económicas tenían mucha fuerza en la medida que lo económico repercute también en
lo educacional, en fin, y justamente por eso las medidas que se
toman en un primer tiempo están en buscarle la posibilidad de
alternativas económicas y de supervivencias a ese sector de la
población que ya eran prostitutas y a las que estaban potencialmente en condiciones de serlo, a la gente con menos recursos
había que darle recursos para enfrentar la realidad, para poder
buscar alternativas económicas. […] nosotras no podemos situar
ahora en un sector socioclasista de la sociedad cubana a las muchachas prostitutas, puede darse en cualquier sector, hasta profe-
105
sionales. Pueden venir de cualquier medio, hijas de intelectuales,
hijas de obreros, mujeres graduadas, profesionales o que están
estudiando una carrera. ¿Son mujeres que no tienen alternativas
económicas? No, no, eso no es así. No se puede decir, no se puede
identificar con un sector (testimonio - experta).
Ahí se te mezclan los sectores poblacionales, digamos, cómo se ha
educado a la persona en qué cosa es importante en la vida, si tú has
logrado crear intereses culturales, intereses espirituales, la gente
prioriza eso como importante, si la gente ha desarrollado intereses
materiales, de consumo, todo eso es muy importante en la vida y la
gente ante una situación de crisis, pues eso pasa por los intereses
personales de la gente y la gente, bueno, busca alternativa. Yo siempre digo cuando me preguntan sobre, digamos, qué fuerza tiene
la crisis económica en el asunto, sin dudas tiene fuerza, porque en la
medida en que la crisis se fue profundizando, Cuba, a simple vista
veía ese fenómeno aumentado. Aunque la crisis sea igual para un
sector importante de jóvenes cubanos, no es igual para todos, […] a
un grupo bien grande de mujeres cubanas las ha afectado de la
misma manera, sin embargo difiere cómo todas esas mujeres enfrentaron la crisis. Porque hay quien ha optado, bueno, por el trabajo por cuenta propia, hay otras alternativas económicas, hay quien
ha decidido no continuar en su empleo calificado para dedicarse a
un trabajo por cuenta propia porque tiene mayor remuneración
económica y es un sacrificio personal que hace la gente porque
están dejando de ejercer su profesión […]. Hay quien ha decidido
continuar estudiando y hay quien ha elegido la vía de la prostitución, es decir, que ante la misma situación económica material, las
alternativas de respuesta de las personas difieren. Y sobre eso yo
siempre digo que sucede porque hay mediatizadores sociales entre
la persona y la crisis económica (testimonio - experta).
La Federación se está planteando hoy en día también el estudio de
este nuevo fenómeno, la colaboración con las instituciones que
pueden combatirlo como parte de su estrategia, de modo de hacer una estrategia de los años 80, y como ese fenómeno aparece
de nuevo, la Federación ha tenido que reincorporar a su estrategia
para combatirlo, y tiene que ser de una manera diferente porque
hoy no tiene las dimensiones que tenía en los años 60 y va pro-
106
fundizando su estudio, porque para combatirlo tiene que estudiarlo (testimonio - experta).
Actualmente hay un programa educativo y de salud, por el Centro
de Estudios de la Juventud,131 con las muchachas que se dedican
a la prostitución, con grupos de reflexión donde se aboga por una
sexualidad sana, responsable y placentera, sobre los valores, la
autoestima. Se reformó el Código Penal y el proxenetismo es ahora una figura delictiva (testimonio - experta).
En 1959 se trazan las primeras leyes y medidas contra la prostitución, se habla que se elimina la prostitución pero desde el punto de
vista que se elimina como fenómeno social, pero siempre ha habido
prostitución (testimonio - experta).
Tú lees la Bohemias de los años 1956, 1957, y verás que las mujeres que recurrían a la prostitución escribían a esta revista en busca de ayuda económica, para hijos, para niños inválidos, para operarlos, o sea, cosas deprimentes de otro tiempo que felizmente
para nosotros ya desaparecieron (testimonio - dirigente).
La situación económica del país ha llevado a que un número de
muchachas y muchachos en gran medida se hayan dedicado a la
prostitución, prostitución con determinadas características (testimonio - experta).
Otra cosa importante: no es cualquier extranjero [...]es el europeo
[...]lo pueden hacer maravilloso, pero la satisfacción como mujer
no la encuentra, entonces muchas tienen una relación paralela con
un cubano y te lo dicen así, la cama es el cubano, el extranjero es lo
económico, es el que me va a llevar a la discoteca, incluso que me
invite a Italia o Francia, entonces ahí entran a jugar muchos valores
porque ese cubano que está con ella, joven también, dónde están
131
La aparición de la problemática de la prostitución en los últimos años llevó a la
implementación de programas particulares educacionales y de orientación para ese grupo
de mujeres. El Centro de Estudios de la Juventud trabaja con esas mujeres a través de
los centros, que son lugares donde se les ubican para trabajar cuestiones de sexualidad,
de salud, utilizando talleres de intervención, con discusiones sobre los valores, la autoestima, etc.
107
los valores de ese cuerpo que estás compartiendo, tu compañera o
hasta qué punto es tu compañera (testimonio – experta).
En muchos casos es la familia, es el novio, el que empuja a la
muchacha a que se prostituya, todas estas cosas pasan y es muy
difícil y entonces está el trasfondo económico muy fuerte, que
incide, porque es que no tengo, no me da lo que gano porque
todos los precios en el mercado son muy altos, la vida está muy
difícil, entonces se van por esa vía, que también hay gente que
piensa que la prostitución es una vía fácil para adquirir dinero,
hay que ver en qué medida es una vía fácil. Imagínese en lo psicológico esas muchachas que dicen que es fácil que tú te acuestes
con una persona que no te guste, que estés a expensas de cualquier tipo de práctica sexual [...] que te están dañando tu integridad, las prácticas con animales, el consumo de drogas, que es
otra cosa además que interviene (testimonio - experta).
Yo no creo que pueda ser la causa única el factor familiar, es un
elemento, pero no es la única cosa porque hay familias cuyas hijas actúan por detrás y lo desconocen, o hay familias que tratan
de aconsejar que no se metan en eso por todas la cosas negativas.
Sin embargo, una muchacha mayor de edad no se le puede contrariar [...] pero la prostitución es un fenómeno multicausal que no
puedes tú decir que es la familia la única responsable por la prostitución (testimonio - experta).
Muchas están arrepentidas y entonces le preguntas qué opciones
de trabajo les interesaría, y ahí sale la profesión de aeromozas,
modelos, bailarinas, se mueven en esas tres (testimonio - experta).
Hubo una cierta inercia, incluso por parte de la población, en relación
con la prostitución, no ha habido esa combatividad para que no continúe, como que ha habido un poco de tolerancia (testimonio - experta).
Otro aspecto que caracteriza la conducta social de la mujer cubana
es la concepción de un ideal victoriano de felicidad conyugal, expreso
en el siguiente testimonio:
El hecho de que la mujer sea tan independiente en su sexualidad,
entre otras cosas, las hace independientes también en la cotidianidad.
108
La mujer cubana en su conjunto tiene un ideario de felicidad amorosa que es un mito: tener un hombre que la represente, tener una
familia. Y para el hombre y también para la sociedad cubana, el ideal
es victoriano, entre la gente joven también: quieren casarse, tener
una familia, vivir independiente (testimonio - experta).
Las jóvenes incluyen en su proyecto de vida el matrimonio y la maternidad. En cuanto a la situación conyugal de la población femenina
de 15 a 49 años, según datos de 1981 a 1987, las mujeres casadas
presentan porcentaje mayor en la zona urbana y son mayores los porcentajes de las mujeres unidas en la zona rural que en la urbana. Se
presenta un descenso en la proporción de mujeres solteras y un aumento en la proporción de mujeres separadas/divorciadas (Documento/FLACSO, 1992:29). En 1998 se presenta una tasa bruta de matrimonios de 5,8 en cada mil habitantes y de 3,6 de divorcios (Granma Internacional Especial, marzo de 2000: 6). Así, las transformaciones en la
familia parecen seguir las mismas tendencias del resto del mundo,
pues una proporción importante de los hogares cubanos está dirigido
por una mujer, representando, en 1981, según el censo disponible, el
28,1% (Documento/FLACSO, 1992: 33). Actualmente más del 35% de
las familias son dirigidas por mujeres. (Granma Internacional Especial, marzo de 2000: 3). “Cuando las mujeres se vuelven a casar o a
unir y llevan a esas uniones a sus hijos de matrimonios anteriores,
quienes mantienen a sus hijos son las mujeres” (testimonio – experta).
Un balance sobre la mujer cubana muestra que a ella no la ven, ni
ella misma se ve, de una manera tradicional, es decir, hay un reconocimiento de una nueva identidad femenina. Sobre la identidad de la mujer,
la relación entre lo objetivo y lo subjetivo, la igualdad y la diferencia se
ilustra con el siguiente testimonio:
En el caso cubano actualmente, el hecho de que la mujer cobre
independencia no ha significado una actitud de violencia hacia la
mujer en la sexualidad, quizás por la historia y por la ideología
cubana, la identidad cultural cubana es una simbiosis de varias
culturas. Los norteamericanos y los rusos también son compuestos de muchas culturas, pero no se acaban de integrar, no hacen
una simbiosis. En el caso cubano las diferentes culturas se entrelazan mucho. Aquí no se vive en gueto, aquí no se vive en apartheid,
aquí no se vive en grupos que no se entremezclan, aquí hay una
tendencia grande a mezclarse y eso es importante a la hora de
109
hacer un análisis de las mujeres cubanas, trabajadoras, independientes. La figura de la mujer trabajadora aparece muchísimo por
la televisión, en los noticieros, reportajes, en las novelas, en el
cine, en las canciones (testimonio - experta).
Históricamente la mujer en Cuba no ha sido estigmatizada por tener
un espacio en la vida pública y esto la Revolución lo ha potenciado
como una de las características identitarias básicas del modelo de mujer
que se pretende lograr. Leamos estos juicios:
Una de las conquistas de la mujer que está en el nivel de la conciencia social es el hecho de reconocer que la mujer es importante en la
vida pública tanto como el hombre y se reconoce a nivel del Estado,
se reconoce que es importante para la mujer y se reconoce que es
importante para la familia; a pesar de toda la situación que se haya
creado en el Período Especial aquí ni siquiera se ha planteado el
problema del regreso de la mujer al hogar; ocurrió, pero no fue una
tendencia (testimonio - experta).
La mujer es una productora y una reproductora de la sociedad. La
mujer es productora de bienes materiales en la vida pública, productora en la vida privada, porque hay que reconocer el trabajo doméstico como un trabajo productivo: la elaboración de alimentos, la producción de ropas, de determinados productos en el hogar y otros no
materiales, de bienestar y satisfacción personal de ella como mujer y
de su familia. Y reproductora porque evidentemente también se trata
de la reproducción como un problema de dos (testimonio - experta).
Hay mujeres que quieren ser amas de casa y hay que respetarlas, pero
se trata de convencerlas de que esas paredes muchas veces se convierten en murallas que las aíslan del resto. También hubo quien interpretase en su momento que queríamos ser iguales a los hombres. Yo
recuerdo que una artista sacó una canción que todas aplaudimos
muchísimo y decía así: “si llegas a las dos de la mañana yo llego a las
cuatro de la mañana”. Esto es una reproducción de los patrones sexistas.
Hemos criado hijos sexistas y les hemos dicho: no llores que eso no es
de hombre, y le privamos de la ternura y no le hicimos responsable
como hacemos las mujeres. En definitiva, nosotras las mujeres hemos
estado recibiendo la herencia de la educación sexista. Pero bueno, en
el 65 por ciento de mujeres técnicas que hay en el país, hay un buen
110
elemento de composición de progreso, de lo cual las mujeres tomaron
conciencia. Hay también otro elemento: aquí en Cuba se entra en la
universidad por currículo académico y entonces las muchachas son
más serias en los estudios y obtienen mucho más puntos, pero eran
preteridas en sus opciones. Había plazas para los hombres y eramos
encaminadas a los sectores o áreas tradicionalmente femeninas; por
ejemplo, en el área de la salud, medicina, tuvimos que hacer oposición
con firmeza, “no queremos solamente los llamados sectores femeninos”. Ahora también la universidad estableció el examen de ingreso y
tenemos la mayoría (testimonio de especialista).
Lo enunciado permite caracterizar a la mujer cubana como parte de
los cambios que se han producido en la sociedad, desde la transformación radical de 1959 hasta los cambios que se produjeron dentro del
propio proceso revolucionario en sus diferentes etapas.
Se puede afirmar que la mujer presenta un perfil que le confiere un
lugar de relevancia en cuanto a su participación en todas las esferas de
la vida socio-económica y política de Cuba (familia, salud, educación,
trabajo, vida partidaria), pese a los problemas ya apuntados: la cuestión de las dificultades de la conciliación entre la vida pública y la
privada; la existencia aún del patriarcado y su manifestación, el machismo, que afecta, entre otros aspectos, la asunción de cargos de dirección y principalmente la ciudadanía en el mundo privado. Ello se
revela en las tensiones que en el interior de la identidad femenina se
presentan entre avances y retrocesos. No obstante, es indiscutible un
cambio que se ha producido en la construcción de esta identidad que
es el tránsito de una posición invisible y pasiva a otra de visibilidad,
como partícipe del quehacer social.
