Cuadernos de Salud cuidados de enfermería

Cuadernos de Salud cuidados de enfermería
Cuadernos de
Salud
Cuidados de Enfermería
Número 2
EM
Cuadernos de
Salud
EM
Número 2
Cuidados de
Enfermería
Dirección
FEDEMA
Coordinación
Reyes Valdés Pacheco
Equipo de Redacción
Águeda Alonso Sánchez
Mercedes Ramón García
Edita
FEDEMA
Avda. de Altamira, 29, Blq. 11 – Acc. A
41020 Sevilla
www.fedema.es
fedemaem@hotmail.com
Teléfono/Fax: 902 430 880
Dibujos
Cristina Sánchez Palacios
Diseño y maquetación
José Antonio G. Álvarez
Depósito Legal
SE 348-2013
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INFORMACIÓN BÁSICA PARA LA PREVENCIÓN DE
ÚLCERAS POR PRESIÓN PARA CUIDADORES
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CUIDADO EN PACIENTES CON ESCLEROSIS
MÚLTIPLE: DISFUNCIÓN URINARIA
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CUIDADOS EN PACIENTES CON
INCONTINENCIA FECAL
23
CUIDADOS EN PACIENTES CON ALIMENTACIÓN
ENTERAL: SONDA NASOGÁSTRICA,
NASODUODENAL Y NASOYEYUNA
33
ENTIDADES ADHERIDAS A FEDEMA
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Nº2
EM
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Información básica
para la Prevención
de las úlceras por
presión
para cuidadores
Mercedes Ramón García
Coordinadora de UGC El Greco (Sevilla)
PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
Introducción
Uno de los problemas más frecuentes que pueden aparecer en pacientes con Esclerosis Múltiple,
en los que la degeneración muscular va a determinar el grado de movimiento, es la aparición de
UPP (úlceras por presión). Las articulaciones progresan hacia una rigidez e inmovilidad que condiciona la actividad física del paciente, llegando incluso en procesos muy evolucionados, a precisar
elementos de ayuda para la realización de las actividades de la vida diaria. El 95% de las UPP son
evitables, y el papel de los/las cuidadores/as en la prevención es fundamental, y debe estar basada
sobre todo en métodos que cuantifiquen los factores de riesgo y que ayuden a predecir la afectación de los tejidos.
Definición de úlcera por presión (UPP)
“La UPP es una lesión de origen isquémico, localizada en la piel y tejidos subyacentes con
perdida de sustancia cutánea, producida por presión prolongada o fricción entre dos planos
duros” (Mª J. Almendáriz, 1999).
Etiopatogenia de las UPP
Las UPP se producen como consecuencia del aplastamiento tisular entre dos planos, uno perteneciente a el/la paciente (hueso) y otro generalmente externo a él (sillón, cama, etc.). Otros factores
que influyen en la aparición de UPP son:
– Diabetes.
– Edad > 70 años.
– Obesidad o caquexia.
– Tratamiento con corticoides, citostáticos o anticoagulantes.
– Analgesia y/o sedación.
Valoración del riesgo
Según la GENAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento de Úlceras por Presión y
Heridas Crónicas) todos los/las pacientes son potenciales de riesgo. Para la prevención de UPP el
primer eslabón es la realización de una correcta valoración del estado del paciente. Las Escalas de
Valoración de Riesgo de Padecer UPP (EVRUPP), nos facilitará la identificación del nivel de riesgo global y de los factores de riesgo presentes en el paciente.
Existe una amplia gama de escalas para valorar el riesgo de padecer UPP. Entre ellas, la escala de
BRADEN es una de las más se adaptan al ámbito del cuidado domiciliario, facilitan a los cuida-
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PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
dores la identificación del nivel de riesgo y orientan a la planificación de cuidados preventivos. Es
importante llevar un registro periódico de los resultados de la valoración, con el fin de controlar
los cambios que se produzcan y poder actuar en consecuencia.
ESCALA DE BRADEN
Variable
1
Puntuación
2
3
4
1 Percepción
sensorial
Completamente
limitada
Muy limitada
Escasamente
limitada
No hay daño
2 Humedad
Constantemente
húmedo
Húmedo
Ocasionalmente
húmedo
Rara vez
húmedo
3 Actividad
Acostado
Sentado
Camina
ocasionalmente
Camina
frecuentemente
4 Movilidad
Completamente
inmóvil
Muy limitado
Ligeramente
limitado
No hay
limitación
5 Nutrición
Muy pobre
Muy limitado
Adecuada
Con todas sus
comidas
6 Fricción y
descamación
Requiere asistencia
en el movimiento de
moderada a máxima
Requiere
mínima
asistencia
No hay
problema
aparente
Escala de Braden: Valoración el riesgo de presentar úlceras por presión (Baena Panadero)
Niveles de riesgo
SIN RIESGO
– Observación y valoración periódica.
RIESGO BAJO 15 – 18
– Higiene cada 24 h (o según necesidades del/la paciente).
– Cambios posturales.
– Protección de las zonas de presión.
– Hidratación diaria+Ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO).
– Cuidados habituales de sondas, drenajes, tubos, etc.
– Medición del riesgo. Mínimo una vez semanal.
– Si otros factores de riesgo importantes están presentes (edad avanzada, fiebre, ingestión dietética pobre de la proteína, presión diastólica debajo de 60, inestabilidad hemodinámica) avance al
nivel siguiente del riesgo.
PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
RIESGO MODERADO 13 – 14
– Higiene cada 24 h (o según necesidades del/la paciente).
– Protección de las zonas de presión+colchón antiescaras.
– Cambios posturales cada 4 horas.
– Cuidados habituales de sondas, drenajes, tubos, etc.
– Hidratación cada 12 h.
– Medición del riesgo. Mínimo una vez semanal.
– Si otros factores de riesgo importantes se presentan, avance al nivel siguiente del riesgo.
ALTO RIESGO ≤ 12
– Higiene cada 12 h (o según necesidades del/la paciente).
– Protección de las zonas de presión+colchón antiescaras.
– Cambios posturales cada 2 horas.
– Hidratación.
– Cuidados habituales de sondas, drenajes, tubos, etc.
– Medición del riesgo. Mínimo una vez semanal.
Intervenciones
CUIDADOS DE LA PIEL
• Revise diariamente el estado de la piel del/la paciente considerado/a de riesgo, teniendo especial
cuidado con las prominencias óseas (sacro, talones, caderas, tobillos, codos,...) y con el deterioro del
estado general de la piel (sequedad, excoriaciones, eritema, maceración, fragilidad, temperatura, induración...).
• Dedique una atención especial a las zonas donde existieron lesiones por presión con
anterioridad.
• Realice la higiene corporal diaria con agua tibia y jabón con pH
neutro, aclare la piel con agua tibia y proceda al secado por contacto (sin fricción), secando muy
bien los pliegues cutáneos y los
espacios interdigitales.
• Aplicar a continuación crema hidratante en la superficie corporal
excepto en los pliegues cutáneos.
Si se utiliza aceite corporal hidratante, se aplicará en la piel húmeda, secándola posteriormente.
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PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
• Aplicar un masaje suave si la piel está intacta y no presenta cambios de color (enrojecimiento
o palidez). No realizar masajes directamente sobre prominencias óseas.
• Mantenga la ropa de cama y del/la paciente limpia, seca y sin arrugas. La lencería será preferentemente de tejidos naturales (algodón). No usar productos irritantes para lavar la ropa.
• Para reducir las posibles lesiones por fricción pueden utilizarse hidrocoloides, películas y espumas de poliuretano. Utilice preferentemente apósitos no adhesivos.
• No utilice vendajes protectores. En caso de utilizarlos, deberán se cambiados diariamente.
• Los ácidos grasos hiperoxigenados, deben aplicarse con suavidad en todas las zonas de riesgo,
siempre que la piel esté íntegra.
• Está contraindicado usar cualquier tipo de alcohol sobre la piel: colonias, alcohol de romero, taninos; ya
que resecan la piel. No previenen la aparición de lesiones, y además aumenta el riesgo de deterioro cutáneo.
CONTROL DEL EXCESO DE HUMEDAD
Valore y trate los diferentes procesos que puedan originar un exceso de humedad en la piel del paciente: incontinencia, sudoración profusa, drenajes y exudado de heridas.
• Incontinencia. La principal causa de exceso de humedad es la incontinencia urinaria y/o fecal.
Para su control se deben utilizar los dispositivos indicados en cada caso: colector de orina, pañales
absorbentes, sonda vesical, etc.
– Programe el cambio de pañales.
– Utilice colectores de tamaño adecuado, teniendo cuidado con las fijaciones.
– Después de cada episodio de incontinencia (especialmente tras cada deposición), lave la zona
perineal, limpie bien con agua templada y jabón neutro.