La intención de este epígrafe fue dejar que las entrevistadas hablasen de ellas mismas, como mujeres cubanas, de sus vivencias, de los
logros alcanzados, de los problemas objetivos y subjetivos de la realidad en que viven, para mejor evaluar sus percepciones y sus influencias como posibles actores políticos en el proceso de formulación y
procesamiento de las políticas sociales a ellas dirigidas.
2.2
Las políticas sociales dirigidas a la mujer en Cuba
Anteriormente se ha caracterizado a la mujer cubana en el contexto
post-revolución, así como se ha analizado el sistema de bienestar cu-
111
bano, estableciendo históricamente los principales momentos en el
proceso de formulación e implementación de las políticas sociales de
educación, salud y empleo y los impactos sobre la calidad de vida
de hombres y mujeres, o sea, para toda la población. Este telón de
fondo permite identificar los contrapuntos en las cuestiones consideradas fundamentales, en relación con las políticas dirigidas a la mujer
en el capitalismo y en el socialismo en cuanto a principio, criterio y
formas de realización en el contexto del bienestar.
La concepción de bienestar social descansa en la satisfacción de las
necesidades básicas sobre el fundamento de la igualdad, contraria a la
base de lucro económico propia del capitalismo. Las políticas sociales
en Cuba también se rigen por el principio de atención a las necesidades básicas de la población.
La propia función que desempeña el Estado cubano como gestor
de la economía nacional, como regulador de las medidas de trabajo y de
consumo y de proveedor social, posibilita la distribución de los servicios sociales de manera universal, pública y gratuita a través de políticas sociales. Así ese escenario ha posibilitado el ascenso de la mujer a
un papel protagónico en la sociedad cubana y ha constituido un reto
para la implementación de las políticas sociales. Por otra parte, también la naturaleza de las políticas sociales implementadas por la Revolución las hace integrales, léase dirigidas a toda la sociedad y a grupos
particulares –la mujer, entre otros–, teniendo como característica centrarse en aquellos sectores básicos del desarrollo humano en Cuba,
tales como el empleo, la educación y la salud. En los testimonios recogidos en esta investigación se afirma que tales políticas influyeron
sobre la calidad de vida y la participación de la mujer, más positiva
que negativamente, en cada una de las etapas históricas que Cuba ha
atravesado, y que cuando se realiza un balance de lo alcanzado por
la mujer cubana este es de signo positivo.
El expreso reconocimiento, desde el propio inicio del proceso revolucionario, de que la inmensa mayoría de las mujeres cubanas estaba sometida a tres sistemas de opresión por la clase, por la raza y por el sexo y por
lo que afrontaban mayores desventajas, conllevó a la implementación de
programas específicos para ese segmento de la población.
En los primeros años de la Revolución la tarea más importante era la
de organizar masivamente a la población en escala nacional, darle un
nivel cultural incluso para que se pudiera incorporar a los proyectos
de transformación.
112
Las políticas fueron integrales y su impacto fue inmediato pues se
hicieron sentir de manera radical y en sectores amplios de la población. No obstante, como la mujer era muy discriminada antes del triunfo
de la Revolución, dichas políticas tenían aspectos dirigidos básicamente
a ellas y al alcance de la igualdad entre hombres y mujeres.
En la primera década del período post-revolucionario, como se analizó en uno de los capítulos anteriores, las políticas sociales cubanas
fueron dirigidas a la eliminación de la pobreza y de las clases para el
alcance de la igualdad, así se mezclaron políticas dirigidas a toda la
población y las que fueron favorables a las mujeres que vivenciaban
una situación de inferioridad educacional, económica-social, de salud
y político-cultural en la sociedad cubana. Veamos estas afirmaciones:
Las políticas han sido más generales, más universales que dirigidas específicamente a la mujer, todos tienen derecho a todo, tienen los mismos deberes, pero algunas políticas privilegiaron más
a la mujer, como la de salud (testimonio - experta).
Son políticas universales, pero con particularidades como en el
caso de las prostitutas, las domésticas, las campesinas. Fueron
universales en el sentido que cubrieron a toda la población femenina pero sí eran selectivas también en el sentido de poder diferenciar a la gente, que es muy importante (testimonio - experta).
El fenómeno de entender que había una lucha específica articulada
con la lucha general, fue la primera concreción del enfoque de género.
Fidel dice en 1959 que “aún dentro de las clases humildes las mujeres tienen una discriminación particular por el lugar, la historia”, es
decir, este fenómeno es una construcción social, en tanto la discriminación racial siempre integró la teoría revolucionaria, no se
llamaba género, se le llamaba para nosotros posiciones marxistas,
posiciones donde vinculábamos las leyes del materialismo histórico y dialéctico, es decir, que desde el marxismo tú tenías que ver
que los seres humanos estábamos influidos por determinados sistemas de opresión y discriminación, hombres y mujeres, y que a las
mujeres el desarrollo de las fuerzas productivas nos había en definitiva relegado, es decir, que veíamos que en todas las sociedades
clasistas desde su origen, desde el esclavismo pasando por el feudalismo, pasando por el capitalismo, las mujeres teníamos, aún
dentro de los explotados, posiciones discriminatorias, porque las
113
clases explotadas siempre copiaban a las otras. Incluso Engels decía que en la familia la mujer era el proletario y el hombre el burgués en el sentido de que había una explotación, una opresión en la
relación mujer – hombre (testimonio - dirigente).
Con la Revolución de 1959 hay cambios importantes de roles, desde una convocatoria al estudio, a los programas en los campos de
la salud, la educación, el empleo, la vivienda, más tarde la elaboración de los Códigos de la Familia (1975), de la Niñez y la Juventud
(1975), con el gran objetivo de la superación de hombres y mujeres
en diferentes aspectos de la realidad social (testimonio - dirigente).
FORMULACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE LAS POLÍTICAS SOCIALES
Desde que triunfa la Revolución el proceso de formulación e implementación de las políticas sociales se caracteriza por un movimiento
desde arriba, que cuenta con la voluntad política del gobierno revolucionario, y otro, por una retroalimentación desde abajo, a partir de los
intereses y necesidades de la población, ésta es, inclusive, una afirmación que se repite en gran parte de los testimonios.
En los primeros años, planteado el objetivo estratégico de la eliminación de las causas generadoras de la pobreza, se presenta la urgencia de implementar programas sociales que atendieran a las capas más
vulnerables de la población, y entre ellas se encontraba la mujer. En
este momento hay, dentro de la universalidad del tratamiento, una
selectividad en los destinatarios132 para transformar los grupos de
mujeres, domésticas, prostitutas, campesinas en ciudadanas portadoras de derecho. “Justamente por eso las medidas que se toman en un
primer tiempo son para buscar la posibilidad de alternativas económicas
y de supervivencias a un sector de la población con menos recursos o
en situación denigrante (las prostitutas y las que estaban potencialmente en condiciones de serlo) para enfrentar la realidad” (testimonio
- dirigente). “Desde el inicio de la Revolución, la mujer se vio inmersa
en un amplio programa social que permitió su incorporación a la esfera política, económica y cultural, basándose en una relación equitativa
con respecto al hombre” (testimonio - dirigente).
132
Esta selectividad en los destinatarios, que objetiva atenderlos mejor, es también
llamada de “discriminación positiva”.
114
El tratamiento del problema de la mujer se realizó de manera integral a
partir de los sectores más importantes de las políticas sociales: la salud, el
empleo, la educación, estableciendo canales específicos para plantear las demandas y concretar la participación. El Estado cubano convertido en garante
de derechos y proveedor social comprendió la importancia de la incorporación de la mujer como fuerza decisiva para el logro de la integración social.
En la salud se ha garantizado la salud del niño y de la madre, la cual,
desde el punto de vista psicológico y fisiológico, pone a la mujer en
mejores condiciones para participar en la sociedad. La política educacional ha permitido a las mujeres, desde las prostitutas de 1959
hasta después a todo lo largo de estos cuarenta años, poder ser profesionales, inclusive facilitado por la existencia de los Círculos Infantiles,133 que son instituciones educacionales nada más que para los
hijos de las mujeres trabajadoras. Actualmente hay déficit de Círculos Infantiles pues las nuevas construcciones fueron dificultadas por
el Período Especial. Para cubrirlo se implantaron programas como
por ejemplo el de educación informal que se llama “educa a tu hijo”.
La escuela tiene un sistema de seminternado hasta sexto grado, con
el almuerzo garantizado, que permite también a la mujer trabajar.
Por otra parte la política de seguridad social que establece una serie
de derechos encuanto a la maternidad –derecho a seis semanas anteriores al parto; doce semanas posteriores al parto; después de esas
doce semanas derecho a una licencia post natal hasta que el niño
cumpla los seis meses de nacido, recibiendo la trabajadora el 60% de
su salario y, si las condiciones no le son factibles para que se incorpore al trabajo, tiene derecho a una licencia sin pago para el cuidado
del niño hasta que transcurra su primer año de vida sin perder su
plaza y aún el derecho de licencia de un día al mes mientras está
embarazada y hasta que el niño tenga un año para llevarlo a la consulta de puericultura. La política de empleo ha facilitado el acceso de
la mujer pues hubo una estimulación en ese sentido, sobre todo en
el empleo estatal civil y en el empleo no tradicionalmente femenino
como la sideromecánica y la agricultura (testimonio - dirigente).
133
La palabra “Círculo Infantil” sustituye “guardería”, conmumente usada en español,
que, según una entrevistada, guarda una similitud con “almacén”, en tanto los círculos
dan más la idea de colectivo y de diálogo, que se imprime al trabajo pedagógico que en
ellos se desarrolla.
115
El Ministerio de Educación tiene entidades que llegan hasta la comunidad, como el Consejo de Escuela y la Comisión de Prevención de la FMC.
La Comisión Nacional de Prevención y Atención Social, creada en 1986, es
presidida por la Presidenta de la FMC, Vilma Espín y ya en los primeros
años de la Revolución ella dirige el experimento inicial de prevención que
se hace en la Ciudad de La Habana, con cuidados en las casas de atención
a los niños sin familia, al igual que las prostitutas. Los objetivos de esta
Comisión, expresados en el decreto ley 95 –artículo 2 del capítulo I que
trata de las Disposiciones Generales–, son, a grandes líneas: elaborar y
proponer al Gobierno la política de prevención y atención social que debe
ejecutar, así como los órganos locales del Poder Popular. Después de aprobar, coordinar y supervisar su aplicación, debe proponer al Gobierno las
medidas para el mejor desarrollo del trabajo de prevención y atención;
desarrollar dos direcciones fundamentales, relacionadas con la prevención, modificación y rehabilitación del comportamiento anti-social de jóvenes y de familiares conflictivos; incorporar, de forma coordinada, a las
instituciones estatales y dependencias administrativas de los órganos locales del Poder Popular, de la UJC y de las organizaciones de masas a la
tarea de la prevención y atención social, de acuerdo con sus competencias; promover la incorporación de la población a las tareas de prevención
y atención social, lograr su apoyo activo y educarla en los objetivos de
esta actividad; promover estudios e investigaciones científicas sobre las
causas y condiciones que contribuyen a la existencia de conductas antisociales y delictivas o sobre otros problemas de carácter social, y utilizar
los resultados en función del trabajo preventivo y reeducativo; elaborar
indicaciones para la divulgación de la política de prevención y atención
social; promover la política de reincorporación al estudio o al trabajo de
los menores y jóvenes que llevan modos de vida parasitario; promover
que por parte de los diversos órganos, organismos y organizaciones que
intervienen en las tareas de prevención, se ejecuten medidas concretas
encaminadas al uso del tiempo libre de todos los ciudadanos y en especial de los niños, jóvenes y adolescentes. “El municipio de educación tiene una comisión que otorga Círculos Infantiles, ahí en la propia área de
residencia se llena una planilla. Según las prioridades establecidas por ley
es atendida la solicitud” (testimonio - experta).
La prioridad se establece a partir de los llamados sectores feminizados:
profesional de la salud y de la educación, sectores donde las mujeres
participan muy masivamente. La comisión se reúne con determinada frecuencia y otorga los Círculos Infantiles de acuerdo con las capacidades de
116
los municipios y las plazas. Las necesidades se conocen por las planillas
que se llenan por los municipios, se sabe cuáles son los territorios más
afectados y entonces hay una política de construcción de círculos que
depende de los recursos económicos, de la toma de decisión de cuándo y
dónde se construye un Círculo Infantil, así como de qué prioridades se
van a establecer: si se abre una fábrica, se construye un Círculo Infantil,
etc. para beneficiar a las obreras de esa fábrica.
En todos los congresos, discusiones, asambleas de la Federación,
estaba la disyuntiva de que había más cantidad de madres que solicitaban los servicios, que oferta de los mismos, y había que establecer prioridades frente a las necesidades. Se estuvo buscando las
carencias de recursos, con relación por ejemplo a los servicios sociales como las tintorerías, de elaboración de alimentos para facilitar
las actividades domésticas de la mujer, todo estuvo definido en las
políticas sociales, dificultado siempre por el bloqueo económico (testimonio - experta).