– Seque sin friccionar, prestando especial atención sobre todo en los pliegues.
– Valore si es preciso aplicar productos que impermeabilicen la piel (protectores cutáneos).
• Sudoración profusa. El exceso de sudoración también se debe valorar, especialmente en los/las
pacientes febriles. Para ello se procederá al cambio de las sábanas y lencería cuando sea necesario,
realizando higiene y vigilando pliegues cutáneos.
• Mantener la piel limpia y seca.
• Utilizar fundas de colchón que no favorezcan la transpiración.
• Evitar maceraciones.
Manejo de la presión: movilización, cambios posturales,
superficies especiales para el manejo de la presión
• Fomente la movilidad y actividad del paciente: proporcionar dispositivos de ayuda (barandillas,
trapecio, andador, bastones, etc.).
• Siempre que no exista contraindicación, deben realizarse cambios posturales. Con carácter general se aconseja realizarlos cada 2-3 horas durante el día y cada 4 horas en la noche.
• Siguiendo una rotación programada (decúbito supino, lateral derecho, lateral izquierdo). En decúbito lateral, no sobrepase los 30º. Si tolera y no está contraindicado, decúbito prono.
• Evite en lo posible apoyar directamente al paciente sobre sus lesiones.
PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
Zonas de presión dependiendo de la posición que el/la paciente tenga. Es recomendable en
pacientes con riesgo de sufrir UPP realizar cambios posturales para así ir alternando las
zonas sometidas a presión.
DECÚBITO DORSAL
Talones
Sacro
Codos
Omóplato
Cabeza
DECÚBITO LATERAL
Maléolo
Cóndilos
Trocánter
Costillas
Oreja
DECÚBITO PRONO
Dedos
Rodillas
Genitales
(Hombres)
Mamas Acromion
(Mujeres)
BUENA ALINEACIÓN DEL CUERPO
Se coloca una pequeña almohada
debajo de las piernas para relajar
los músculos.
Una pequeña almohada sostiene la
cabeza; la cabeza está alineada en línea
recta con la columna vertebral.
Los brazos relajados descansan a ambos lados del cuerpo.
Mejilla
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PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
VISTA DE FRENTE
Las almohadas sostienen
el brazo y la cabeza.
La cabeza, en línea recta con
la columna vertebral.
Almohada
sosteniendo el peso
de la pierna.
VISTA DESDE ARRIBA
Almohada en
la espalda.
La cabeza, en línea
recta con la columna
vertebral.
Almohada
sosteniendo el peso
de la pierna.
Almohada
sosteniendo el brazo.
• Evite el contacto directo entre las prominencias óseas, con el uso de almohadas o cualquier otra
superficie blanda.
• En periodos de sedestación se efectuarán movilizaciones horarias. Si puede realizarlo autónomamente, enseñe al paciente a movilizarse cada quince minutos (cambios de posturas y/o pulsiones).
• Mantenga el alineamiento corporal, la distribución del peso y el equilibrio del paciente.
• Valore las zonas de riesgo en cada cambio postural.
PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
BUENA ALINEACIÓN DEL CUERPO
Se puede colocar una
pequeña almohada debajo
de las piernas para relajar
los músculos.
Se puede colocar una
pequeña almohada por
encima del nivel de las
mamas para disminuir la
presión.
Descansando la cabeza
sobre el colchón se
alivia la distensión de la
espalda.
Para poner al paciente en posición
de Fowler, coloca un par de
almohadas debajo de las rodillas.
SUPERFICIES ESPECIALES PARA EL MANEJO DE LA PRESIÓN
– Utilice una superficie adecuada según el riesgo detectado de desarrollar UPP y la situación clínica
del/la paciente. Considere siempre las superficies especiales como un material complementario que
no sustituye a los cambios posturales.
– Use una superficie estática cuando el individuo puede asumir varias posiciones sin apoyar su
peso sobre las úlceras por presión y/o en pacientes con riesgo bajo.
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PREVENCIÓN DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN
Superficies estáticas:
• Colchonetas-cojines estáticos de aire.
• Colchones-cojines de agua.
• Colchonetas-cojines de fibra.
• Colchonetas de espuma de grandes dimensiones.
• Colchones de latex.
• Colchones-cojines viscoelásticos.
• Colchones-cojines estándar.
– Emplee una superficie dinámica si el individuo es incapaz de asumir varias posiciones sin que
su peso recaiga sobre las úlceras y/o en pacientes con riesgo medio/alto.
Superficies dinámicas:
• Colchones-colchonetas alternantes de aire.
• Colchones-colchonetas alternantes de aire con flujo de aire.
• Camas y colchones de posicionamiento lateral.
– Los elementos anteriores pueden completarse con el uso adecuado de otros materiales: cojines, almohadas, protectores locales, etc.
– No utilizar flotadores o rodetes.
CUIDADOS GENERALES
– Trate aquellos procesos que puedan incidir en el desarrollo de las úlceras por presión (alteraciones respiratorias, circulatorias, metabólicas).
– Identifique y corrija los diferentes déficits nutricionales (calóricos, proteínicos).
– Los pacientes de alto riesgo y con lesiones, requieren una dieta hiperprotéica e hipercalórica.
– Asegure un estado de hidratación adecuado.
– Aliviar la presión supone evitar la isquemia tisular, incrementando de esta manera, la viabilidad
de tejidos blandos y situando la lesión en unas condiciones óptimas para su curación.
– Cada actuación estará dirigida a disminuir el grado de presión, rozamiento y cizallamiento.
BIBLIOGRAFÍA
Guía De Práctica Clínica Para La Prevención y el Tratamiento De Las Úlceras Por Presión. Servicio Andaluz de
Salud. Consejería de Salud. Junta de Andalucía. 2007.
Manual de Prevención y Tratamiento de las UPP. Hospital Universitario “Marqués de Valdecillla”. 2003 Universitario “Marqués de Valdecilla” Año 2003.
Directrices Generales sobre Prevención de UPP. (Doc.I.GNEAUPP) Revisión de Febrero de 2003.
Prevención y tratamiento de las úlceras por presión.
Consellería de Salud i Consum. Sevei de salud. 2007.
Guía rápida de consulta para la Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de las Úlceras por Presión. Gobierno
de La Rioja. 2009.
Protocolo de prevención y tratamiento de las úlceras
por presión en la unidad de cuidados intensivos del
Hospital General. Carballo Caro J.M., Clemente Delicado W., Martín Castaño C.,López Benitez K. HHUUVR.
Sevilla 2006.
http://enfermeriaua0811.wetpaint.com/page/Posicion
es+de+los+pacientes+encamados
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cuidados en
pacientes con em:
disfunción urinaria
Mercedes Ramón García
Coordinadora de UGC El Greco (Sevilla)
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DISFUNCIÓN URINARIA
Introducción
La función del sistema urinario es la de extraer los deshechos de la sangre y eliminarlos junto con
los líquidos excedentes del organismo en forma de orina. Este líquido pasa a través de los uréteres
hacia la vejiga urinaria, donde se almacena, para ser expulsado en su momento al exterior a través
de la uretra mediante la micción.
La vejiga urinaria es una bolsa formada por tejido muscular. El conjunto de fibras musculares
longitudinales que actúan como músculo único cuando se contrae para expulsar la orina hacia
la uretra se llama detrusor. Cuando se contrae el esfínter externo que se encuentra en la unión
de la uretra con la vejiga, la orina se mantiene dentro de la misma. El esfínter actúa bajo control voluntario, que se transmite mediante impulsos desde el cerebro a la vejiga, de manera que
la persona controla cuándo quiere o no quiere orinar. Cuando la vejiga alcanza una capacidad
de 250 a 500 ml, la persona tiene necesidad de orinar. Si decide hacerlo de forma voluntaria, la
vejiga se contrae y el esfínter se abre, permitiendo salir el contenido acumulado. La frecuencia
de la micción depende de la cantidad de líquido ingerido, pero generalmente se produce cada
3-4 horas.
Disfunciones urinarias
Los trastornos urinarios en pacientes con EM se producen como consecuencia de la interrupción
del impulso desde el cerebro a la vejiga, dando lugar a problemas para retener la orina, aumento
de frecuencia, dificultades para iniciar la micción, retención urinaria, urgencia miccional, nicturia o disuria. Hay que considerar que en condiciones normales pueden existir síntomas urinarios
en personas sanas (un 25 % de mujeres entre 30 y 50 años tienen dificultad para retener la orina
sobre todo durante actividad física, al estornudar, toser o reír, en obesas, multíparas o en varones
con problemas prostáticos), por lo que para un correcto diagnóstico se recomienda la realización
de estudios urodinámicos.