La FMC, fundada en 1960, según distintas entrevistadas, ha sido el motor impulsor de las políticas sociales a favor de la mujer, y diferentes organismos del Estado tienen federadas que coordinan los programas, a veces
específicos, para la mujer, y otras veces para la población de manera general. Ha sido una práctica de la dirección revolucionaria darle un seguimiento a los distintos programas desarrollados durante estos cuarenta años,
con relación a la mujer, y para ello se ha apoyado en la FMC como contraparte por excelencia de una dirección política básicamente masculina y ha
articulado un grupo de mecanismos que han permitido que el análisis de la
situación de la mujer siempre haya estado en el centro de la dirección
estatal. Manifestación de ello es el siguiente testimonio:
En Cuba se realizó en 1996 un seminario evaluando el cumplimiento de los acuerdos de Beijing,134 y se hicieron muchas recomendaciones a organismos sobre la representatividad en los puestos de toma de decisiones, sobre la mejoría de los programas de
la educación, en relación con el aspecto sexista en que puede convertirse su implementación por parte del maestro, sobre determinados servicios de salud que contemplen más aspectos relativos
a la mujer (testimonio - dirigente).
134 IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en septiembre de 1995 en Beijing, China.
117
CANALES PARA DEMANDAS Y PARTICIPACIÓN
Las demandas de servicios que componen los sectores de las políticas
sociales son canalizadas, colectiva o individualmente, a través de diferentes instancias, una de ellas formada por las organizaciones de masas, como los CDR, la FMC, la UJC, la FEU, la FEEM, la ANAP, la CTC, el
Poder Popular y las Asambleas de Rendición de Cuenta,135 donde se
encaminan y se toman las decisiones en los congresos, asambleas o
reuniones por municipios o barrios. Otras son instancias más específicas, como el consejo de escuela para los asuntos educacionales, o los
centros de trabajo y de estudios.
Otras vías son conocidas a través de la divulgación producida por los
medios de comunicación de masa, que según afirma la mayoría de las
usuarias, privilegian a las mujeres, no sólo en la divulgación de programas de salud que se llevan a cabo, sino también con la orientación para
prevenir enfermedades típicamente femeninas. “Se crean condiciones, a
través de los organismos locales –CDR, FMC, CTC, municipios de educación, etc., o por los centros de trabajo o por área de residencia–, para
que la mujer y su familia puedan incorporarse y participar de los diferentes programas, como los Círculos Infantiles, los comedores escolares, los comedores obreros, los planes para que los niños en la etapa de
las vacaciones puedan quedarse en la escuela, el campismo, los servicios de salud, las actividades culturales, etc” (testimonio - experta).
Otra vía para potenciar la participación de la mujer la constituye el
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que analiza también cómo la
participación femenina se va comportando para ver cuáles son las causas de la situación que se presenta, qué organismo es el que está impidiendo la participación femenina. Cada territorio examina cada año la
cantidad de puestos de trabajo que se pueden crear, a partir del plan
técnico económico y sus propias disponibilidades de recursos, así como
de puestos de trabajo y las posibilidades de creación de estos que no
requieran muchos recursos de inversión, y dentro de eso se particulariza cuáles pueden ser cubiertos por mujeres. Veamos este testimonio:
Hoy hay mujeres que están planteando, a partir de la administración de recursos y teniendo en cuenta que hay entidades laborales que están administrando mayores recursos porque son
135
Reuniones donde el delegado de circunscripción rinde cuenta de su gestión a sus
electores periódicamente.
118
empresas mixtas que administran dólares, la necesidad de pensar
en una alternativa de construcción de Círculos Infantiles por entidades laborales, pero todavía eso no tiene fuerza y sigue siendo
administrado por la vía del municipio de educación. También el
problema de la vivienda es hoy tan fuerte que indudablemente tiene una prioridad en relación con la construcción de los Círculos
Infantiles y también los casos sociales muy particulares de madres
solas o situaciones económicas muy difíciles, que llevan a un trabajo de búsqueda de empleo, a través de la Comisión de Prevención
Social en los Poderes Populares municipales. Ahora las políticas
sociales tuvieron un poco que detener la construcción de círculos
porque en la década de los 80 se construyeron muchos Círculos Infantiles en casi todos los municipios y se redujeron incluso
las solicitudes considerablemente (testimonio - experta).
ARTICULACIONES
En Cuba, por el tipo de planificación de la economía, los programas de
los organismos se articulan en diferentes instancias y entre las diversas organizaciones, que van desde el nivel central hasta las provincias
y los municipios y vice-versa. Estas articulaciones son importantes como
refuerzo a la participación y a la canalización de demandas de las políticas sociales por las mujeres. Se citan como ejemplos de articulaciones entre algunos organismos (coordinados básicamente por mujeres)
que realizan un trabajo dirigido a este segmento específico, con el
objetivo de facilitar el acceso de las mujeres a los servicios y programas, los siguientes:
El Ministerio de Educación tiene entidades que llegan hasta la comunidad a través de los municipios de educación con una comisión en
cada municipio.
Hay mujeres que están en los Ministerios y que pertenecen a la Federación también (a veces del Comité Nacional), y que coordinan los
diferentes programas (de “Paternidad responsable”, “Para la vida”, “Hablemos de salud”, etc.), articuladas con la FMC y con el CENEX (cuando
se trata de la educación sexual) y con los sectores de difusión (ICRT,
por ejemplo).
El soporte financiero para apoyar el desarrollo de estos programas
la Federación lo busca con los organismos internacionales.
El Ministerio del Trabajo preside las Comisiones Coordinadoras de
Empleo Femenino, de las cuales participan la CTC y la Federación de
119
Mujeres Cubanas y que requiere un esfuerzo de las direcciones de trabajo de la Federación en todos los niveles e incluyen otros organismos
del Estado.
Los programas de ayuda en especie y monetaria a madres solas con
problemas económicos, se realizan a través de las comisiones de prevención, a través de la propia Federación y los factores de la asistencia
social, atendidos por el Ministerio del Trabajo.
La Federación analiza todas las políticas, las legislaciones y todos
los programas de desarrollo que se aprueban en el país, escuchando a
las federadas en todas las provincias y en conjunto con los Ministerios
y otros organismos que desarrollan cada programa específico. Hay un
Comité Nacional de la Federación con esa finalidad.
El trabajo de educación en el país es sostenido por los sectores de la
salud, la educación, la Federación de Mujeres Cubanas y la Juventud,
así como el ICRT para la programación de radio y televisión.
Trabajan en los programas de educación sexual los agentes de cambio de la comunidad que pueden tener cualquiera de las profesiones y
que estén interesados y que provengan lo mismo de estos sectores
fundamentales (salud, educación, FMC y juventud) como de otros.
El programa “Para una maternidad y paternidad consciente” es conducido por el Ministerio de Salud Pública, pero a su vez desde el punto
de vista metodológico educativo está conducido por el CENEX, en articulación con la Cátedra de Sexualidad de la Facultad de Ciencias Médicas del Instituto Superior de Ciencias Médicas.
Por la Federación participan todas las organizaciones políticas y de
masas del país Al principio de la Revolución, la Federación fue la que
manejó toda esa política social dirigida a la mujer.
A la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social se articulan
el Ministerio del Interior, el Ministerio de Educación, el Ministerio de
Salud Pública, la FMC y la CTC.
Como se demuestra es muy vasto ese sistema de articulaciones establecido para la canalización de las demandas de la mujer y el logro
de su participación. Sin embargo, en ocasiones subsisten limitaciones
objetivas y subjetivas, tanto por parte de la comunidad, como de las
propias mujeres para el logro de una mayor efectividad en la gestión.
Entre éstas se reconocen la falta de conocimiento por parte de algunas
mujeres de los mecanismos establecidos, la débil gestión de la FMC en
algunas de sus organizaciones de base y la autolimitación de las mujeres para plantear sus problemas.
120
LEGISLACIÓN
Una de las críticas a las políticas sociales capitalistas es el alejamiento
entre ley y acción, entre igualdad formal y real. Hasta qué punto eso
también ocurre en la sociedad cubana, a pesar de las enormes conquistas logradas. Las mujeres cubanas conquistaron el derecho al voto con
la ley de sufragio universal en 1934. La Constitución de la República
de 1976, actualizada en 1992, expresa en su cuerpo legal el derecho de
igualdad en lo económico, en lo político y en lo social. La mujer es
protegida por una legislación laboral y, desde 1974, por una Ley
de Maternidad de la Trabajadora y su reglamento; en 1976, por la
Ley de Protección e Higiene del Trabajo. El Código de la Familia establece iguales derechos y deberes a los cónyuges. Así, los principios de
la igualdad ante la ley están definidos. Pese a toda una legislación protectora, todavía subsiste una distancia entre lo establecido formalmente
y la realidad, como lo atestiguan los siguientes testimonios:
Hay normativas que expresamente se han hecho y que han beneficiado mucho a la mujer, por ejemplo, después de la Revolución se
aumentó el tiempo de la licencia de maternidad, se le dio a la
mujer la facilidad de un año de licencia. Hay leyes que son basadas en las costumbres, que no están escritas y hay otras que, como
el Código de la Familia, que es un código jurídico-ético, pero al no
establecer norma-sanción, se queda nada más que en la norma
precepto, que es más difícil de incorporar, pues depende de un
cambio de conciencia (testimonio - experta).
Cuando se produce el divorcio, la mujer tiene el derecho de demandar jurídicamente el estipendio del hombre y se le descuenta
de su salario en el caso de que esté vinculado a alguna agrupación
estatal (testimonio - dirigente).
Se han cometido errores también, en los años 70, por ejemplo, en
que se copió de la Unión Soviética la prohibición de unos puestos
de trabajo para las mujeres, que después se abolió, en el año 1984
(testimonio - experta).
En un país como Cuba cuya estrategia para salir de la crisis es desarrollar altas tecnologías y hacerlo con eficiencia, tiene que contar
con los técnicos y profesionales y la mayoría son mujeres (le dieron
motocicletas para que se trasladasen). En todo el Período Especial
121
no hubo voluntad política de dejar primero desempleada a las mujeres y después a los hombres, pero puede pasar o ya está pasando:
que se discrimina a las mujeres del sector privado en el trabajo por
cuenta propia, la mujer se usa en el trabajo invisible, no se les pone
en el registro de trabajadores, en los “Paladares”, en los lugares
que venden café, refresco. Por detrás ¡cuántas mujeres están preparando comida en los “Paladares”, y no se les paga como se les
debe pagar! y ya está sucediendo en los lugares de turismo donde
se usan divisas (testimonio - experta).
Las leyes a veces pueden cambiar las apariencias.
Hay discriminación, por ejemplo en el acceso a puestos bien remunerados, que no se hace sobre la base del cerebro, la inteligencia, o la
profesionalidad, sino en función de la competitividad basada en horarios muy fuertes, pues tienes que llegar temprano y sales tarde; los
días de trabajo son muy intensos y las mujeres pasan más trabajo al
acceder, tener una regularidad y mantenerse en esos puestos de trabajo. Son ejemplos también los empleos en los hoteles, un trabajo
muy duro, como auxiliar de limpieza” (testimonio - experta).
Así, aunque no haya una intencionalidad en discriminar a la mujer,
de hecho, en la práctica, eso es algo que ocurre en determinados lugares. Como ya quedó dicho anteriormente, su incorporación a las ramas
emergentes de la economía, se comporta por debajo de la del hombre,
son tendencias a tratar de invisibilizar a grupos de ellas, que sólo se
resolverán con un cambio cualitativo dentro de la sociedad, dirigido
no sólo al mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres, en el
orden objetivo, sino también en el subjetivo, donde la jerarquía hombre-mujer ceda a concepciones de mayor equidad.
ASISTENCIA SOCIAL
La asistencia social cubana no es contributiva. Está incluida en el sistema de Seguridad Social,136 sin contribución de ningún tipo por parte
136 La
seguridad social fue creada en Inglaterra, en 1942 por William Beveridge, con dos
grandes líneas: una contributiva (se paga para recibir después en forma de jubilación u
otros beneficios) y otra distributiva, en la cual las personas reciben sin pagar nada, que
es la asistencia social; en Brasil, en tesis, estaría la salud. La asistencia es, por excelencia, el eje distributivo de la seguridad.
122
de los trabajadores. Sus funciones se vinculan al Ministerio de Trabajo
y Seguridad Social a través del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad
Social. Los subsidios por accidente, enfermedad común y profesional,
invalidez, vejez y muerte, y para discapacitados, son extendidos a todos los trabajadores y benefician particularmente a la madre trabajadora y el recién nacido por la maternidad, parto y nacimiento.
En Cuba, la Dirección de Asistencia Social del Ministerio de Trabajo
y Seguridad Social posee una estructura pequeña de personal a nivel
central –cerca de 5 técnicos– y están descentralizados los servicios en
las provincias, donde los trabajadores sociales ejecutan los programas. Tales programas tienen una línea general y se conforman a partir
de las necesidades sentidas por la población. La manera como se trabaja en cada provincia va a depender de cada realidad local, así como
los programas que necesitan recibir más atención. Hay diferentes programas asistenciales: para ancianos, menores, discapacitados físicos,
grupos vulnerables, todos independientes del sexo.
Específicamente para mujeres hay un programa para atención a las
madres solas que no tienen condiciones de un mínimo para sobrevivir.