Los síntomas urinarios en pacientes con EM pueden ser transitorios y estar relacionados con algún brote, pero lo habitual es que sean permanentes.
Tipos de trastornos
PROBLEMAS DE LA VEJIGA PARA ALMACENAR LA ORINA:
El músculo detrusor está sobreactivo y la vejiga se contrae de forma involuntaria a pesar de contener poca orina acumulada. El esfínter se abre de forma normal, dando lugar a un aumento de la
frecuencia y urgencia de la micción:
• Urgencia miccional o imperiosidad (pérdida involuntaria de orina precedida por un intenso y súbito deseo de orinar), polaquiuria (orinar muchas veces poca cantidad), incontinencia
urinaria.
DISFUNCIÓN URINARIA
PROBLEMAS EN EL VACIADO DE LA ORINA:
Incapacidad de la vejiga para vaciar toda la orina que contiene. El esfínter está rígido o espástico y
bloquea la salida hacia la uretra, impidiendo que la vejiga se vacíe por completo:
• Retención de orina, chorro débil o interrumpido, sensación de vaciado incompleto y tenesmo
(deseo imperioso de orinar que obliga a hacerlo constantemente), infecciones urinarias debido
al volumen residual que queda en la vejiga.
Diagnóstico diferencial
En todos los casos es imprescindible la consulta al médico para la realización de un diagnóstico correcto. Puede ocurrir que la sintomatología no tenga nada que ver con la EM, por lo que habrá que
realizar una serie de actuaciones para identificar el problema y determinar la mejor manera de tratarlo:
• Historia del paciente: valorar los síntomas y el impacto de estos en la calidad de vida de cada
paciente, de forma individual y personalizando cada caso.
• Exploración física: descartar infección urinaria, problemas ginecológicos, heces impactadas,
problemas prostáticos, problemas de la musculatura perineal o de miembros inferiores.
• Pruebas complementarias: análisis y cultivo de orina, control de la orina residual, urografía,
ecografía, exploración urodinámica para determinar la capacidad de retención de la vejiga y ver el
funcionamiento del tracto urinario.
En todos los casos será el facultativo el que establezca de forma individualizada qué medidas tomar según cada paciente.
Una vez identificado el problema, el objetivo será el alivio de los síntomas derivados de la disfunción urinaria, la prevención de infecciones de las vías urinarias y preservar la función renal.
El tratamiento debe ser flexible e individualizado, en función de las características de cada paciente, pero en todos los casos se valorará el tratamiento farmacológico, medidas conservadoras
y rehabilitación.
Cuidados
• Evitar la ingesta de cafeína, alcohol, bebidas gaseosas o comidas especiadas.
• Ingesta moderada de líquidos (1 - 1,5 l al día).
• Tratamiento de la obesidad, estreñimiento o tos crónica.
• Eliminar las barreras físicas y adaptación del inodoro.
• Evitar hacer esfuerzos.
• Fortalecimiento de la musculatura pélvica:
EJERCICIOS KEGEL: Consisten en relajar y contraer los músculos del suelo pélvico de forma
repetida para conseguir fuerza y firmeza.
• Identificar los músculos perineales: cuando esté orinando sentada/o con el tronco ligeramente inclinado hacia delante y las piernas separadas, intente retener la salida de la orina.
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DISFUNCIÓN URINARIA
• 1º ejercicio: vaciar la vejiga y contraer los músculos del suelo pélvico contando hasta 10. Relajar los músculos contando hasta 10 (repetir este ejercicio 10 veces por la mañana, tarde y noche).
• 2º ejercicio: tumbarse en el suelo con las rodillas flexionadas y la espalda totalmente pegada al suelo e intentar flexionar y relajar el músculo lo más rápido que se pueda hasta cansarse
o durante dos o tres minutos.
• 3º ejercicio: tumbarse en el suelo con las rodillas dobladas y los pies cara a cara, mantener
los músculos del estómago y la vagina relajados, intentar contraer los músculos vaginales sin
apretar las nalgas, contraer lentamente contando hasta diez. Se mantienen contraídos contando hasta diez y después se van relajando. Relajar lentamente y volver a empezar.
Los ejercicios deben hacerse durante diez minutos y para comprobar si están realizándose bien,
después de unos cuantos días haciéndolos, se coloca un dedo entre los músculos de la vagina y al
contraer se debe notar que la vagina comienza a estrecharse. A medida que el músculo se tonifica la
fuerza será mayor.
CONO VAGINAL (Figura 1): Dispositivo que se introduce en
la vagina y mediante la contracción de los músculos del suelo
pélvico se evita que el cono se mueva.
Se empieza introduciendo el primer cono que es el que pesa
menos, como si fuese un tampón, y cuando conseguimos que
no se caiga a la hora de estar de pié o caminar, seguimos con el
siguiente hasta que consigamos que no se caiga. Debe mantenerse durante unos 15 minutos al día. No es necesario usar todas
las medidas, ya que cada mujer tiene diferente fuerza muscular.
Figura 1. Conos vaginales.
Figura 2. Estimulador
eléctrico vaginal.
TERAPIA DE ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA (Figura 2): estimulación de los músculos pudendos o sacros utilizando electrodos
vaginales para inhibir la actividad del detrusor o para mejorar la
musculatura del suelo pélvico. Se trata de transmitir pequeñas descargas eléctricas de bajo voltaje que provoquen la contracción de
estos músculos realizando un ejercicio parecido al que se hace con
los conos vaginales.
•Entrenamiento vesical: reeducar a la vejiga mediante la normalización de los intervalos de la micción. Se recomienda que
el paciente orine a intervalos regulares sin esperar a que se presente la urgencia.
• Uso de absorbentes para la incontinencia urinaria: Existe
gran cantidad de absorbentes en el mercado, pero utilizaremos
el más adecuado en función del grado de incontinencia, complexión física y estado físico del paciente.
La elección del absorbente más adecuado se realiza en función
del grado de incontinencia, de la complexión física y del estado
físico en general.
DISFUNCIÓN URINARIA
Absorbentes de incontinencia urinaria.
Absorbentes de incontinencia urinaria elásticos, rectangulares y anatómicos.
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DISFUNCIÓN URINARIA
RECOMENDACIONES ACERCA DE LOS ABSORBENTES:
• Lavar las manos antes y después de cada cambio de pañal.
• Revisar los pañales con frecuencia y cambiarlos cuando sea preciso, comprobando el estado de
la piel para prevenir úlceras.
• Mantener la zona limpia y seca, realizando higiene adecuada de la zona, para evitar el riesgo de
infecciones e irritación de la piel.
• Evitar dobleces y desplazamientos del pañal. Las costuras de las mallas deben estar hacia fuera
para evitar el roce con la piel. Es aconsejable el uso de ropas flojas y fáciles de abrir.
• Limpiar y secar muy bien la zona en cada cambio y utilizar cremas hidratantes. En las mujeres limpiar
siempre desde delante hacia atrás, para evitar posibles infecciones. En los varones, retirar la piel que
recubre el glande para lavarlo con agua abundante, pero sin secar. Al finalizar, devolver a su posición.
• Retirar el pañal por la parte posterior del cuerpo del paciente, y colocarlo por la parte delantera.
• Si tiene problemas de movilidad, asegurar un punto de apoyo. Si estuviera en silla de ruedas,
apoyar el respaldo contra un punto de apoyo y frenarla para evitar desplazamientos.
• Asegúrese de que las costuras de las mallas que sujetan el pañal estén hacia fuera, así evitará que
rocen o hagan presión sobre la piel.
• Colectores (Figura 3): se utilizan como alternativa a los absorbentes y a las sondas vesicales. Son
fundas de látex que se colocan en el pene y se conectan a una bolsa recolectora de orina (Figura 4).
Favorece mayor autonomía del paciente.
• Sondaje vesical: las sondas vesicales son tubos blandos que se introducen a través de la uretra
hasta la vejiga con el objetivo de vaciar la orina. En el extremo proximal contienen un globo que se
llena de suero fisiológico una vez introducido dentro de la vejiga (Figura 5), que hace que la sonda
se mantenga fija y no se caiga. En el extremo distal tienen una abertura que se conecta a una bolsa
de recogida de orina o se puede taponar.
Hay varios tipos (Figura 6) y tamaños (12 Fr., 14 Fr., 18Fr.,…). Las medidas habitualmente empleadas son los siguientes: 8 Fr. para los niños, entre 14 y 18 Fr. para los hombres y entre 16 y 20 Fr.
para las mujeres. Están fabricadas con biomateriales poliméricos que pueden ser naturales como
el látex o sintéticos como el cloruro de polivinilo (PVC), el teflón, la silicona, etc.
La sonda de látex es blanda y maleable y puede permanecer colocada hasta 45 días. La sonda de
silicona es la más utilizada en sondaje permanente (dura 90 días). El PVC es más rígido y se tolera
mejor que el látex, pero no es aconsejable en períodos largos. El látex y la silicona tienen mayor
Figura 3.