No hay una selección según los recursos,137 son atendidos todos los
casos comprobados a través de visita de trabajadoras sociales, también apoyados por los CDR y por la Federación de Mujeres Cubanas. Se
atiende con ropas, equipos, arreglos de equipos, Círculos Infantiles y
trabajo o cursos de capacitación a través de las Casas de la Mujer y la
Familia, de la FMC, que existen en todas las provincias. Así, “Más que
dar asistencia tratamos de hacer una labor educativa a través de encuentros, de visitas y un seguimiento de cada caso, aún cuando hayan
logrado un empleo” (testimonio - dirigente).
Los recursos provienen del Estado y de donaciones, generalmente
de organismos u organizaciones internacionales. A veces se complica
la entrega a su destino por cuestiones de burocracia y se efectúa a
través de las organizaciones de masas, sindicatos de trabajadores, etc.
Este subsidio es temporal, hasta que ella tenga las condiciones para
poder incorporarse al empleo.
137
No hay una selección como se hace en el capitalismo, cuando se selecciona, dentro
de un universo de pobres, los más miserables, o sea, hay una subselectividad según el
alcance de los recursos y la prestación de los servicios, que va a tener como consecuencia una focalización de la atención, una focalización “espuria”.
123
Otro aspecto se refiere a la incorporación de las madres solas al
trabajo. Según investigación preliminar del Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social se ha constatado que actualmente hay cerca de siete
mil madres solas en Cuba que necesitan de atención asistencial, cuya
mayor concentración está en Oriente (Santiago de Cuba y Guantánamo,
especialmente) y en la Ciudad de La Habana. Datos aún no confirmados apuntan el predominio de un rango de edad entre 17 y 25 años.138
EDUCACIÓN, SALUD Y EMPLEO: UN BALANCE
Educación
La política educacional que posibilitó que la mujer cubana alcanzara
los niveles referidos, se caracterizó por ser universal, pública, gratuita
y obligatoria hasta el noveno grado.
La reforma educacional post-revolución planteó tres opciones fundamentales que provocaron un impacto en la elevación del nivel educacional de la mujer: la campaña de Alfabetización, la campaña por el
sexto grado y la campaña por el noveno grado. Según una de las entrevistadas, “…la gran mayoría de las mujeres hoy, excepto quizás el uno
por ciento, tiene un noveno grado”. Veamos estos otros testimonios:
Dos momentos fundamentales marcan la reforma educacional
post-revolución: uno, más focalizado, representado por la campaña de alfabetización,139 donde la presencia de la mujer como educadora y alumna tuvo un papel importantísimo. Otro, de articulación de una política a corto, mediano y largo plazo, a partir de
determinados principios que definen a la educación hasta hoy:
carácter gratuito, universal y público y acceso a toda la población.
Se diversifican mucho las carreras, los estudios, los politécnicos,
y se empieza a masificar la educación. Se crea el programa para
educación de adultos (testimonio - dirigente).
Se elaboraron, en los primeros años de la Revolución, planes especiales de educación y capacitación para las mujeres prostitutas.
138
139
Datos de entrevista con especialista del MINTRAB, en 1998.
En el Programa del Moncada ya se había planteado erradicar el analfabetismo y el
objetivo de que se le diera a los iletrados la posibilidad de leer , de participar, de aportar
sus criterios.
124
Muchas de ellas, después de esa etapa, iban a trabajar en un banco o como vendedoras del comercio o en algún cargo burocrático.
Con las mujeres jóvenes campesinas se hizo un programa que fue
llamado “Ana Betancourt”140 –eran llamadas las “Anitas” (testimonio - experta).
También el área de la educación en los años 60 introdujo la enseñanza obrero-campesina. Fue donde primero se trabajó para lograr que alcanzaran el sexto grado con aulas en los centros de
trabajo y en las comunidades, incluso en los lugares más lejanos.
Superada esa etapa, vino la batalla por el noveno grado. Actualmente hay una Facultad Obrero Campesina para quienes deseen
acceder al nivel superior o para quienes recibieron una preparación técnica o de obrero calificado (testimonio - experta).
Dos acciones desarrolladas por la CTC fueron la creación de horarios especiales para posibilitar que la mujer asistiera a las aulas de la
Facultad Obrero Campesina, que se abrieron en todas las localidades y
territorios del país, y la discusión con las administraciones para el
logro de la incorporación de las mujeres. Las campañas por el 6to. y el
9no. grado fueron completadas con las opciones de continuidad de
estudios en especialidades de técnicos medios y obrero calificado, y la
enseñanza universitaria. Sin embargo, las políticas sociales en el campo de la educación no se limitan sólo al aumento del nivel de instrucción de las mujeres, sino que son completadas con otros programas
dirigidos a la elevación de la cultura general de este grupo social y a la
transformación de su conciencia de género.
Con independencia de todos los esfuerzos educacionales, las políticas sociales en el socialismo cubano están atravesadas por un tipo de
tensiones relacionadas con las desigualdades por razón de género (hombre/mujer), que pasan a ocupar un importante papel cuando existen
también diferencias de territorio (campo/ciudad).
La cuestión diferencial o selectiva se ve incluso por zona de residencia, por características de procedencia social, características
de la familia. En un estudio en Guanímar, un pueblo pequeño de
140 Ana Betancourt, nacida en Camagüey, fue la primera mujer, a finales del siglo XIX,
que planteó la necesidad de la emancipación de la mujer.
125
la costa, al sur de La Habana, con obreras agrícolas, en el año
1992, se constató que la educación de las niñas es mucho más
difícil que otras de la Ciudad de la Habana porque ahí hay una
escuela primaria que cubre desde el preescolar hasta cuarto grado, para el quinto y sexto grado la escuela no está en el poblado,
por lo que para trasladarse a una escuela que está cerca, las lleva
un transporte diariamente, pero ya a partir de Secundaria Básica,
ese pueblo está a 18 km. de Alquízar y tienen que becarse a los
doce años, para el séptimo, octavo y noveno grados, y muchas
veces no quieren hacer el preuniversitario, que debe ser becada, y
va a depender del estímulo de la familia. La universalidad está
activa, pero hay otros factores que interfieren y muchas veces
una selección “natural” (testimonio - experta).
Como este estudio de Guanímar, lo mismo ocurre en otras zonas
semejantes.
En cuanto a la educación sexual, fue importante, en 1989, la
institucionalización del CENEX a partir de una serie de investigaciones
sobre cuestiones relacionadas con la educación sexual por profesionales de diferentes áreas del Ministerio de Educación, desde finales de
los 70; así como a partir de planteamientos de la FMC sobre la necesidad de que se trabajase con esta cuestión, y también de las resoluciones sobre la niñez, la juventud, la mujer y la familia, del Primer Congreso del Partido. Se utiliza una metodología de trabajo participativo,
educación popular, con técnicas de dinámica de grupo, el dialogo, escuchando los criterios y opiniones de los grupos. Hay una perspectiva
de género en el trabajo del Centro, y en las diferentes asignaturas del
plan de estudio de las diferentes enseñanzas del Ministerio de Educación están incluidos contenidos de educación sexual apropiados para
cada una de las edades, con la utilización de métodos y lenguaje más
adecuados para cada una de las edades. El Centro se dedica también a
la preparación de maestros y profesores en las provincias y municipios, donde hay una comisión homóloga, que cuenta con la colaboración del ICRT a través de la programación de radio y televisión. A la
población llegaba la información sobre la sexualidad a través de una
serie de libros, como Mamá, papá y yo, ¿Piensas ya en el amor?, El
hombre y la mujer en la intimidad y Crecer en la adolescencia. Esa
tarea se dificulta por la crisis económica, lo que ha disminuido la cantidad de material necesario para la impresión de los libros.
126
Los diferentes programas de educación sexual se han unificado con
un objetivo fundamental: la disminución del aborto voluntario entre
las adolescentes, y para ello hubo un financiamiento del Fondo de Población de Naciones Unidas. Estos programas inciden principalmente
sobre la población adolescente entre los 14 y 18 años ya cumplidos, a
pesar de que la amplitud de atención de la Organización Mundial de la
Salud se aplica entre los 10 y 20 años.
Tanto en el programa “Crecer en la adolescencia” como en “Mi proyecto de vida” se realiza una evaluación crítica de los adolescentes desde el punto de vista metodológico y se desarrollan evaluaciones, por un
grupo de trabajo, que permite darle seguimiento a esta cuestión. Otro
programa que lleva a cabo el Centro es “Para una maternidad y paternidad conscientes”, coordinado por el Ministerio de Salud Pública, y, desde el punto de vista metodológico educativo, por el Centro.
Se evalúan estos programas como importantes en el sentido de erradicar culturas “arraigadas” porque en la cuestión de la sexualidad hay
muchos tabúes y por eso, según las entrevistadas, hubo necesidad de
una sistemática preparación de los profesionales que trabajaban en
todas las provincias. “En el año 1976 se implementan programas relativos a la educación sexual para orientar las mujeres en la planificación de los embarazos, en el nacimiento de los hijos de acuerdo con su
voluntad, en cuestiones de sexualidad y reproducción”(testimonio experta).
Hay también programas educativos por la televisión, como “Para la
vida” en el área de Educación, y “Hablemos de Salud”, donde el grupo
de Educación para la Salud del Ministerio de Salud Pública tiene un
papel importante. Ambos programas son coordinados por mujeres.
Se desarrollan programas educativos con adolescentes en las escuelas, con corte de tipo comunitario, donde se integran la escuela y la
comunidad, representadas por las organizaciones de masas.
A finales de los 80 son creadas las Casas de Orientación a la Mujer y
a la Familia –un programa de la FMC para dar orientación, asesoría,
capacitación y apoyo a las mujeres en términos variados, como temas
relacionados con la familia, relaciones de pareja, divorcio, bajo diferentes prismas disciplinarios: psicológico, jurídico, sociológico, etc.
Referido a la cultura, la Revolución permitió que los artistas, hombres y mujeres, hayan podido desarrollar su talento artístico, y hay
una gran presencia de mujeres en todas las esferas del arte, con alguna excepción en el cine.
127
En el área cultural, la UNEAC desempeña un papel importante, no
sólo para el fortalecimiento de la proyección nacional e internacional de
Cuba, sino para introducir el enfoque de género tanto en sus actividades culturales como en los programas de la televisión y en todas las
manifestaciones artísticas. Se promueven debates en temas que tradicionalmente han resultado tabúes como la violencia, y se continúa profundizando en otros como el empleo femenino, la imagen de la mujer
en los medios, a través de seminarios, conferencias, realización de videos, etc.
Salud
La atención a la salud de la mujer ha sido objetivo presente en todos
los programas desarrollados en este sector. Ello obedece al doble carácter que como sujeto social ella tiene en este proceso: como receptora de los servicios de salud y como promotora de dichos servicios.
A inicios de la Revolución resultó importante el papel que desempeñaron las mujeres incorporándose como voluntarias en los planes
masivos de vacunación y tomando clases de primeros auxilios como
parte de la preparación para la guerra. Siempre fue política del Ministerio de Salud Pública, a través de las formas organizativas establecidas, dar prioridad en la atención a las mujeres y a los niños. Ello se
concreta en el enfoque central de los programas141 de ese Ministerio,
como en el de Salud Reproductiva.
Se trata de un trabajo intersectorial, articulado con diferentes instancias, y, según una especialista del MINSAP, esta dinámica hace posible alcanzar los resultados, por ejemplo, en los índices de las tasas de
mortalidad infantil y de mortalidad materna, que hasta ahora presenta, respectivamente, un promedio en el país de 2,2 por mil nacidos
vivos y de 21,6 por 100 000 nacidos vivos (Documento/MINSAP, 1998).
Esos índices se redujeron mucho desde el Triunfo de la Revolución.
Contribuyen en ese trabajo diferentes organismos, como la FMC en
todas las provincias, la CTC, los sectores del Ministerio de Educación,
los CDR, los organismos culturales, el Ministerio de Trabajo, para citar
los principales.
141
Los otros programas del MINSAP son: los de prevención del cáncer cérvico uterino y
de mama, el de lactancia materna, el de maternidad y paternidad consciente, el de atención materno-infantil y el de vacunación masiva.
128
Según Fleitas (2000: 14).
La cobertura que el sistema de servicios de salud sexual y
reproductiva cubano brinda no sólo descansa en su gratuidad sino
también en un proceso de extensión de sus servicios que cubre
todos los niveles de atención y llega a todas las regiones del país,
aunque su expansión regional todavía conserva ciertas desigualdades favorables a las regiones más urbanizadas, la atención con un
mínimo de calidad está garantizada con la presencia de instituciones que cubren casi todos los servicios de esta área de las prácticas
médicas. El hecho de que en el país en 1994 el 99,8% de los niños
nacieran en hospitales es un indicador que habla de esta cobertura.
El MINSAP comenzó hace años a trabajar teniendo en cuenta el enfoque
de género; por ejemplo, en sus datos estadísticos se utilizan por separado
los datos según el sexo, o sea, la salud de la población, las enfermedades,
las causas de muertes entre mujeres y hombres.
En las estadísticas internacionales se plantea que la mortalidad femenina es mayor en cáncer mientras que las de hombres es mayor en enfermedades cardiovasculares, sin embargo, en el caso cubano la mortalidad
femenina, con relación al cáncer es mayor entre hombres que entre mujeres, y tiene que ver con los programas de prevención de cáncer de mama y
cérvico uterino, que hizo bajar la tasa de mortalidad por cáncer entre las
mujeres. “Actualmente, llevando en cuenta la necesidad de una atención
permanente para la solución de los problemas de salud de la mujer, programas con enfoque de salud reproductiva van encaminados a ser introducidos en la atención primaria de salud” (testimonio - dirigente).