Colocación del colector.
DISFUNCIÓN URINARIA
2 cm
Figura 4.
Figura 5. Sonda vesical.
grado de adherencia bacteriana a la superficie del catéter, y es variable en el teflón y escasa adherencia en los catéteres con superficie hidrofílica.
La sonda vesical está indicada sólo en caso de estricto control de la diuresis, en pacientes con
alteración del vaciamiento vesical, vejiga neurógena, o ausencia de apoyo adecuado de cuidadores.
El personal que realiza la técnica debe de estar capacitado para su realización, así como disponer
de las normas de uso del catéter, su inserción y el mantenimiento.
Balón
Vía para inflar el balón
Figura 6. Tipos de sonda vesical.
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DISFUNCIÓN URINARIA
El sondaje puede ser permanente o intermitente:
• Sondaje permanente, con una duración mayor de 30 días, esta indicado en casos de pacientes
crónicos con retención urinaria.
• El sondaje intermitente se realiza cada cierto tiempo (en general, cada 6 – 8 horas) y es el principal tratamiento de la incontinencia causada por daño medular o daño de los nervios que controlan
la micción, y que producen incontinencia con mal vaciado de la vejiga. Consiste en la introducción
de un catéter o sonda en la vejiga, a través de la uretra, para vaciarla de orina, siendo retirada inmediatamente después de alcanzar dicho vaciado. La frecuencia del sondaje dependerá del volumen de orina diario y de la capacidad de la vejiga (3-4 sondajes diarios) y, además del profesional
sanitario, el paciente o sus cuidadoras/es pueden ser adiestrados para realizarlo en domicilio. Para
evitar infecciones, la sonda debe ser retirada lo antes posible.
RECOMENDACIONES ACERCA DEL SONDAJE VESICAL:
• Lavado de manos antes y después de la manipulación de la sonda.
• Cuidados de higiene diaria sobre todo la zona genital. Después del lavado, movilizar la sonda en
sentido rotatorio para evitar adherencias y úlceras. No hacer movimientos de dentro hacia fuera.
• No realizar movimientos violentos y evitar tirones de la sonda. Si hay que trasladar al paciente,
pinzar la sonda recordando que hay que despinzarla una vez finalizado el traslado. Evitar pinzamientos de más de 2 horas.
• Vaciar la bolsa colectora cada 8, 12 ó 24 horas, evitando tocar el sitio de conexión o que la válvula
de salida toque el suelo mientras se vacía la bolsa. Anotar las diuresis recogidas. La bolsa debe mantenerse a un nivel por debajo de la vejiga y colocada en el colgador, o fijada a la pierna del paciente,
para evitar traumatismos, infecciones por reflujo y para asegurar una correcta evacuación.
BIBLIOGRAFÍA
Burguera-Hernández JA. Alteraciones urinarias en la esclerosis múltiple. Rev Neurol 2000; 30: 989-92.
Bagunyá-Durich J. Tratamiento de los trastornos de la
micción en la esclerosis múltiple. Neurologia 1996; 11:
182-91.
Conejero J, Sarrias F, Martínez Argulló E. Alteraciones miccionales. En Fernández O, ed. Esclerosis múltiple: una aproximación multidisciplinaria. Madrid: Arké; 1994. p. 53-70.
Nancy J. Holland, RN, EdD .Problemas del sistema urinario con Esclerosis Múltiple. National Multiple Sclerosis Society, 1999. Revisión y adaptación: Lluís Compte, Febrero 2003.
R. Terré-Boliart, F. Orient-López. Tratamiento rehabilita-
dor en la esclerosis múltiple . REV NEUROL 2007; 44 (7):
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María del Mar González Fernández-Conde Diplomada en
Enfermería. Matrona. Ejercicios de Kegel Centro de Salud
Garrido Sur. Salamanca.
Jiménez Mayorga, I., Soto Sánchez, M. , Vergara Carrasco,
L., Cordero Morales, J., Rubio Hidalgo, L., Coll Carreño, R.
et al. Protocolo de sondaje vesical Hospital Regional Universitario Carlos Haya. SAS. Consejería de Salud Junta de
Andalucía. Biblioteca Lascasas, 2010.
V. Avellana-Moreno y A. de Castro-Lorenzo. Manejo de la
incontinencia urinaria. JANO 5/11 MAYO 2006. N.º 1.607.
www.doyma.es/jano
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CUIDADOS EN
PACIENTES CON
INCONTINENCIA FECAL
Mercedes Ramón García
Coordinadora de UGC El Greco (Sevilla)
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INCONTINENCIA FECAL
INTRODUCCIÓN
Existen dos situaciones que suponen un fuerte impacto en la vida social de las personas que lo padecen, y un déficit en su calidad de vida, no tanto por las manifestaciones físicas que lo provocan
como por los hábitos sociales y conductas que evitan relaciones personales. Estas situaciones son
la incontinencia urinaria y la incontinencia fecal y afectan a la imagen corporal, la autoestima, las
relaciones de pareja y las relaciones sociales.
La incontinencia fecal afecta a individuos de todas las edades, aunque es más frecuente en las mujeres y en las personas de edad avanzada.
Para mejorar este trastorno es necesario conseguir un patrón intestinal regular y evitar así los episodios
de incontinencia fecal, consiguiendo de esta forma un incremento en la calidad de vida de los pacientes.
ENCOPRESIS O INCONTINENCIA FECAL
La incontinencia fecal es la pérdida involuntaria de heces debido a la incapacidad para controlar la
defecación.
Las personas que padecen incontinencia fecal tienen dificultad para el control de sus intestinos, de
manera que tanto la materia fecal como los gases salen sin control en el momento menos esperado.
RECUERDO ANATÓMICO
El intestino delgado es un tubo de unos 6m de longitud y unos 2cm de grosor, que se encuentra situado en el abdomen a continuación del estómago, y se divide en tres porciones: duodeno, yeyuno e íleon.
Recto
Duodeno
Estómago
Colon
transverso
Intestino
delgado
Yeyuno
Colon
ascendente
Ampolla
rectal
Columnas
anales
Íleon
Ano
Recto
Colon
sigmoide
Músculo
esfínter
interno
del ano
Músculo
esfínter
externo
del ano
Colon
descendente
Apéndice
Pliegues
transversos
del recto
Ano
Línea
anocutánea
INCONTINENCIA FECAL
A continuación se encuentra el intestino grueso, de unos 2m de longitud y unos 6-7cm de grosor, dividido a su vez en tres porciones: colon ascendente, colon transverso y colon descendente.
El intestino grueso finaliza en el recto, de unos 12-15cm de longitud, y el canal anal, de unos
3-4cm, que comunica con el exterior. El canal anal está rodeado de una musculatura pélvica muy
potente, y contiene el esfínter anal interno, el externo, las glándulas anales y los plexos hemorroidales.
El recto y el esfínter anal interno están inervados por el sistema simpático y parasimpático (son
involuntarios), y el esfínter anal externo tiene inervación somática (voluntaria).
MECANISMO DE LA DEFECACIÓN
La defecación depende en gran parte de la actividad motora del colon (contracciones segmentarias, no propulsivas, del contenido intestinal, contracciones peristálticas propulsivas, para el traslado del bolo fecal hacia el colon izquierdo, y contracciones segmentarias, no propulsivas, que facilitan la reabsorción del contenido intestinal). El contenido intestinal que llega a la ampolla rectal
estimula la pared del recto y produce sensación de “ganas de defecar”, que va acompañado de una
relajación refleja del esfínter anal interno. La musculatura abdominal y el músculo elevador del
ano se contraen y se relaja el esfínter externo. Esta última fase es voluntaria. Los dos esfínteres están contraídos normalmente.
La continencia fecal depende del funcionamiento normal del aparato neuromuscular anorrectal,
y se ve afectada por la consistencia y la llegada de las heces, las características de la materia fecal,
los elementos que actúan como reservorios (colon sigmoide y recto), de la adaptabilidad rectal y
de las estructuras que ejercen de barrera (esfínteres anales interno y externo).
Existe una sensibilidad específica por la que se reconoce el paso de gas y heces, y una distensión
rectal que se traduce en “deseo de defecar”.
CAUSAS DE LA INCONTINENCIA FECAL
• Diarrea: cuando las heces son flojas o líquidas, llenan el recto rápidamente y son más difíciles de
retener que las heces sólidas. La probabilidad de no llegar al baño a tiempo aumentan.
• Estreñimiento: cuando se acumulan heces grandes y duras, el recto se estira y los músculos del
esfínter interno se dilatan por reflejo. Detrás de las heces duras se acumulan heces acuosas que se
escapan alrededor de las heces duras provocando diarrea por rebosamiento.
• Daño muscular: cuando se llena el recto, este se distiende para tener espacio suficiente para retener la materia fecal que viene del colon. En condiciones normales, se percibe cuándo la materia
fecal llena el recto, aparece la sensación de urgencia o el deseo de evacuar y los músculos que rodean al recto aumentarán su tono para contener las heces. En caso de lesión de los músculos del
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INCONTINENCIA FECAL
esfínter anal se puede padecer incontinencia fecal. Los músculos del esfínter debilitados no realizan fuerza suficiente para mantener el ano cerrado y evitar la salida de heces. Esta situación puede
darse en traumatismos, cirugía de cáncer, partos vaginales difíciles con episiotomías importantes
o uso de fórceps, abuso crónico de laxantes o en cirugía anal o rectal.
• Daño neurológico: el daño en las fibras sensitivas, motoras y autonómicas del sistema nervioso entérico, que controlan la capacidad del recto y del ano para contraerse, puede dar como resultado la
incontinencia. Este daño puede darse como consecuencia de partos vaginales complicados, intervenciones quirúrgicas anorectales, o el estreñimiento. La sensación anorrectal (ganas de ir al baño) conservada no sólo aporta un aviso para evacuar de forma inminente sino que también ayuda a discriminar entre heces formadas, líquidas o gases. El daño de la sensación anorrectal puede llevar a la acumulación excesiva de heces, causando fecalomas (masa de heces muy seca que se forma por retención
prolongada en intestino grueso), megarrecto (dilatación extrema del recto) o hiperflujo rectal y puede
producirse por el daño neurológico producido en la Esclerosis Múltiple, Diabetes Mellitus, Accidente Cerebro Vascular (AVC) o lesiones de la médula espinal. Algunos analgésicos (particularmente los
opiáceos) y los antidepresivos pueden dañar la sensación rectal y producir de esta forma incontinencia.
• Deterioro de la distensibilidad rectal: es la pérdida de elasticidad en el recto. El recto es un reservorio distensible y cuando no puede estirarse lo suficiente para retener las heces, aparece el riesgo de incontinencia fecal. Las causas pueden ser la radioterapia, la colitis ulcerosa, la enfermedad
de Crohn y una infiltración tumoral del recto. La cirugía rectal o las lesiones de la médula espinal
pueden estar asociadas a una pérdida de la de distensibilidad.
• Otras causas: hemorroides, fístulas y fisuras. Las hemorroides externas pueden provocar la imposibilidad de cierre del esfínter externo.
• Vida sedentaria: la inactividad física aumenta el riesgo de estreñimiento. Los adultos mayores
con patologías crónicas van a desarrollar mayor riesgo de padecer incontinencia fecal relacionada
con el estreñimiento.
• Edad avanzada: con la edad se debilitan todas las estructuras musculares del cuerpo, y por supuesto los músculos ano-rectales y los que forman la base de la pelvis, aumentando el riesgo de
aparición de incontinencia fecal.
CUIDADOS EN LA INCONTINENCIA FECAL
El objetivo es el control de la eliminación de las heces y mantener la piel que rodea el ano limpia,
seca y en buen estado. Para ello recomendamos una serie de medidas que ayudarán a mejorar la calidad de vida del paciente:
Modificar el estilo de vida: control de la obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo.
INCONTINENCIA FECAL
Alimentación: Cambios en la dieta
– Ingesta de cantidad adecuada de fibra soluble para retrasar el vaciado gástrico y controlar la consistencia de las heces. La fibra se encuentra en el salvado de avena, el arroz, garbanzos, berenjenas, zanahorias, pan, manzanas, etc. La cantidad de fibra diaria que se debe consumir es de 20 a 35gr de fibra diaria en adultos y la edad + 5 para los niños (niño de 10 años debe consumir unos 15gr de fibra).
ALIMENTOS RICOS EN FIBRA (gr de fibra/100 gr de alimento)
Legumbres
Cereales
Alubias 25,4
Habas secas 19
Guisantes 16,7
Garbanzos 15
Lentejas
12
Salvado de maiz 85
Salvado de trigo 44
Salvado de avena 15
Corn Flakes 10,3
Pan integral
8,5
‘Krispies’ de arroz 4,2
Pan blanco
3
Frutos secos
Higos secos
Ciruelas secas
Almendra
Avellana
Dátiles
Cacahuetes
Uvas pasas
Castaña
Nueces
18,5
16,1
14,3
10
8,7
8,1
6,8
6,8
5
Frutas
Verduras
Manzana
12
Níspero
7
Plátano
10,2
Membrillo
crudo
6,4
Aceituna
4,4
Higos y brevas 2,5
Peras
2,3
Fresa y fresón 2,2
Albaricoque 2,1
Ciruela
2,1
Naranja
2
Mandarina
2
Chirimoya
2
Espárragos lata 32
Zanahoria cruda 23
Lechuga
21
Tomate crudo
13
Patata cruda
9
Espinacas
6,3
Acelgas
5,6
Guisantes
5,2
Habas
4,2
Alcachofas
4
Coles y repollo 3,3
Remolacha
3,1
Judía verde
2,9
Nabo
2,8
Boniato y batata 2,5
Champiñón y seta 2,5
Coliflor
2,1
Cebolla
2
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INCONTINENCIA FECAL
– Retirar alimentos que puedan producir intolerancia o puedan resultar irritantes (nuez moscada, especias picantes, quesos, fritos, carnes de caza, edulcorantes en bebidas dietéticas y chicles
y dulces sin azúcar, incluidos sorbitol, xilitol, manitol y fructosa, etc.).
MUY ÁCIDOS
ALGO ÁCIDOS
ALGO ALCALINOS
MUY ALCALINOS
Azúcar, colas y café
Quesos
Naranjas y manzanas
Verduras de hoja verde
Carnes rojas
Pescados
Brocoli y zanahorias
Sandía
Patatas fritas
Bebidas alcohólicas
Aguacate
Azúcar
Lácteos
Almendras
– Ingesta de líquidos: el agua es el líquido principal en la dieta. Se debe consumir entre 1.5 y 2 litros de agua diarios. Evitar bebidas irritantes que pueden incrementar la incontinencia fecal (cafeína, alcohol, leche, bebidas con gas, etc.).
Revisión de la medicación: Algunos medicamentos pueden llegar a producir estreñimiento:
– Algunos antibióticos.
– Antihipertensivos.
– Antiácidos.
– Anticolinérgicos.
– Diuréticos.
– Analgésicos / narcóticos.
– Complementos férricos.
– Sedantes / tranquilizantes.
– Antidepresivos tricíclicos.
INCONTINENCIA FECAL
Educación intestinal: cuando comemos se producen contracciones en el intestino grueso que
empujan las heces al recto, aumentando la posibilidad de que se expulsen gases y aparezcan ganas de ir al baño después de comer. Es posible que las personas con incontinencia fecal eviten las
comidas en lugares públicos o reuniones sociales para evitar la situación. La educación intestinal
contribuye a controlar esas situaciones y hacer más llevadero el problema.
El objetivo es planificar el momento de ir al baño. Consiste en una educación intestinal para intentar tener deposiciones en un momento concreto del día. De forma progresiva el organismo se
acostumbra a un patrón de deposiciones regulares, reduciendo el estreñimiento y la incontinencia
fecal. Para conseguir este objetivo es necesario mucha perseverancia ya que puede llevar mucho
tiempo y esfuerzo por parte del paciente.
La terapia del vaciamiento programado consiste en establecer una rutina horaria anticipándose
a las posibles fugas.
Son muy efectivas la técnica del masaje abdominal (masaje suave de la zona abdominal en sentido de las agujas del reloj) o la maniobra de Valsalva, que consiste en exhalar aire con la glotis cerrada o con la boca y la nariz cerradas.
Medicamentos que facilitan o regulan el tránsito del bolo fecal
por el tracto gastrointestinal:
– Supositorios de glicerina para lubrificar el bolo fecal y estimular su evacuación. Introducir el supositorio contra la pared del recto.
– Enemas utilizados esporádicamente.
– Tratamiento farmacológico con agentes formadores de masa, con el objetivo de incrementar el
volumen de las heces y favorecer la contención. Pueden llegar a emplearse fibras sintéticas y laxantes bajo control médico.
Ejercicios del suelo pélvico y biorregulación:
– El fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico contribuye a la mejora del control intestinal. Consiste en contraer y relajar los músculos del suelo de la pelvis de 50 a 100 veces al día,
manteniendo la contracción durante 10 segundos cada vez, y descansando como mínimo 10 segundos entre cada contracción. La efectividad de los ejercicios comienza a dar resultados entre
6-12 semanas.