Un programa implementado desde los años 70 es el de los Hogares Maternos, con el objetivo de reducir la mortalidad materna, especialmente en
las zonas de las montañas. Es como una institución intermedia entre la
casa y el Hospital y se ha contado con el apoyo de la ANAP y de la FMC. Del
trabajo en las montañas la idea se expandió también para las ciudades.
Según especialista del MINSAP, en entrevista de 1998, había en esa ocasión
228 hogares maternos en 169 municipios, con servicios totalmente gratuitos, la casa, la comida y la atención médica, también conferencias educativas y de orientación. Y también hay consultas de planificación familiar para
el hombre y la mujer y para parejas sin hijos que desean tenerlos. “Los
hogares maternos atienden al 30% del total de mujeres embarazadas, que
son las que necesitan de cuidados de más cerca, temporales o permanentes. Cuando tienen hijos chiquitos también hay quien se encargue de ellos
en cuanto la mamá ingrese” (testimonio - dirigente).
129
El intervalo más frecuente, de las mujeres en los Hogares Maternos,
es entre las 22 y 36 semanas, según especialista del MINSAP.
La tasa de mortalidad materna era muy alta en el año 1965, de 37 % y
a partir de 1965 cuando se permite el aborto por el Ministerio de Salud, empieza a reducirse la tasa de mortalidad, posible por los programas que permitían el aborto y, principalmente, por las orientaciones
que se brindaban por la política de salud (testimonio - experta).
La mujer campesina fue muy beneficiada, sobre todo por las políticas de salud que se fueron extendiendo al campo, porque las
mujeres campesinas tenían situación más precaria que las de las
ciudades (testimonio - experta).
La institución del médico de la familia es factor fundamental que contribuye al bienestar de la mujer, tanto para su propia atención médica y
de su familia como fuente de empleo y afirmación profesional. En el 96
representaban el 61,8% del total de esa especialidad (Fleitas, 2000: 15).
La educación y la salud son sectores feminizados en Cuba, ahí la
participación de la mujer es masiva. En la salud, sobre todo en
medicina general, y en la educación hasta los niveles de educación superior. Son sectores priorizados para la atención y acceso
a los servicios sociales que se ofertan. Si una madre es profesora
de la enseñanza primaria o media o superior o es médica, tiene
prioridad en la solicitud, por ejemplo, de círculo infantil para su
hijo, de acuerdo con las capacidades de las plazas en los municipios (testimonio - experta).
Dentro de los programas relacionados con la política de salud está
el de “Paternidad Responsable”, coordinado por el Centro Nacional de Educación Sexual del Ministerio de Salud Pública, pero que
lo dirige la FMC también. La Federación busca el financiamiento
con los organismos internacionales para apoyar todo el desarrollo de estos programas. También el programa “Hablemos de Salud” tiene un papel importante en la orientación de la salud de la
población y particularmente de la mujer” (testimonio - dirigente).
La Organización Mundial de la Salud reconoce los logros de Cuba
en el área de la salud y hace poco tiempo en Ginebra se le otorgó
la medalla de cumplimiento de las metas del año 2000; es un reco-
130
nocimiento a un país subdesarrollado, bloqueado y que le cuesta
trabajo conseguir crédito. Cuba tiene dos reconocimientos indiscutibles internacionales, que son la educación y la salud con índices de primer mundo (testimonio - dirigente).
Empleo
Los diferentes programas desarrollados por la Revolución dirigidos a
la incorporación de la mujer a la fuerza laboral se han caracterizado por la
igualdad en relación con los hombres en cuanto a posibilidad de acceso
y remuneración; para no confinarla a empleos tradicionalmente femeninos, sino, por el contrario, para lograr una diversificación; e incluso en
períodos de crisis se trató de no relegar a la mujer al ámbito privado.
Estos programas fueron precedidos, como se ha puesto de manifiesto en este estudio, de una etapa de calificación que situara a la mujer
en condiciones de igualdad con el hombre para acceder a las ofertas
de empleo. “Luego, a principio de la Revolución, se fueron identificando cuáles eran las direcciones de trabajo de las organizaciones existentes y en el caso de la Federación se puso su acento en la emancipación de la mujer y a partir de ahí se fueron identificando por territorio
los problemas más importantes. La incorporación de la mujer a la vida
laboral, en sentido general a la vida pública, fue una de las estrategias
más importantes” (testimonio - experta).
Según algunas entrevistadas, se llegaron a elaborar leyes en los años
60, que después se volvieron contra las propias mujeres y se convirtieron en discriminatorias. En La Habana la FMC y la CTC crearon puestos
preferenciales para las mujeres sin preparación técnica y profesional,
en el comercio se hizo un movimiento donde hubo 25 mil hombres
que renunciaron a sus puestos y fueron a otras labores más pesadas
desde el punto de vista físico para favorecer la incorporación de la
mujer en el comercio. En 1964 empieza la incorporación masiva de las
mujeres con la creación de estos puestos preferenciales y ya en el año
1968 las mujeres se incorporaban y se desincorporaban porque no
había incentivo financiero.
En ese mismo año las dos organizaciones iniciaron otro trabajo, consistente en visitas a casa por casa para convencer, en primer lugar a las
mujeres mismas, al padre, al novio, al esposo de la mujer y a la sociedad como un todo, de que el trabajo era necesario, que la mujer era un
trabajador más de la Revolución. También se propusieron incorporar
100 mil mujeres por año desde el 1968 hasta el 1978, pero se incorpo-
131
raban 100 mil y se iban 70 mil, todavía se daba un salto positivo a cada
año entre las que se asentaban y se consolidaban en el trabajo.
Del año 1959 hasta el año 1967 hubo una serie de experimentos de
cómo incorporar a la mujer cubana al empleo femenino, sobre todo
a las personas de menor ingreso: las prostitutas, las domésticas,
las campesinas (éstas trabajaban más bien ayudando al marido, no
como trabajadora con derecho a un sueldo y beneficios). En el caso
de las prostitutas fue una labor de reeducación, se les reorientó a
cambiar una forma de trabajo que era muy denigrante. El plan
“Elena Gil” se dirigía a la calificación de mujeres domésticas y prostitutas para trabajos en plantas telefónicas, como choferes de taxis,
etc. Otro plan fue “de domésticas a compañeras” para las empleadas domésticas, a través de entrenamiento para ser choferes de
taxi o empleadas bancarias (testimonio - experta).
Considerada por muchas de las entrevistadas como una gran experiencia fue el plan “Ana Betancourt” a través del cual se traían a las
muchachas jóvenes campesinas de la Sierra Maestra, de las montañas a
La Habana a estudiar corte y costura. Así consta en estos testimonios:
La FMC en los años 60/61 hizo en realidad un llamado muy tradicional para las mujeres que iban a aprender corte y costura. Este
llamado, en realidad, fue más que eso, fue una Escuela de Superación, pues cuando regresaban al campo iban cargadas con una
serie de conocimiento de diferentes aspectos de la vida; se les
daba una recalificación, y también muchas se incorporaron a las
industrias de confecciones textiles. Inclusive, en las estadísticas
de la década de 1960 el empleo disminuye en vez de crecer, porque hay en esa década un proceso de readaptación y recalificación
de las mujeres, y después de fines de 1960 a fines de 1970 y hasta
en 1981, el empleo de la mujer crece mucho más rápidamente
que el del hombre (testimonio - dirigente).
Hubo otros planes, uno que duró de 1964 a 1966, donde las mujeres en la agricultura eran llevadas en camiones del lugar donde
vivían al lugar donde trabajaban y se costeaba un Círculo Infantil
para que dejaran ahí los niños, y otro plan, durante los años 1966/
67, que fue el Banao, en la zona central del país, donde las mujeres iban a albergarse durante meses, separadas de sus familias a
trabajar en el campo, eso no dio resultado (testimonio - experta).
132
En inicio de los 70 dejaron de ser prohibidos o blanco de discriminación para la mujer algunos puestos de trabajo, como el de cortadora
de caña, por ejemplo, para mujeres que no tenían experiencia, profesión, y que tenían que empezar por ganar confianza en sí mismas,
eliminando las dificultades más elementales. Estaban en condiciones de competir y lo que hacía era que frenaba a la mujer porque las
plazas estaban destinadas a los hombres y las mujeres no las podían
ocupar y entonces las propias compañeras fueron las que plantearon que eso era algo obsoleto que había realizado su papel y en la
legislación, actualmente, eso no existe (testimonio - experta).
Después de esos experimentos, en los años 70 se elaboran diversas
leyes: a) la Ley de Maternidad dentro del Código del Trabajo (año
1974), que se ha ido modificando hasta la última modificación en
los años de Período Especial 1992-93, por la que se le permite a la
mujer permanecer con su puesto de trabajo cubierto durante un
año cuidando al niño, b) el Código de la Familia (1975), que establece la colaboración de ambos miembros de la pareja en las tareas
del hogar, c) la Constitución de la República de 1976, que plantea la
igualdad de salario entre los sexos, d) las Comisiones de incorporación y permanencia de la mujer en el trabajo creadas en el 1974 y
revitalizadas en el 1996, para asegurar que se le dé un trato diferenciado más favorable a la mujer (testimonio - dirigente).
Cuando empezó el proceso de rectificación de errores se estableció
una política que creó condiciones para que la mujer pudiera incorporarse a los Círculos Infantiles que fueron construidos, a los comedores escolares, los comedores obreros, los planes para que los
niños en la etapa de las vacaciones pudieran quedarse en la escuela, la institución del médico de la familia. El 72 % son mujeres, sobre todo para cuidar de los niños pequeños y de las personas de la
tercera edad en los círculos de abuelos lo que posibilita que la mujer
no se separe de la fuerza de trabajo (testimonio - experta).
Se decide entre el 12 y 13 Congreso de la CTC en los años 80 que se
creara un Frente Femenino en cada sección sindical para que atendiera los problemas específicos de la mujer, y en tal sentido en el 13
Congreso hubo una resolución dirigida a la mujer trabajadora, tema
ampliamente debatido, y quedó esclarecido cuáles eran las funcio-
133
nes del Frente Femenino que se había creado en los años 80 en cada
una de las secciones sindicales, para la atención a los problemas
directos de la mujer, para los problemas que afrontaba en aquellos
momentos, de menos calificada que el hombre y, por tal motivo, eso
como política social lo asumió la Central de Trabajadores de Cuba
–la capacitación de la mujer, al crear condiciones para facilitar el
horario de la trabajadora para estudiar (testimonio - dirigente).
También la CTC, a través del Frente Femenino, se ocupaba de las
condiciones de infraestructura física de los lugares donde se incorporaba la mujer y los hombres la miraban con disgusto, no les
creaban condiciones de baño, por ejemplo, en la agricultura (testimonio - dirigente).
Antes del Período Especial se crea un programa alimentario, los
organopónicos, huertos en áreas no ocupadas de la ciudad, que se
traduce en una fuente de empleo para la mujer.
En las Unidades Básicas de Producción Agropecuaria en el campo
hay mujeres que ejercen la profesión de mayor calificación como ingenieras, pero hay dificultad para trasladarse, porque las UBPC no están
en el pueblo y, por las distancias, hay dificultades cuando las mujeres
tienen hijos pequeños.
Se desarrolla en el país, también poco antes del Período Especial, la
industria médica farmacéutica, con gran demanda de fuerza femenina.
En el año 1989 ya empieza la crisis y en 1990 ya se produce como
una especie de meseta en los datos con relación al empleo de la mujer, o sea, en plena crisis la participación de la mujer en la fuerza de
trabajo no decrece sustancialmente, y el hecho de que se mantenga
estable en estos 8/9 años indica que no ha habido un retroceso. Tal
mantenimiento se debe a tres características principales: a) la mujer
sigue participando en la fuerza de trabajo profesional técnica, tendencia que empezó en el 78 y que sigue en la actualidad, b) prevalece
una tendencia fuerte dentro de los niveles educacionales de la población, donde el nivel educacional de la mujer es más alto y c) la mujer
está en todas las esferas de la economía, incluso en aquellas esferas
consideradas en Cuba como empleos no tradicionalmente femeninos
como la agricultura, la industria azucarera y, fuera de Cuba, la Medicina y el Derecho. “En la resolución del 17 Congreso de la CTC se
aprobó que en los procesos de reordenamiento laboral de racionalización de la fuerza había que tener mucho cuidado y sobre todo
134
había que prestar una atención especial a aquellas mujeres que eran
el único sostén de su hogar, buscando ciertamente que la igualdad y
la justicia social que en nuestro país se conquistó no se vaya a perder
en estos años de Período Especial y con estos procesos de reordenamiento” (testimonio - experta).
En cada una de las provincias y en el municipio especial Isla de la
Juventud hay un miembro de la CTC –compañero o compañera– que
atiende los asuntos femeninos, igual existe a nivel central y de las secciones sindicales, un total de 19 sindicatos nacionales con estructuras
en el ámbito provincial y municipal.
En relación con el empleo, a partir de la situación del Período Especial se decide restablecer las acciones de las Comisiones Coordinadoras de Empleo Femenino,142 que ya habían existido en una etapa y que
prácticamente se habían desactualizado. No estaban desempeñando el
papel que correspondía, en primer lugar que la mujer no resultara afectada en los procesos de racionalización de la economía y en segundo
lugar que se crearan condiciones para nuevas fuentes de empleo propias para la mujer en esa etapa en que la actividad económica se ha
deteriorado, cuestiones que se analizan en cada territorio.
En el período especial se orientó que en los centros de trabajo se
le diera un tratamiento diferenciado a la mujer embarazada, se le
incrementara la proteína, se le vendiera una ración doble de comida,
se le vendieran algunos artículos de mayor necesidad.
Hay una modalidad de trabajo a domicilio, aunque en una magnitud
pequeña, limitada, fundamentalmente en las industrias locales –se trata de trabajos de costura, de artesanía. Son vías utilizadas que favorecen la incorporación al trabajo de las mujeres que tienen algún tipo de
limitación para salir de su casa o por los cuidados de ancianos y niños
pequeños.
Hay por supuesto una política general de empleo trazada fundamentalmente por los Ministerios de Economía y de Trabajo. Se trata de
una estrategia global de acuerdo con las características del país, ahora
con más dificultades por el Período Especial, y dentro de ella se canaliza qué tratamiento dar al sector femenino con el objetivo de no
142
Se trata de una comisión mixta gubernamental y civil, con la participación de los
sindicatos de la CTC y de la FMC, que funciona a nivel de municipio y que es presidida
por la delegada del Ministerio de Trabajo.
135
retroceder en lo alcanzado. De ahí surgieron ideas como la de estructurar la creación de empleos, saber cuántos se pueden crear en cada
territorio, la implantación de programas como el de las madres solas,
la necesidad de rearticular las comisiones coordinadas de empleo femenino y diseñar en cada uno de estos programas cómo va a ser el
tratamiento específico a la mujer.
La jubilación de la mujer se da con 55 años y la del hombre con 60,
aun cuando el promedio de vida de la mujer en el país e internacionalmente es muy superior al del hombre; también existe una pensión por causa de muerte del marido, a la que tiene derecho la viuda si
no trabaja, y si trabaja puede recibir el salario de ella más el 25% de la
pensión del cónyuge que le corresponde en este caso.
En los centros de trabajo con una cierta cantidad de trabajadores
se ha logrado que radiquen un médico y una enfermera, y en muchos centros también tenemos el servicio de estomatología como
un servicio de medicina preventiva. Esto beneficia en gran parte a
las mujeres porque se da seguimiento a la prueba citológica, a la
detección precoz del cáncer de mama, del cáncer uterino; se
le orienta para que se haga el autoexamen de mama. En el país
hace algunos años se adquirieron algunos equipos que eran
ambulatorios y estos equipos hicieron un pesquisaje masivo a toda
la población para el cáncer de mama, y estos se ubicaron en centros de trabajo. Los médicos del centro llevan el control de la vacunación, se instauró la gimnasia en las pausas laborales, en coordinación con el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación
Física y Recreación), con la presencia de instructores de educación física, sobre todo en centros donde trabajan sentadas, en
fábricas (testimonio - experta).
En la medida en que se recupera la economía se van rescatando los
servicios que se habían perdido y que tanto beneficiaron a la mujer,
como los servicios de lavanderías, tintorerías.
Las políticas sociales dirigidas a la mujer son parte de un proyecto
global de desarrollo humano, en el cual el hombre también es contemplado. La gran diferencia en el socialismo cubano está en que las
mujeres son atendidas como seres humano y como género, a partir
de sus necesidades específicas y tomando en cuenta las desigualdades generadas históricamente, las cuales, en lo privado, han sido más
difíciles de desaparecer.
136
Conclusiones
El análisis de las políticas sociales dirigidas a la mujer en las esferas de
la educación, la salud y el empleo, teniendo como telón de fondo el
bienestar, fue realizado en el estudio a partir del enfoque marxista.
Tal enfoque permitió realizar el estudio desde una perspectiva comparada que posibilitó establecer contrastes de paradigmas para cualificar las divergencias y convergencias (saber cuáles son y cómo se
dan) y entender la diversidad y también la unicidad que subyace en el
proceso cubano de transformación social post-revolución.
La preocupación de no caer en esquematismos contribuyó a la combinación de un sistema de análisis general (sistema de bienestar
cubano), con una perspectiva particular de análisis (las políticas sociales dirigidas a un segmento específico), y se constituyó en herramienta fundamental para la realización de un análisis dialéctico de la
realidad cubana en torno al bienestar.
Intenta este estudio contribuir a la introducción de la temática en
las Ciencias Sociales cubanas al presentar el tema desde una arista
no acostumbrada: la Política Social es estudiada desde un punto de
vista integral y enfoca la cuestión de género en particular. Indaga
también sobre el bienestar en el socialismo, que en general ha sido
visto como consecuencia natural del desarrollo de las fuerzas productivas, y brinda información sobre el debate teórico que, desde el
marxismo, se ha producido sobre el bienestar.
Según la teoría de Marx:
– La explicación de la relación entre bienestar y sociedad es totalizadora.
– El bienestar es concebido como una norma social basada en valores de solidaridad y cooperación.
– El bienestar se manifiesta concretamente en el reconocimiento de
la existencia de necesidades humanas, o sea, es central la idea de
una sociedad, de un modo de producción y de distribución de los
recursos basados en la satisfacción de las necesidades humanas.
– En el pensamiento marxista sobre el bienestar, los elementos estructurales básicos, a través de los cuales la riqueza y la pobreza
137
son producidos y distribuidos, bajo el modo capitalista de producción, son: la propiedad privada sobre los medios de producción; la producción para el lucro; la propiedad privada y la herencia;
la asignación de los ingresos y recursos a través del mecanismo de
mercado, y el dominio del mercado niega necesidades y solidaridad.
– La coerción y competencia, más que la cooperación y solidaridad
constituyen la raíz de la organización capitalista.
De esta manera, hay una diferencia entre la lógica que orienta los
sistemas capitalista y socialista de bienestar, que está dada por su
principio, su criterio y sus formas de realización:
– En el socialismo el principio se basa en la satisfacción de las necesidades básicas sobre la base de la igualdad, contraria a la lucratividad
económica propia del capitalismo.
– El criterio social, en el socialismo, con características de universalidad, gratuidad y suministro social, se contrapone al criterio económico del capitalismo, que en última instancia sigue la lógica de la
acumulación capitalista, combinación entre lo público y lo privado
en el suministro social y selectividad en los gastos y en la cobertura
de los servicios y los beneficios, contraria a la selectividad en los
destinatarios, típica del socialismo.
– Los mecanismos de formulación e implementación de las políticas
sociales socialistas son basados en las necesidades sentidas y en la
participación (consultas populares para la búsqueda del consenso),
y en el capitalismo va a depender de los intereses divergentes, de la
correlación de fuerzas que se establece. Hay también mecanismos y
canales de participación formales e informales, como en el socialismo, pero van a depender del juego de fuerzas sociales en lucha. En
el socialismo hay un movimiento desde arriba que cuenta con la
voluntad política, y otro desde abajo, caracterizado por una retroalimentación a partir de intereses y necesidades sentidas. Este movimiento en el capitalismo está atravesado por los antagonismos existentes en una sociedad dividida en clases.
En cuanto a la Política Social, esta no es un fenómeno esencialmente
capitalista, sino también socialista. Entre ambos sistemas existen diferencias sustantivas en sus políticas sociales respecto a principio, criterio y
formas de realización, como ya se afirmó, y a sus impactos específicos
en el bienestar de la mujer. En el socialismo las políticas sociales son
atravesadas por tensiones entre los resultados económicos y los gas-
138
tos sociales y por otros tipos, como diferencia de género, de territorios, de estratificación socio-cultural.
En este sentido, la Política Social no debe ser entendida como un
simple acto del gobierno o expresión de su racionalidad técnico administrativa, sino como resultado de un proceso dialéctico de determinaciones estructurales/supraestructurales y coyunturales, donde están
en juego intereses excluyentes, dentro de un cuadro de reciprocidad y
antagonismo. El punto de inflexión que marca la diferencia está en la
lógica distinta que orienta la relación entre Estado y sociedad –el principio, el criterio y las formas de realización– y que genera tensiones de
naturalezas distintas.
Cuanto más dirigida por valores sociales socialistas, la política social tiende a ser más universal, incluso en época de crisis económica.
Existen dos grandes tendencias: una selectividad en los destinatarios
para atenderlos mejor, que es lo que llaman “discriminación positiva”,
o sea, se discrimina lo que es más pobre para darle prioridad y para
atenderlo mejor; y la otra, una selectividad en los recursos y en la
prestación de los servicios, adoptada por el neoliberalismo, y que tiene como consecuencia la focalización de la atención en la pobreza
extrema, que también genera estigma en la atención y termina por
seleccionar los destinatarios.
Actualmente, se colocan dos puntos centrales en la literatura pluralista de bienestar, que son la descentralización y la participación,
cuestiones que también son planteadas por el socialismo cubano. La
descentralización es representada no sólo por el ofrecimiento de los
servicios desde el gobierno central al local, sino, y principalmente, por
la potenciación de las fuentes de ayuda informal y voluntaria desde la
misma comunidad. Esta descentralización, en el capitalismo, está relacionada con la participación, pero reducida, pues se circunscribe a nivel vecinal. Y es poco probable que lleve al ejercicio de poder político
en los contextos nacional y regional o inclusive local, porque el poder
tiene una base clasista y se edifica sobre las estructuras económica y
social y dificulta la acción política. En la descentralización del socialismo cubano, la participación de la sociedad en el proceso como proveedora social se basa no sólo en el aporte de recursos humanos, sino,
además, en la gestión que el gobierno impulsa, aportando recursos
financieros y también humanos, y recursos de fuentes internacionales.
La participación contiene un sentido de pertenencia y mejoramiento
social. La tensión de la decentralización, en el socialismo cubano, está
139
entre la voluntad política y la posibilidad de recursos para hacerla efectiva.
Sobre la política social se constató que en Cuba estuvo apoyada desde el inicio en un conjunto de objetivos considerados fundamentales,
tales como:
– La concepción del desarrollo integral: unidad y vinculación entre
los aspectos económicos y sociales con la distribución equitativa
de los ingresos y mantenimiento de la justicia social.
– La aplicación de una política social única a través de la acción centralizadora del Estado que garantiza la concentración y distribución de los recursos.
– La garantía de la participación popular, a través de las organizaciones sociales y de masas.
– La necesidad del tratamiento preferencial a través de políticas especiales aplicadas a segmentos sociales que presentaban limitaciones desde la etapa prerevolucionaria: niños, ancianos, mujeres y
habitantes de zonas rurales.
– La priorización de sectores de políticas sociales como educación,
salud, empleo, así como de programas de construcción de viviendas, de abastecimiento de bienes de consumo, programas culturales y deportivos.
Eso demuestra la relación entre los objetivos direccionales de las
políticas y el resultado alcanzado en cada una de las esferas de desarrollo.
En las tres primeras décadas el Estado es el único proveedor de los
recursos, financiamientos en la economía, aunque su imagen como
garante haya sufrido un desgaste especialmente a partir de 1986. También en las tres primeras décadas se invirtieron recursos y se consolidaron los programas sociales a nivel macro, relativos a los tres sectores de políticas sociales analizados –educación, salud y empleo– en un
período de relativa abundancia. Sin embargo, aunque en los 90 pierda
su hegemonía con la entrada de inversiones extranjeras, en el suministro de los servicios sociales básicos no delega esta función, sino la
comparte con otros actores sociales, como las propias organizaciones
de masa a nivel local. Según dice Marx, el objetivo de la sociedad socialista es la transformación en una sociedad de bienestar, y en el período
de transición la producción está todavía atada al trabajo, aunque los
servicios sociales y la distribución sobre las necesidades humanas se
constituyan componentes fundamentales.
140
Fue analizado que las políticas de género, por su vocación de no
centralidad, son políticas sociales que atraviesan los más diferentes
ámbitos de intervención social que conforman tales políticas, tanto
en el capitalismo como en el socialismo. Sin embargo, la posición
neoliberal pone énfasis, por ejemplo, en una igualdad que es formal
entre los sexos, o sea, defienden que mujeres y hombres deben ser
tratados igualmente y que el poder del mercado es suficiente para
crear oportunidades iguales y, por lo tanto, la mujer no necesita ninguna protección especial.
En términos de bienestar en general, la Revolución Cubana puso
énfasis en el alcance de la igualdad de clase social, pero no abandonó
los aspectos de desigualdades por género. Las diferenciaciones en
relación con el género, y según la estratificación sociocultural (no
propiamente clase social), también tienen sus características, según
los momentos históricos que ha atravesado Cuba, de los primeros
tiempos del triunfo de la Revolución hasta hoy, pero marcada por la
existencia de una invariante, el patriarcado. Ejemplos se encuentran
en cuestiones que se analizaron en este estudio, como la relación
entre “el mundo público y el mundo privado”, la asunción de los cargos de dirección, el machismo como manifestación del patriarcado,
cuestiones que presentan diferencias y semejanzas entre los dos sistemas, el capitalista y el socialista.