– La terapia de biorregulación sirve para mejorar la conciencia que tiene el paciente de las
sensaciones en el recto. Consiste en aprender coordinar las contracciones del músculo del esfínter externo con la sensación de llenado rectal. Para ello se utilizan sensores especiales que
incluyen presión o sensores en el ano, sensores de presión en el recto y una sonda en el recto
para producir sensaciones graduales del recto lleno. Los datos se traducen en sonidos o gráficos de líneas que el profesional utiliza para planificar una serie de ejercicios que el paciente
practicará en casa.
Estimulación eléctrica: consiste en la colocación de electrodos en los nervios del ano el recto y
se estimulan continuamente con impulsos eléctricos. Debajo de la piel se coloca un pequeño estimulador. La intensidad de los impulsos se regula en función de la persona que podrá apagar el
estimulador en cualquier momento.
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INCONTINENCIA FECAL
Tratamiento de las comorbilidades: un tratamiento eficaz de las siguientes alteraciones y enfermedades pueden reducir la prevalencia de la incontinencia fecal y urinaria: diabetes, el síndrome de intestino irritable, la enfermedad inflamatoria del intestino, alteraciones neurológicas, la
depresión, la diarrea, el estreñimiento, la escasa motilidad física y la urgencia fecal y urinaria. Se
deberá reconsiderar el uso y abuso rutinario de la episiotomía durante el parto que se asocia con
lesión del esfínter e incontinencia fecal.
Cirugía: es una opción en caso de que no mejore con otros tratamientos, o para la incontinencia
fecal causada por lesiones en el suelo pélvico o el esfínter anal.
Cuidados de la piel:
• Lavar la zona después de una deposición: limpiarse con papel higiénico irrita más la piel y debe evitarse. Las toallitas humedecidas sin alcohol son una mejor opción. Lo ideal es el lavado con
agua tibia y jabón neutro.
• Mantener la zona seca y aislada de la humedad: secar de forma suave y con toallas de algodón. Utilizar alguna crema barrera contra la humedad, que forme barrera entre la piel y las
heces.
• Usar ropa y ropa interior que permita el flujo de aire y mantener la piel seca: las prendas ceñidas
o la ropa interior sintéticas que bloquean el aire pueden empeorar los problemas de la piel. Cambiar la ropa interior sucia lo antes posible.
• Uso de absorbentes. Los absorbentes de incontinencia desechables se dividen en tres tipos, y se
catalogan por el Ministerio de Sanidad y Consumo según su capacidad de absorción:
– ABSORBENTE DÍA de 600 a 900 ml.
– ABSORBENTE NOCHE de 900 a 1.200 ml.
– ABSORBENTE SUPER-NOCHE más de 1.200 ml.
INCONTINENCIA FECAL
Tipo o forma del absorbente:
– Rectangular y anatómico: compresas rectangulares y compresas anatómicas.
El absorbente rectangular y el anatómico se sujetan mediante una malla slip elástica que permite
una mejor adaptación al cuerpo del paciente.
– Anatómico elástico: los absorbentes elásticos se sujetan mediante etiquetas autoadhesivas reposicionables que permiten efectuar comprobaciones y curas con facilidad y colocar de nuevo el absorbente si éste sigue en condiciones óptimas.
Tipo o forma del absorbente:
– TALLA PEQUEÑA
– TALLA MEDIANA
– TALLA GRANDE
CAPACIDAD
Cintura de 50 a 80 cm.
Cintura de 70 a 125 cm.
Cintura de 100 a 150 cm.
TIPO
TALLA
ABSORCIÓN
DÍA
Rectangular
Única
>600ml
DÍA
Anatómico
Única
>600ml
DÍA
Anatómico con elásticos
Pequeña
>600ml
NOCHE
Anatómico
Única
900-1200ml
NOCHE
Anatómico con elásticos
Pequeña
900-1200ml
NOCHE
Anatómico con elásticos
Mediana
900-1200ml
NOCHE
Anatómico con elásticos
Grande
900-1200ml
SUPER-NOCHE
Anatómico
Única
>1200ml
SUPER-NOCHE
Anatómico
Mediana
>1200ml
SUPER-NOCHE
Anatómico con elásticos
Grande
>1200ml
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INCONTINENCIA FECAL
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PACIENTES CON INCONTINENCIA FECAL
• Al salir de casa es aconsejable llevar un bolso con material de aseo y una muda de ropa de repuesto.
• Localizar los baños públicos de la zona donde vayamos a movernos.
• Ir al baño justo antes de salir de casa.
• Utilizar ropa interior desechable durante las salidas.
• Utilizar desodorantes fecales.
• Sea constante en el plan estipulado, sea el que sea.
• Inicie y mantenga un programa regular de ejercicio físico.
• Planifique un horario regular para la evacuación, aproveche el reflejo gastrocólico durante los 20 ó
30 minutos posteriores a las comidas, especialmente después del desayuno.
• Integre la planificación con sus costumbres, estilo de vida y cultura.
BIBLIOGRAFÍA
Álvarez Tello M., Morales Asencio JM. (Eds). Guía para
cuidadoras de personas dependientes. Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria Málaga 2007.
Morilla Herrera JC. (Eds) Guía de Atención enfermera
a pacientes con Incontinencia Urinaria. Tercera edición.
Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria. Málaga 2007.ienteque conserve un: un
Rao SS. Fisiopatología de la Incontinencia Fecal en los
Adultos. [Pathophysiology of Adult Fecal Incontinence].
Gastroenterology 126 (Supl. 1):14-22, Ene 2004.
I. Pascual Moreno, V. Sanchiz Soler y M. Mínguez Pérez. Incontinencia fecal. Servicio de Gastroenterología.
Hospital Clínico Universitario. Valencia.
Pascual I., Peña A., Mínguez M., Benages A. Incontinencia fecal en Enfermedades del aparato digestivo. Medicine. Madrid: Idepsa, 1996: 206-211.
Dr. Claudio Wainstein G. , Dr. Rodrigo Quera P. , Dra.
María Isabel Quijada G. Incontinencia Fecal en el adulto: Un desafío permanente. Departamento de Cirugía,
Centro de Especialidades en Piso Pelviano (CEPP), Clínica Las Condes.
Luis Charúa Guindic, Teresita Navarrete Cruces. Incontinencia fecal. REVISTA MEDICA DEL HOSPITAL
GENERAL DE MEXICO, S.S. Vol. 69, Núm. 1 Ene.-Mar.
2006. pp 36 – 45.
Zabay Neiro C. Incontinencia fecal en personas afectadas por la esclerosis múltiple Hospital de Día de Reus
“Mas Sabater” de la Fundació Esclerosis Múltiple. Agosto 2013.
J. Holland n. , RN, EdD. Problemas intestinales con Esclerosis Múltiple en la Práctica Clínica, New York, Demos
Medical Publishing, 1999.
33
CUIDADOS EN
PACIENTES CON
alimentación enteral:
sonda nasogástrica,
nasoduodenal y
nasoyeyunal
Mercedes Ramón García
Coordinadora de UGC El Greco (Sevilla)
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ALIMENTACIÓN ENTERAL
Introducción
Para mantener la salud en el organismo es imprescindible una correcta alimentación. En ocasiones aparecen trastornos de la deglución, el tránsito, la digestión, la absorción o el metabolismo.
Estos trastornos pueden dar lugar a un estado de desnutrición que si no se soluciona puede llevar
a una situación de deterioro e incapacidad para el mantenimiento de las funciones vitales.
Algunos pacientes con Esclerosis Múltiple, desarrollan disfagia (trastorno en la deglución) y
problemas de tránsito. Estos trastornos neuromotores pueden llegar a comprometer las necesidades nutricionales con la ingesta oral habitual, aunque no presenten contraindicación para la utilización de la vía digestiva. En los casos en que los pacientes no pueden ingerir la cantidad de nutrientes necesarios para cubrir sus requerimientos, se utiliza la nutrición enteral.
Nutrición enteral
La Nutrición Enteral consiste en administrar nutrientes a través de una sonda con el objetivo de
cubrir las necesidades nutricionales del organismo, en pacientes en los que no es posible la alimentación por vía oral, pero que mantienen la funcionalidad de su aparato digestivo. En estos casos las fases oral y esofágica del proceso digestivo están anuladas.
Los pacientes candidatos a recibir Nutrición Enteral deben cumplir una serie de requisitos. El
estudio inicial a estos pacientes incluye:
• Anamnesis:
– Datos personales.
– Patología de base.
– Situación clínica.
– Función gastrointestinal.
– Ingesta oral.
– Pérdida de fluidos.
• Antropometría:
– Peso (Kg, percentil).
– Talla (cm, percentil).
– IMC (índice de masa corporal).
– Pliegue tricipital.
– Perímetro braquial.
• Analítica:
– Bioquímica básica.
– Hemograma.
– Albúmina.
• Cálculo de necesidades:
– Necesidades calóricas (actividad física).
– Necesidades proteicas.
– Necesidades especiales.
La Nutrición Enteral puede ser necesaria durante períodos de tiempo largos, que no necesariamente implican el ingreso hospitalario. En estos casos podemos incluir a los pacientes en programas de nutrición enteral domiciliario. Esto contribuye a evitar ingresos prolongados y a mejorar
la calidad de vida de los pacientes y su familia. Los objetivos fundamentales serán el mantenimiento de un estado nutricional óptimo, mejorar la rehabilitación tanto física como social del paciente, y obtener el máximo grado de independencia posible.
ALIMENTACIÓN ENTERAL
Es fundamental que tanto paciente como familia estén en disposición de asumir la responsabilidad que implica instaurar el soporte nutricional enteral en el domicilio. El entorno familiar y social y las condiciones de habitabilidad favorables, forman parte de las condiciones necesarias para
incluir a pacientes en programas de nutrición enteral domiciliaria.
Además de la aceptación del tratamiento por parte del paciente y de la persona responsable, debe existir un entrenamiento adecuado al paciente y cuidadores y unas condiciones adecuadas en
el domicilio: posibilidad de almacenamiento, condiciones higiénicas, etc.
VÍAS DE ADMINISTRACIÓN DE NUTRICIÓN ENTERAL
La elección de la vía de acceso de la Nutrición Enteral va a depender de la patología de base del
paciente, la duración del tratamiento y las necesidades tanto del paciente como de la familia.
Entre las vías de acceso más frecuentes están:
Vías no invasivas:
– Sonda nasogástrica.
– Sonda nasoduodenal.
– Sonda nasoyeyunal.
Vías invasivas:
– Gastrostomía endoscópica percutánea (PEG).
– Yeyunostomía.
En este artículo describiremos las sondas nasogástrica, nasoduodenal y nasoyeyunal y los cuidados que requieren, dadas las características comunes que presentan. En artículos posteriores trataremos las restantes.
SONDA NASOGÁSTRICA
La sonda nasogástrica se introduce a través de uno de los orificios nasales hasta el estómago.
Está indicada para alimentación enteral a corto plazo (menos de 6-8
semanas). Se utiliza en pacientes conscientes con estómago funcionante,
con vaciamiento adecuado, reflejo del vómito conservado, nivel de conciencia mínimo y tracto digestivo sano y no haya contraindicaciones.
El emplazamiento de esta sonda es más natural que en intestino, ya
que el ácido clorhídrico del estómago tiene capacidad de destrucción
de microorganismos y se reduce el riesgo de infección. La técnica de inserción es fácil con pocas complicaciones y poco agresiva.
Está contraindicada en pacientes con alto riesgo de broncoaspiración, ya que facilita el reflujo gastroesofágico (pacientes comatosos, sedados, etc.). Pueden aparecer problemas de erosiones nasales y escaras.
SONDA NASODUODENAL
La sonda nasoduodenal se introduce a través de uno de los orificios nasales al igual que la nasogástrica pero el extremo distal llega hasta el duodeno.
Está indicada en alimentación enteral a corto plazo en la que se requiere pasar el píloro. Se utiliza en pacientes comatosos o con riesgo de broncoaspiración. Evita el reflujo y minimiza el riesgo
de aspiración.
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ALIMENTACIÓN ENTERAL
No debe permanecer a largo plazo y es incómoda y antiestética
para el paciente. La colocación y el mantenimiento de la posición
son más complicados que la nasogástrica, ya que requiere lastre y
fiador. No permite la infusión de volúmenes elevados ni a gran velocidad, lo que implica una perfusión continua de la dieta mediante
bomba de perfusión. Dicha perfusión continua implica la pérdida
del ritmo circadiano normal, por lo que su uso debe reservarse para
casos específicos.
SONDA NASOYEYUNAL
La sonda nasoyeyunal se introduce a través de uno de los orificios nasales al igual que la nasogástrica y la
nasoduodenal pero el extremo distal
llega hasta el yeyuno. Sus indicaciones son similares a la nasoduodenal,
pero tienen menos riesgo de aspiración, ya que produce menor estimulación pancreática y disminuye el reflujo de la sonda al estómago.
Tanto la sonda nasoduodenal como la nasoyeyunal presentan más
complicaciones en su colocación al ser postpilóricas y a veces hay
que colocarlas bajo control radioscópico o endoscópico.
TIPOS DE SONDAS
Según el material pueden ser de silicona, teflón o de poliuretano, específicas para nutrición enteral por sus características en cuanto a flexibilidad, mejor tolerancia y biocompatibilidad. Se utiliza sulfato de bario u óxido de bismuto para hacerlas radiopacas (no dejan pasar los RX y pueden visualizarse en radiografías). Las de cloruro de polivinilo (PVC) se utilizan para aspiración
gástrica.
Las de silicona y de poliuretano pueden permanecer largos períodos (hasta 6 meses). Las de
PVC no deben permanecer más de 15 días.
En su extremo proximal (el más cercano al orificio nasal de entrada) tienen dos entradas en Y
para poder administrar de forma simultánea dieta y medicación, y en el extremo presentan varios orificios de salida.
Algunas traen guía para facilitar su inserción facilita la colocación de la sonda. Una vez retirado este fiador o guía nunca debe reintroducirse por el peligro de posibles perforaciones. Otras
traen lastre en extremo distal con el fin de facilitar su paso postpilórico y evitar desplazamientos
posteriores por accesos de tos o vómitos.
El calibre de las sondas se mide en French (1 French = 0,3 mm).
Los calibres más utilizados son:
– Adultos: 8, 10, 12, 14, y 16 FR con una longitud de 90 cm.
– Niños: 5 FR con una longitud de 50-60 cm.
Son preferibles las sondas finas por su mejor tolerancia, menor riesgo de irritación o ulceración
por decúbito, de incompetencia del cardias y complicaciones respiratorias (broncoaspiración).
ALIMENTACIÓN ENTERAL
Además, no impiden la deglución de alimentos en pautas mixtas. En los adultos las más utilizadas son las de 12, 10 y 8 French. A mayor calibre mayor flujo de la dieta y la administración de
fármacos.
La longitud se mide en cm. Mejor utilizar sondas largas (110-120 cm), ya que el extremo distal
pude colocarse a cualquier nivel.
SISTEMAS PARA ADMINISTRACIÓN DE NUTRICIÓN ENTERAL
La administración de nutrición enteral puede realizarse mediante:
– Jeringa.
– Contenedores.
– Bomba de infusión.
JERINGA: Se utilizan jeringas de 50 ml.
Se introduce el alimento de forma manual
conectando la jeringa a la sonda y presionando el émbolo lentamente. Es el procedimiento ideal en domicilio sobre todo si
el paciente se lo puede autoadministrar. Es
un método fácil y barato ya que no necesita
ningún catéter de conexión a la sonda. Está
indicado cuando el tiempo de la toma dura
entre 15 y 25 min.
Como inconveniente tiene que es incómodo para el paciente si el extremo externo queda demasiado cerca de la nariz.
Jeringa
Émbolo
Émbolo
Puerto de
alimentación
Sonda NG
CONTENEDORES DE FÓRMULAS DE NUTRICIÓN ENTERAL: Puede utilizarse el mismo envase comercial de la fórmula o bolsas de Nutrición Enteral. En ambos casos se necesita un sistema o línea de administración, fabricada en plástico flexible y transparente. Por un extremo se fija
mediante rosca o pinchando el cabezal, al contenedor del envase. Por el otro se conecta a la sonda
con un adaptador. En la actualidad casi todos los cabezales de las fórmulas comercializadas son
universales, de manera que pueden adaptarse a todo tipo de contenedores, tanto a botellas como
bolsas herméticas. El sistema de perfusión es por gravedad. La velocidad de perfusión se puede
controlar con el cuentagotas de rueda que los sistemas llevan incorporados.
Está indicado en pacientes que requieren períodos más largos de infusión (en general un adulto
puede tolerar unos 350 ml de fórmula en unos 10 minutos) como es el caso de niños o ancianos.
BOMBAS DE INFUSIÓN: Indicadas en pacientes que requieren una pauta de infusión precisa.
Permiten un control exacto del flujo de la dieta favoreciendo la tolerancia. Las bombas permiten un ritmo de administración del volumen/minuto de hasta 24h. Tienen sistemas de alarma
y cada tipo de bomba requiere un sistema específico para conectar a la sonda. Son pequeñas y
de fácil manejo y funcionan con batería o conectados a la red por lo que su uso domiciliario
es viable.