Las respuestas del Estado y de la sociedad a través de los tiempos
–por la propia desigualdad histórica y socialmente construida– han
sido discriminatorias en relación con hombres y mujeres, y en la
mayoría de los casos los beneficios para la mujer se originan de su
vínculo de dependencia con el hombre, sea padre o marido. Esa discriminación tiene que ver con los papeles atribuidos diferencialmente
en el hogar, en la calle, en el trabajo y en otras esferas de la actividad
humana, que impiden que la mujer sea titular de derechos civiles,
políticos y sociales por sí misma en cuanto ciudadana.
En Cuba, la participación en las dos dimensiones de la vida –en la
producción económica y en la producción antroponómica– presenta
algunas características distintas y otras semejantes: las mujeres en
el capitalismo, en una proporción considerable, especialmente cuando la economía entra en crisis (véase crisis del Welfare State), son
orientadas al mercado informal de trabajo y reciben más bajos salarios en trabajos de bajo prestigio social, y también son las que pasan
más tiempo desempleadas, aunque haya medidas de empleo y bene-
141
ficios de desempleo; predomina la producción antroponómica y están más lejos de alcanzar la equidad en la producción económica.
En contrapartida, en Cuba no hay una discriminación en lo relativo a los salarios y un confinamiento a empleos tradicionalmente
femeninos. Sin embargo, el mercado laboral también es estructurado por normas masculinas que dificultan conciliar el trabajo productivo y el reproductivo –ejemplo es la baja participación de las
cubanas en cargos de niveles más altos de dirección, inclusive en la
representatividad política, lo que, paradójicamente, en Escandinavia
ocurre en mayor grado, con una de las más altas representatividades
políticas del mundo. En ese sentido parece ser que la tecnología en
los servicios sociales, que agiliza el trabajo de las mujeres en esos
países, ayuda a conciliar el mundo público y el privado, pese el hecho de que las mujeres, para usar las palabras de una entrevistada
cubana, son las que “aprietan los botones”.
El evidente patriarcado que continúa existiendo no impidió que
las mujeres alcanzaran logros en todos los sectores de las políticas
sociales post-revolución.
En la educación aumentan el nivel de estudios, la participación en
la universidad crece; la educación superior universitaria es favorable comparada con otros países. La docencia también aumenta como
resultado de la política educacional. Hay plazas garantizadas para
las que se gradúan en la universidad (educación y empleo articulados) y derechos al estudio de especialidades no tradicionales. Se
vivencia una universidad feminizada. El impacto en la elevación del
nivel educacional de la mujer se hizo sentir desde la reforma educacional post-revolución, y ella es presencia activa como maestra y
alumna a través de las décadas del período revolucionario, desde la
Campaña de Alfabetización hasta hoy.
En el empleo, la Reforma Agraria beneficia a hombres y mujeres
en el campo –caña, café, tabaco. Las mujeres se integran a empleos
no tradicionales y diversifican su participación en distintas ramas.
La incorporación en la cultura cubana se demuestra además por la
importante presencia de la mujer en la composición de la fuerza
laboral del país. Ejemplo es la feminización de la fuerza técnica del
país, que hoy representan el 66,1%.
En la salud crece la esperanza de vida, la mortalidad materna
disminuye, la muerte por cáncer es menor que en otros países.
La atención a la salud reproductiva con la institución de progra-
142
mas especiales, beneficia a la mujer. Es marcada la presencia de
la mujer como profesional del área de la salud, como médicas
de familia, pediatras, oftalmólogas, otorrinólogas, psiquiatras,
epidemiólogas, nutricionistas e higienistas, con un alto porcentaje entre 1960 y 1970 en las diversas especialidades. Así como en
la educación, hay también una feminización del empleo en la salud.
En cuanto a la legislación, la tendencia muestra una relativa distancia entre la igualdad formal, ante la ley –lo que disponen las reglamentaciones– y la igualdad sustantiva –el esfuerzo de su aplicación, tanto en el capitalismo como en el socialismo cubano.
Las políticas sociales postrevolución benefician a la mujer en un
doble sentido: como clase y como género.
Los debates en la sociedad sobre cuestiones relativas al género, a
la dicotomía entre la “vida pública y la vida privada”, a la existencia
aun del patriarcado y su manifestación –el machismo–, a la dificultad de acceso a cargos de dirección y a la necesidad de la búsqueda
de una ciudadanía en el mundo privado, aliados a los demás logros
alcanzados por la mujer en la sociedad cubana, le dan visibilidad,
contra la tendencia de tratar de invisibilizarla a través de trabas
heredadas históricamente.
Cada uno de los tres principales aspectos contrastados –principio, criterio y formas de realización– del bienestar socialista difieren de manera bastante fundamental de su contrapartida en una
sociedad capitalista. Esto es debido a las diferentes estructuras económicas, sociales y políticas en los dos sistemas. Se enfatizaron las
diferencias por considerarlas básicas. Sin embargo, también se notaron similitudes, por ejemplo, los ajustes económicos recientes en
la sociedad cubana, los cuales apuntan hacia un mayor uso del mecanismo de mercado en la economía y quizás a más amplias diferencias de ingresos, y el surgimiento de desigualdades, así como la
tensión entre resultados económicos y gastos sociales.
Lo que se debe reconocer, sin embargo, es que tales similitudes
no han afectado la dinámica de la sociedad, y las relaciones de bienestar en los dos sistemas sociales –socialista y capitalista– permanecen diferentes. Un análisis adecuado sobre el bienestar debe
basarse en reconocer esta diferencia básica estructural entre capitalismo y socialismo, aunque ellas compartan algunos elementos
comunes de organización social.
143
Si en el socialismo se dieron pasos adelante, también encontramos
la necesidad de tener selectividad, aunque de manera distinta, decidida por valores de justicia e igualdad.
Las experiencias de políticas sociales capitalistas neoliberales no
pudieron resolver, desde los años 70, los problemas ocasionados por
la economía capitalista, con enorme profundización de las desigualdades sociales, especialmente en los países periféricos. Los derechos
ciudadanos por los cuales las luchas populares buscan la conquista
están cada vez más heridos por las políticas económicas y sociales,
que excluyen grandes sectores de la población.
144
Listado de siglas
ANAP – Asociación Nacional de Agricultores Pequeños
CAME – Consejo de Ayuda Mutua Económica
CCS – Cooperativas de Créditos y Servicios
CDR – Comité de Defensa de la Revolución
CIPS – Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas
CPA – Cooperativa de Producción Agropecuaria
CENEX – Centro Nacional de Educación Sexual
CTC – Central de Trabajadores de Cuba
FEEM – Federación de Estudiantes de Enseñanza Media
FEU – Federación de Estudiantes Universitarios
FLACSO – Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
FMC – Federación de Mujeres Cubanas
ICRT – Instituto Cubano de Radio y Televisión
IDH– Investigación del Desarrollo Humano
INIE – Instituto de Investigación Económica
MINED – Ministerio de Educación
MINSAP – Ministerio de Salud Pública
MINTRAB – Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
PNUD – Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
PCC – Partido Comunista de Cuba
UBPC – Unidad Básica de Producción Cooperativa
UJC – Unión de Jóvenes Comunistas
UNEAC – Unión de los Escritores y Artistas de Cuba
URSS – Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas
145
ANEXOS
Anexo 1
Entrevistadas y organismos correspondientes
– Ana Isabel Peñate – Centro de Estudios Sobre la Juventud - CESJ
– Ángela Ferriol Muruaga – Instituto de Investigación Económica – INIE
– Bárbara Sanfiel – Dirección de Asistencia Social del Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social - MINTRAB
– Belkis Vega Belmonte – Directora de Cine y Video
– Caridad Navarrete Calderón – Fiscalía General de la República de Cuba
– Carolina Aguilar – Revista Mujeres/ Federación de Mujeres Cubanas –
FMC
– Elba L. Pita Reina – Frente Femenino/ Central de Trabajadores de
Cuba – CTC
– Elena Díaz González – Facultad Latino Americana de Ciencias Sociales – FLACSO
– Elsa Núñez Aragón – Ministerio de Educación – MINED
– Francisca Valdespino Breto – Centro Nacional de Promoción y Educación para la Salud - CNPES/MINSAP
– Lizette Vila – Expresidenta de la Asociación de Radio, Cine y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba – UNEAC
– María de los Ángeles Garcez – Dirección Nacional de Materno-Infantil/ Ministerio de Salud Pública – MINSAP
– Marta Núñez Sarmiento – Departamento de Sociología/ Universidad
de La Habana
– Merida López – Centro Nacional de Educación Sexual – CENEX
– Norma Vasallo Barrueto – Cátedra de la Mujer/Universidad de La
Habana
– Ofelia Bravo Fernández – Centro Nacional de Educación Sexual –
CENEX
– Perla Popowski – Federación de Mujeres Cubanas – FMC
– Reina Fleitas Ruiz – Departamento de Sociología/ Universidad de La
Habana
– Tania Caramo León – Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
– FLACSO
– Vilma Gómez – Ministerio de Trabajo y Seguridad Social - MINTRAB
149
Anexo 2
Guía de las entrevistas con expertas y dirigentes
Características de las políticas sociales en Cuba postrevolución en la esfera laboral, de la salud y la educación: cuándo y cómo fueron elaboradas,
cuáles instancias participaron de su elaboración, cuál fue la estrategia de
su implantación, cuáles prioridades fueron establecidas, qué dificultades
fueron encontradas. ¿Son universales o selectivas?
Cuándo el enfoque de género comienza a integrarse a los análisis de las
cuestiones relativas a las mujeres. Si se evalúa la ecuación políticas sociales-género –/ feminismo para la elaboración de las políticas sociales.
Posición ocupada por la mujer en el contexto de estas políticas –si privilegiada o complementaria (es decir, como resultado de políticas más generales), o específicas, para aspectos relativos a la función de reprodución o
en relación con actividades consideradas tipicamente femeninas (por ejemplo: empleo en Círculos Infantiles, capacitación en profesiones como peluquera, modista, etc).
Quiénes son las mujeres beneficiarias de los programas. Cuántas son.
Cómo se integran a los programas. Cómo hacen para tener acceso a los
mismos.
Factores o necesidades que han determinado y que han limitado la elaboración de políticas de bienestar dirigidas a la mujer.
Consecuencias e impactos de las políticas de bienestar sobre la calidad de
vida y la participación social de las mujeres, –si los objetivos generales fueron
alcanzados y los que no lo fueron, ¿por qué? Resultados en lo cotidiano.
Cómo han sido el acceso y el usufructo de los servicios sociales. Cuál es la
vía para participar y canalizar sus demandas. Qué estrategias suelen utilizar.
Conquistas y críticas de organizaciones de mujeres o de expertas en el
ámbito de las políticas de bienestar de la sociedad cubana.
Consecuencias e impactos de las políticas sociales de los años 19801990 en Cuba y su relación con el colapso del llamado socialismo real.
Hasta dónde el Período Especial ha producido una contracción en la materialización de las políticas sociales relativas a las mujeres.
Observación: Esta es una guía general. Las respuestas podrán referirse solamente al
área de conocimiento o de actuación específica de la entrevistada.
150
Anexo 3
Guía de las entrevistas con usuarias de los servicios
sociales
¿Cuáles son los programas sociales (educación, salud, trabajo, en la
cultura, etc.) que usted y su familia han necesitado y cómo es el acceso
y usufructo de ellos? ¿Y cómo usted conoce de esos programas?
¿Cuál es la vía para participar de los programas y plantear las demandas?
En su opinión, ¿los programas en general han privilegiado a las mujeres? ¿En qué sentido?
¿Hasta qué punto el Período Especial ha producido una contracción
en la materialización de los programas sociales relativos a las mujeres?
En su opinión, ¿cuáles son las principales conquistas femeninas del
período postrevolucionario?
¿Cuáles son las principales dificultades en relación con el usufructo
de los programas ofrecidos y cómo se podrían resolver?
151
Anexo 4
Esquema para el análisis de las entrevistas
Organismos involucrados.
Programas y sus funciones básicas.
Formas de articulación.
Mecanismos de participación para encaminar exigencias que lleven a
la formulación e implementación de las políticas sociales.
Metodologías de intervención.
Líneas prioritarias de los programas versus necesidades de las usuarias. Maneras como se conforman las necesidades.
Alcance de los programas versus dimensión de los problemas.
Resultados e impactos en diferentes etapas históricas post-revolución
con relación a los tres sectores: educación, salud y empleo (separados por sector).
Observación: En todas las entrevistas deben ser separadas las formas de hablas que
corresponden a los puntos de este esquema, relacionadas con las dos guías de las entrevistas, con expertas y dirigentes, y con usuarias (anexos 2 y 3).
152
Anexo 5
Logros relativos de Cuba en la educación
INDICADOR
AÑO
Valor para Cuba
Logro relativo
Relación
alumno-profesor
en la enseñanza primaria
1990
13
0.964*
Relación
alumno-profesor
en la enseñanza secundaria
1990
10
0.900
1992
65
0.624
1992
94 9
0.953
Tasa de matrícula
combinada en la educación
primaria, secundaria
y superior
Tasa de alfabetización
de adultos
Fuente: López, C. “Índice de desarrollo humano: una propuesta para su perfeccionamiento”. Economía y Desarrollo, La Habana. Vol. 119, 1996, pp. 141-175. (Extraído de:
Investigación sobre el Desarrollo Humano en Cuba. PNUD–1996: 47.)
* Logros relativos obtenidos según los valores para países en desarrollo por no disponerse de informaciones para los países industrializados.
153
Anexo 6
Personal de salud graduado entre 1959 y 1980
Médicos
15 081
Estomatólogos
3 182
Técnicos Medios
78 130
Enfermeras
15 962
Auxiliares de enfermería
29 337
Fuente: Instituto de Desarrollo de la Salud. Estudio acerca de la eliminación de la pobreza crítica en Cuba: aspectos de la pública. MINSAP, La Habana, 1982.Cuadros nº. 4 y 9.
(Extraído de: José Luis Rodríguez y Jorge Carriazo Moreno: Erradicación de la pobreza
en Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990: 130.)
154
Anexo 7
Cuba: Estructura socio-clasista (porcentaje del total de
ocupados en la economía nacional)
Total ocupados (1970)
%
Sector estatal
87,4
Clase operaria
- operarios: producción
- operarios: servicios
45,1
25,3
Administrativos
3,8
Técnicos
9,0
Dirigentes
4,2
Sector no-estatal
12,6
Campesinos:
- pequeños agricultores individuales
9,8
Trabajadores por cuenta propia
2,8
Total ocupados (1981)
%
Sector estatal
91,8
Clase obrera
- obreros: producción
- obreros: servicios
47,5
12,3
Administrativos
6,7
Técnicos
17,7
Dirigentes
7,6
Sector no-estatal
8,2
Campesinos:
- pequeños agricultores individuales
- cooperativistas
4,3
1,1
Trabajadores por cuenta propia
2,8
155
Total ocupados (1988)
%
Sector estatal
94,0
Clase obrera
- obreros: producción
- obreros: servicios
48,0
13,0
Administrativos
6,5
Técnicos
20,1
Dirigentes
6,4
Sector no-estatal
6,0
Campesinos
- pequeños agricultores individuales
- miembros de las cooperativas
3,0
2,0
Trabajadores por cuenta propia
1,0
Fuente: JUCEPLAN. Boletín Estadístico de 1970. Comité Estatal de Estadísticas. Censo de
Población y Viviendas. 1970 y 1981. Comité Estatal de Estadísticas. Anuario Estadístico
de Cuba, 1988. (Extraído de: Papers, no. 52. Estructura social de Cuba. Departamento de
Sociología. Servicio de Publicaciones. Universidad Autónoma de Barcelona. 1997.
156
Anexo 8
Matrícula inicial por nivel de educación
Años lectivos 1990-91 a 1997-98
Niveles
1990-91 1991-92 1992-93 1993-94
1994-95
1995-96
1996-97
1997-98
2 675 677 2 565 714 2 481 975 2 382 483
2 292 309
2 308 684
2 316 195
2 361 574
157 947
149 936
152 008
150 520
144 311
145 569
144 533
145 088
en Pre-escolar
16 611
16 492
17 984
19 061
20 829
22 524
23 052
23 347
Pre-escolar
149 816
130 724
143 656
146 079
139 434
143 732
128 287
117 754
Primario
887 737
917 889
942 431
983 459
1 007 769
1 026 434
1 044 573
1 028 880
Medio
1 021 936 933 764
850 096
754 767
697 238
702 585
710 544
778 028
446 045
402 834
371 559
350 754
358 491
379 974
410 255
440 820
Preuniversitario 226 121
195 163
148 731
108 386
86 687
78 358
88 021
94 526
320 211
315 007
314 873
28 8322
248 281
243 061
211 761
242 682
29 559
20 760
14 933
7 305
3 779
1 192
506
–
Especial
59 035
63 039
60 162
57 165
53 596
52 848
55 538
57 348
Adultos
133 394
129 083
119 253
114 265
96 482
103 416
1 007 020
114 192
Superior
265 331
240 805
214 359
176 228
153 479
134 100
125 700
120 284
Total de
los niveles
Círculos
Infantiles
De éstos:
Secundaria
Básica
Técnica
y Profesional
Formación
Personal
Pedagógica
Fuente: Dirección de Estadísticas del MINED–1999.
157
Anexo 9
Personal docente en centros escolares
Años Lectivos 1990-91 a 1997-98
Niveles
1990-91 1991-92 1992-93 1993-94
1994-95
1995-96
1996-97
1997-98
TOTAL
259 564
260 562
257 522
2 466 757
217 260
223 292
220 871
218 053
27 414
28 529
27 226
26 515
22 528
21 928
21 960
20 644
en Pre-Escolar
1 267
593
604
623
718
789
836
843
Pre-Escolar
6 752
6 220
6 555
6 310
5 794
6 298
5 769
5 797
Primario
70 962
74 354
76 161
76 193
74 225
78 586
80 223
78 625
Medio
103 833
100 764
97 713
89 837
72 242
73 581
70 104
71 025
42 894
41 986
41 049
39 838
34 177
36 698
37 241
37 475
Pre-Universitario 20 961
19 818
16 451
13 585
9 456
9 516
8 864
9 176
32 980
34 057
36 563
34 739
27 982
27 066
23 806
24 374
6 998
4 903
3 650
1 675
627
301
193
–
Especial
16 197
16 879
16 296
15 175
12 366
12 912
13 486
13 552
Adultos
9 515
8 881
7 845
7 879
6 765
7 020
6 755
6 454
Superior
24 668
24 915
25 726
24 848
23 340
22 967
22 574
21 956
223
20
Círculos
Infantiles
De éstos:
Secundaria
Básica
Técnico
y Profesional
Formación
Personal
Pedagógico
Facultad
Preparatoria
de Lenguas
Fuente: Dirección de Estadísticas del MINED –1999.
158
Anexo 10
Matrícula al inicio del curso escolar (en miles de alumnos)
Años
1991-92
1992-93
1993-94
1994-95
1995-96
TOTAL
2542,7
2459,7
2366,6
2279,6
2296,9
Círculos Infantiles 126,4
127,9
125,8
123,5
123,0
Pre-Escolar
147,6
161,7
165,3
160,3
166,3
Primario
918,0
942,4
983,5
1007,7
1026,4
Media
912,2
819,7
725,8
674,2
702,7
Secundaria
402,8
371,6
350,7
358,5
380,0
Pre-Universitario
195,2
148,7
108,4
86,7
78,4
Formación Personal
Docente
20,8
14,6
7,3
3,8
1,2
Técnico
y Profesional
284,8
259,4
225,2
243,1
293,4
Adultos
129,1
119,3
114,3
96,5
103,4
Oficios
21,6
30,0
29,0
23,0
-
Especial
63,1
60,2
57,1
53,6
52,8
Superior
224,6
198,5
165,8
140,8
122,3
Fuente: Dirección de Estadísticas del MINED, 1999. (Extraído de Angela Ferriol Muruaga,
y otros: Cuba: crisis, ajuste y situación social (1990-96) Editorial de Ciencias Sociales, La
Habana, 1998: 117.)
159
Anexo 11
Deserción escolar
Motivos
Enseñanza Secundaria
Pre-Universitario
Técnico y Profesional
Muertes
85
24
66
Emigración
518
139
213
Servicio Militar
5
6
68
Abandono de
estudios y deserción
9 548
5 612
14 332
Prescripción médica
400
363
569
Sancionados,
expulsados
y separados
123
339
1 167
Problemas familiares
y económicos
560
287
1 571
Matrimonio
2 367
1 040
2 071
Fuente: Dirección de Estadísticas del MINED, 1999. (Extraído de Ángela Ferriol Muruaga,
y otros: Cuba: crisis, ajuste y situación social (1990-96). Editorial de Ciencias Sociales, La
Habana, 1998: 135.)
160
Anexo 12
Logros relativos de salud en Cuba y acceso a saneamiento
y agua potable
INDICADOR
FECHA
VALOR
PARA CUBA
LOGRO
RELATIVO
Habitantes por enfermeras (os)
1988-91
190
1.000*
Habitantes por médico
1988-91
332
0,998
Casos de SIDA
(por cada 100 000 habitantes)
1993
0,8
0,997
Población con acceso
a servicios de salud (%)
1983-93
98
0,988*
Mortalidad de menores de 5 años
(por 1000 nacidos vivos)
1993
10
0,987*
Mortalidad materna (por 100 000 nv)
1980-92
39
0,981
Niños de 1 año totalmente inmunizados
contra la tuberculosis (%)
1990-93
97
0,979*
Población con acceso a agua potable (%)
1988-93
98
0,974*
Tasa de mortalidad infantil (por 1000 nv) 1992
12
0,963*
Disparidad urbano-rural
(Salud urbana=100%)
1985-93
97
0,962*
Niños de un año totalmente
inmunizados contra sarampión (%)
1990-93
93
0,925*
Población con acceso a saneamiento (%)
1988-93
92
0,915*
Partos asistidos por personal de salud (%) 1983-93
90
0,898*
Tasa de uso de anticonceptivos (%)
1986-93
70
0,859
Tasa de uso de terapia
de rehidratación oral (%)
1987-93
80
0,822
Disparidad urbano-rural en relación con
el acceso a agua potable (urbana=100%)
1988-93
91
0,630*
Disparidad urbano-rural en relación con
el acceso a saneamiento (Urbano=100%)
1988-93
68
0,238*
161
Fuente: C. López: “Índice de desarrollo humano: una propuesta para su perfeccionamiento”. Economía y Desarrollo, La Habana. Vol. 119, no. 1, 1996: 141-175. (Extraído de:
Investigación sobre el desarrollo humano en Cuba. PNUD–1996: 61.)
* Conquistas relativas, según los valores sólo para países en desarrollo por no disponerse de información para los países industrializados. En los demás el empleo relativo fue
obtenido tomando en cuenta tanto los países en desarrollo como los industrializados.
162
Anexo 13
Habitantes por médicos y estomatólogos por provincias /
Cuba 1995
CUBA
Pinar del Río
La Habana
Ciudad de Habana
Matanzas
Villa Clara
Cienfuegos
Sancti Spíritus
Ciego de Ávila
Camagüey
Las Tunas
Holguín
Granma
Santiago de Cuba
Guantánamo
Isla de la Juventud
|
|
|
|
|
|
|
|
300
200
100
0
400
800
1200
1600
Por Médico
Por Estomatólogo
MINSAP: Anuario Estadístico 1995. La Habana, 1996.
Fuente: Gráfico con dados extraídos de: Investigación sobre desarrollo humano en Cuba,
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163
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Índice
Prefacio .............................................................................................................. 7
Introducción ................................................................................................... 10
Los paradigmas del estudio ................................................................................. 19
La mujer y las políticas sociales capitalistas .................................................... 23
La propuesta metodológica de la investigación .............................................. 31
Capítulo 1: El sistema cubano de bienestar post-revolución ............................ 35
1.1 Década del 60: los primeros años post-revolución ..................................
1.2 Década del 70: el proceso de institucionalización ...................................
1.3 Década del 80: la rectificación de errores y tendencias negativas ........
1.4 Década del 90: la crisis y las medidas de impacto ...................................
36
47
52
59
Capítulo 2: Mujer y políticas de bienestar en Cuba ............................................. 75
2.1 Caracterización de la mujer cubana ........................................................... 76
2.2 Las políticas sociales dirigidas a la mujer en Cuba ................................ 111
Conclusiones ................................................................................................ 137
Listado de siglas ........................................................................................... 145
Anexo 1: Entrevistadas y organismos correspondientes ................................. 149
Anexo 2: Guía de las entrevistas con expertas y dirigentes ............................ 150
Anexo 3: Guía de las entrevistas con usuarias de los servicios sociales ....... 151
Anexo 4: Esquema para el análisis de las entrevistas ....................................... 152
Anexo 5: Logros relativos de Cuba en la educación ......................................... 153
Anexo 6: Personal de salud graduado entre 1959 y 1980 ............................... 154
Anexo 7: Cuba: Estructura socio-clasista ............................................................ 155
Anexo 8: Matrícula inicial por nivel de educación ............................................. 157
Anexo 9: Personal docente en centros escolares ............................................... 158
Anexo 10: Matrícula al inicio del curso escolar (en miles de alumnos) ......... 159
Anexo 11: Deserción escolar ................................................................................ 160
Anexo 12: Logros relativos de salud en Cuba... ................................................. 161
Anexo 13: Habitantes por médicos y estomatólogos por provincias ............. 163
Bibliografía .................................................................................................... 165
Maria Auxiliadora César
es Asistente Social y Socióloga. Obtuvo su maestría en Política Social, en
la Universidad de Brasilia,
en 1994 y se doctoró en
Ciencias Sociológicas en
la Universidad de La Habana, en 2001. Durante
17 años, hasta su jubilación, en el año 2004, fue
profesora del Departamento de Servicio Social
de la Universidad de Brasilia. Actualmente es
Coordinadora del Núcleo de Estudios Cubanos
(NESCUBA), del Centro de Estudios Avanzados
Multidisciplinarios (CEAM), en la Universidad
de Brasilia, así como del Grupo de Estudios e
Investigaciones sobre Criminalidad y Sistema
Penal.
Ha publicado numerosos artículos en revistas
especializadas y es autora del libro Exilio de la
vida: lo cotidiano de las mujeres presidiarias. A
su cargo ha estado la organización, con otras
autoras, de publicaciones sobre el tema de la
explotación sexual de niños y adolescentes. En
junio de 2003 fue condecorada con la Medalla
de la Amistad, concedida por el Consejo de
Estado de la República de Cuba.