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ALIMENTACIÓN ENTERAL
CUIDADOS GENERALES
– Colocar al paciente con la cabecera elevada entre 30º y 45º durante la administración de la alimentación y durante 1h después para evitar el reflujo. En caso de alimentación continua la cama
estará incorporada de forma permanente.
– Lavado higiénico de manos antes de manipular tanto la sonda como la nutrición.
– Comprobar la colocación correcta de la sonda.
– Comprobar el residuo gástrico antes de cada administración en caso de que esta sea intermitente,
y sólo en pacientes con sonda nasogástrica (no en pacientes con alimentación duodenal o yeyunal):
• Con una jeringa de 50 ml se aspira unos 15 ml de aire y se introducen a través de la sonda. Aspirar lentamente hasta vaciar el contenido gástrico. Si el contenido aspirado es mayor de 125150 ml habrá que esperar al menos 1h antes de una nueva toma. Volver a introducir el contenido
gástrico a través de la sonda.
– Lavar la sonda después de cada alimentación introduciendo unos 50 ml de agua. Tapar la sonda
hasta una nueva toma.
– Lavar contenedores y sistemas reutilizables con agua y jabón. Los contenedores de plástico y los
sistemas deben cambiarse cada 48-72 h como máximo.
– Las fórmulas de alimentación deben conservarse cerradas en el frigorífico un máximo de 24 h si
no se ha utilizado el envase completo (anotar en el envase la fecha de apertura). Existe alto riesgo
de contaminación bacteriana si la fórmula permanece abierta y conectada más de 24 h.
– En caso de utilización de contenedores de plástico la higiene debe ser más rigurosa. No se deben
mezclar fórmulas en la misma bolsa ni mucha cantidad, sobre todo en temperatura ambiente elevada.
– Limpiar diariamente los orificios nasales con un bastoncillo mojado en agua caliente y lubricar
el orificio nasal con lubricante hidrosoluble (no vaselina).
CUIDADOS DE LA SONDA
ALIMENTACIÓN ENTERAL
CUIDADOS DE LA NARIZ Y BOCA
– Movilizar la sonda y vigilar la aparición de úlceras por presión. Cambiar el sistema de fijación
cada vez que sea necesario.
– Lavado de dientes y lengua dos veces al día. Lubricar los labios para evitar que se resequen.
ADMINISTRACIÓN DE FÁRMACOS A TRAVÉS DE SONDA
La administración de fármacos por la sonda enteral ya sea mezclándolos con otros alimentos o triturándolos, puede ser causa de complicaciones potenciales. Pueden provocar interferencias o inactividad de los medicamentos o de los nutrientes, por lo que se deben respetar una serie de normas de utilización tanto para quien prescribe como para quien la administra:
– No se debe mezclar la medicación con la alimentación, ya que puede alterar características como
el pH, la consistencia, la viscosidad, o modificar el efecto del fármaco. La medicación se administrará en bolo independiente una hora antes o dos horas después de la alimentación.
– Administrar la medicación lentamente.
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ALIMENTACIÓN ENTERAL
– Escoger preferentemente la presentación líquida del medicamento (jarabes, suspensiones, gotas, etc.).
– No mezclar medicamentos en una misma jeringa y pasar 5 ml de agua entre uno y otro.
– Si es necesario triturar comprimidos se deben pulverizar y diluir con agua. Evitar triturar las fórmulas que puedan altera sus propiedades farmacocinéticas.
– Las cápsulas pueden abrirse y administrar el contenido diluido en 10- 15 ml de agua. Las cápsulas gelatinosas blandas pueden pincharse con una jeringa de insulina para extraer el contenido.
– Los medicamentos gastrotóxicos como los AINE (Indometacina) y Cloruro Potásico, deben diluirse en 60-90 ml de agua para su administración.
– Si hay que administrar varios medicamentos se hará de forma independiente lavando la sonda
con 5 ml de agua después de cada uno. Primero se administran las formas líquidas y después las
más densas.
– Si hay que administrar fármacos en ayunas, se hará 1 hora antes ó 2 horas después de la toma si
la alimentación es discontinua. Si es continua parar la alimentación 15 minutos antes de la administración del fármaco.
– El líquido de elección para administración de medicamentos es el agua. La leche no debe utilizarse ya que su contenido en calcio puede disminuir la absorción del medicamento hasta en un
50% en algunas situaciones (con hierro o potasio).
– NO DEBEN TRITURARSE:
• Antiácidos de contacto (disminuyen la duración de su efecto). Sustituir por suspensiones (Almax, Alugel, etc.).
• Omeprazol, Kreón, Losec, Mopral, Lixacol, Pankreoflat, Polidasa, Dulco-Laxo, Lofton comp,
Dumirox comp., (tienen una cubierta entérica para que pasen intactos hasta el intestino y liberar allí la sustancia activa, por lo que no debe destruirse la cubierta).
• Theo-dur, Tardyferon, Sumial Retard, Plenur, Pantomicina, Polaramine Repetab, Meleril Retard, Manidon Retard, Landrina Retardada, Cordilán Retard (son de liberación retardada y
cuando se rompen las preparaciones se destruye esta propiedad y puede potenciar la toxicidad
del fármaco).
• Buprex, Vernies (los comprimidos sublinguales se absorben rápidamente por la mucosa
bucal. Cuando se administran por sonda son ineficaces).
• Cordilán y Distraneurine.
• BOI-K, Calcium Sandoz (comprimidos esfervescentes) Se disuelven en 20-30 ml de agua y
esperar hasta desaparecer la esfervescencia.
• Epanutin (se forman grumos al triturarse).
• Los citostáticos deben triturarse en el interior de una bolsa de plástico.
• Algunos de estos medicamentos tienen presentaciones líquidas que si son aptas para administración por sonda.
– Limpiar la sonda con 30 ml de agua con una jeringa antes y después de cada medicación.
– En caso de obstrucción de la sonda:
• Retirar la solución que queda en el tubo.
• Introducir 5 ml de agua caliente y tapar durante 5 min. Lavar hasta que el agua salga limpia.
ALIMENTACIÓN ENTERAL
PROBLEMAS MÁS FRECUENTES, CAUSAS Y CUIDADOS DE PACIENTES CON NUTRICIÓN ENTERAL
PROBLEMA
CAUSA
CUIDADO
Lesiones nasales
Sonda inadecuada o falta de movilización.
Movilización de la sonda. Sonda adecuada. Cura de la lesión. Cambiar sonda de fosa nasal.
Movilización o extracción Nauseas, vómitos o paciente desde la sonda
orientado o agitado.
Recolocar la sonda. Usar sondas con lastre.
Fijar bien la sonda a la nariz.
Obstrucción de la sonda
Limpieza inadecuada, textura de los
productos inapropiada o administración de fármacos.
Limpiar con agua tras cada toma y cada
fármaco. Evitar grumos. Cambiar si sigue
obstruida.
Aspiración
Posición inadecuada del paciente.
Retención gástrica.
Elevar la cabecera.
Náuseas y vómitos
Exceso de velocidad de infusión.
Posición incorrecta del paciente. Posición incorrecta de la sonda.
Sonda inadecuada. Contenido gástrico excesivo.
Disminuir velocidad de infusión o pasar a infusión continua. Elevar la cabecera del paciente. Comprobar colocación de sonda. Utilizar
sonda adecuada a cada paciente. Comprobar
los residuos antes de cada alimentación.
Diarrea
Contaminación del preparado. Medicación.
Respetar las normas de higiene al manipular
el material.
Revisar la medicación. Antidiarreicos.
Estreñimiento
Fluidos escasos. Escaso aporte de fibras. Medicación.
Escasa actividad física. Hábitos intestinales inadecuados.
Incremento del aporte de líquido. Dieta rica
en residuos.
Revisar la medicación. Control de la frecuencia
de deposiciones. Fomentar la actividad física.
Deshidratación
Ingesta inadecuada de líquidos.
Control de entradas y salidas de líquido.
Vigilancia de aparición de síntomas: lengua seca, piel y mucosas secas, orina escasa
y signo del pliegue.
BIBLIOGRAFÍA
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Nacional de Salud. Sanidad 2008. Ministerio de Sanidad
y Consumo.
Administración de medicamentos por Sonda Nasogástrica.
Servicio de Farmacia Hospital de Guipúzcoa. Febrero 2000.
Guía de Práctica Clínica de nutrición Enteral Domiciliaria. Consejo interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
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de la Generalitat Valenciana. 2010.
Manual de Nutrición Artificial. Comisión de Nutrición Clínica y Dietética. Hospital Clínico de Granada.
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Soler N., Trallero R. Novartis Medical Nutrición. Barcelona 2003.
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fármacos dentro del Proceso de Enfermería. Rabadán
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1 Noviembre 2002.
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Entidades adheridas a FEDEMA
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